En medio de los entuertos y contradicciones por las pretensiones del impresentable
gobernador otra vez con licencia, Rubén Rocha Moya de regresar como si nada al Palacio
de Gobierno de Culiacán, el partido Morena demuestra que definitivamente, sí busca el
poder por el poder y de cara a las elecciones del 2027, ha instrumentado una estrategia
para poner obstáculos en aquellas entidades que se votarán el año que entra, que están
en franco riesgo de perder.
Ahora sí que se le puede aplicar a dicho instituto político aquel muy popular refrán que
habla de Jalisco, que, “cuando pierde, arrebata”, o sea, que está dispuesto a conseguir la
victoria al precio que sea.
El caso más reciente es el de Michoacán, gobernada por el morenista Alfredo Ramírez
Bedolla, que tiene a su favor ni más ni menos que a la Suprema Corte del Acordeón, que
encabeza Hugo Aguilar Ortiz, totalmente sumiso a los intereses de morenismo.
Bien sabido es que el Movimiento del Sombrero, que fundó el asesinado alcalde de
Uruapan, Carlos Manzo y que ahora encabeza su esposa Grecia Quiroz, ha adquirido una
gran fuerza en el estado, a grado tal que la actual alcaldesa de Uruapan, es la candidata
natural al gobierno michoacano.
Y es aquí donde se confirma que Morena busca el poder por el poder. Ayer, la Corte del
Acordeón, retiró de la sesión pública, la Acción de Inconstitucionalidad, promovida por
Movimiento Ciudadano, relacionada con la reforma electoral de Michoacán y las
restricciones a las candidaturas independientes.
Con esas jugadas burdas que acostumbra el morenismo en general, simplemente lo bajó y
por ello no fue discutido ni votado alineándose la Corte del Acordeón totalmente al
oficialismo que ni siquiera tomó en cuenta todas las veces que el partido naranja le ha
servido de “patiño” al instituto político guinda y para que el Movimiento del Sombrero no
incida en las elecciones del 2027.
El proyecto de referencia fue elaborado por el ministro Arístides Rodrigo Guerrero García
y en él se plantea invalidar algunas de las restricciones consideradas más controvertidas
para las candidaturas independientes y desde luego que Morena no quiere que “le quiten
ni una coma”, -como diría un clásico- a su más que propuesta, imposición.
Desafortunadamente, la decisión de retirar el expediente significa que, por ahora, los
candados aprobados por el Congreso de Michoacán seguirán vigentes, al no existir todavía
una resolución definitiva de la Suprema Corte del Acordeón, pero ya puede inferirse en
qué sentido lo harán.
Mientras, Grecia Quiróz dijo que estará atenta a lo que acontezca en la Corte, misma que
se podría dar el próximo jueves.
DEL NO ESTÁS SOLO AL YA LO ESTÁS
Bien sentado dejó la presidenta Claudia Sheinbaum dos cosas. La primera, que no está
dispuesta a volver a hablar con el impresentable de Rubén Rocha Moya, por más que éste
la busque y la segunda, que la licencia que tuvo que solicitar el gobernador con licencia
luego de 36 horas que intentó retornar a la gubernatura fue por tiempo indefinido, o sea,
ya no va a regresar.
Y hay una tercera, en su gustadísima “Mañanera del Pueblo” subrayó que quien sustituya
a Rocha Moya “debe ser alguien que cuente con la capacidad, honestidad,
profesionalismo y entrega al pueblo, y debe garantizar la gobernabilidad de Sinaloa”.
Efectivamente, ni el propio gobernador de Sinaloa con licencia ni sus secuaces cumplen
con ninguno de estos requisitos. Es más, no sería nada osado señalar que ninguno de
Morena y sus rémoras los cumplen. Con razón el día de ayer, todo era incertidumbre,
temor y pleitos entre los morenistas en el Congreso de Sinaloa, lo que derivó en que se
suspendiera la sesión en la que se había citado inicialmente a las 11 de la mañana y luego,
a las ocho de la mañana.
La oposición está dispuesta a dar la pelea para que no sea impuesto nadie perteneciente
al partido guinda o sus rémoras
Ahora bien, una pregunta que no sobra es: ¿qué va a pasar con el rochismo?, porque el
primero que se convirtió en el más feliz por el brevísimo regreso de Rubén Rocha al
gobierno de Sinaloa fue el senador Enrique Inzunza porque supuso que todo se había
arreglado y podría él convertirse en candidato morenista al gobierno sinaloense y hasta
prometió que regresaría él al período ordinario de sesiones, pero después se le borró la
sonrisa.
Total, que la solicitud de extradición por parte del gobierno de Estados Unidos de Rubén
Rocha Moya y sus secuaces, siguen vivas y si a eso se le suma el enojo de la presidenta,
que de plano ya lo vetó y que ahora todo Morena le haga el “fuchi” al gobernador con
licencia al que dejaron solo y si lo ven, ni lo conocen, todo podría pasar porque los
llamados “claudistas”, encabezados por la presidenta, están dispuestos a cobrarse la
traición de Rocha Moya que además, se vio como todo un malagradecido.
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Ricardo Monreal Fue una decisión individual no pensada, así que Rocha Moya debió haber
pensado que las decisiones personalísimas tienen consecuencias en el ámbito en general.









