Como estaba previsto por el control de los órganos políticos del Gobierno de Morena, las candidaturas a gobernador fueron todas para el Palacio de Invierno de Palenque y nada para Palacio Nacional. En este contexto, el 2027 avanzara como estaba planeado desde el 2021: el bloque de liderazgos lopezobradoristas encarrilarlos a la candidatura presidencial de 2030.
La única variante –cuando menos hasta ahora– perfila un vacío en la candidatura presidencial de 2030, toda vez que la pieza adelantada hace un año también desde Palenque quedó desactivada –para decir lo menos– por los errores estratégicos de Andrés Manuel López Beltrán y también por una jugada adelantada desde Washington al retirarle la visa turística a Andy como una forma de mandar el mensaje de que la sucesión dinástica en México sería bloqueada por Estados Unidos.
Pero conociendo los estilos de López Obrador, por lo pronto ahora Andy pasará a un resguardo institucional con una curul local en Tabasco 2027 y hacia finales del 2018 la apuesta de Palenque se sustentará en la presunta derrota adelantada del candidato presidencial de Trump, el vicepresidente J. D. Vance o el secretario de Estado Marco Rubio. Si los demócratas recuperan La Casa Blanca, Andy resurgiera de sus propias cenizas para convertirse en el abanderado de una dinastía política trabajada milimétricamente y con suficiente anticipación.
El bloque político lopezobradorista –que es diferente a la corriente del expresidente López Obrador– es el mismo que se perfiló desde el resultado electoral de las elecciones intermedias de 2021 y que en 2023 se decantó en el modelo de precandidaturas presidenciales calificadas por el propio López Obrador como sus corcholatas en tanto que el presidente en turno de la República el gran destapador del sucesor, un modelo no calcado del viejo PRI sino surgido del alma priista del partido Morena construido siguiendo de manera escrupulosa el itinerario de Plutarco Elías Calles en 1929, reforzado como partido del Gobierno-Estado por Lázaro Cárdenas a través de la transformación corporativa dentro del partido de las clases productivas no propietarias y finalmente asentado en el tiempo y en el espacio y –por qué no– en la historia por la reforma constitucional nada menos que por Miguel Alemán para colocar el bienestar social desde el Estado por encima de la democracia.
La dirigencia de Morena –Ariadna Montiel y la destapadora electoral Citlali Hernández– y los coordinadores regionales en las cinco circunscripciones que forman parte del mapa electoral del INE fueron impuestos por instrucciones directas de Palenque: Ricardo Monreal, Alejandro Peña, Sergio Salomón, Adán Augisto López Hernández y Mario Delgado. Y hay datos en el ecosistema digital de la 4T de que Palacio Nacional no pudo, no quiso, no hizo el esfuerzo y no lo dejaron meter las manos.
La estructura electoral del 2027 y 2030 tampoco es un secreto que reconstruyó a partir del modelo del viejo PRI que el secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz elevó el nivel de estructura de poder en 1988 cuando le escamotearon votos a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano –cuya candidatura estuvo apoyada por el entonces priista-expriista López Obrador– y el INE del PRIAN 2014 fue capturado por Morena y el Tribunal Electoral que servirán para contener a la oposición también forma parte del bloque político morenista.
La clave de un tercer sexenio de Morena en la presidencia va a depender de que Morena logre mantener con la coalición dominante con el Verde y el PT y la mayoría calificada en la Cámara de Diputados para seguir cambiando la Constitución sin ningún acuerdo opositor y también que no pierda ninguna gubernatura, ni siquiera las que han perdido calidad política sobre todo por actos de corrupción institucionales y sobre todo por la persistencia dominante de la narcopolítica en sus territorios.
En este escenario se debe analizar la primera lista de candidatos formales a gubernaturas en disputa –sin importar que violen las reglas del INE– y también en este cruce de intereses habrá que esperar la lista de los 500 candidatos a diputados federales que saldrán de los precandidatos a gobernadores.
Y para los apresurados que ya están colocados en el 2030, de los coordinadores de las circunscripciones electorales de Morena-INE salió también ya la primera lista de corcholatas presidenciales próximas: el sobreviviente Monreal, el neolopezobradoristas Salomón y los desvisados López Hernández y Delgado, pero sin perder de vista también que la suerte de Andy dependerá de la derrota de Trump noviembre próximo y en las presidenciales de noviembre de 2028.
Por lo pronto, el poder político se fortaleció en el Palacio de Invierno de Palenque.
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Política para dummies: la política es producto del Juego de Palacios como Juego de Tronos.
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