En el terreno de las citas y las relaciones ha surgido un nuevo concepto, situationships (o «casi-relaciones»), el modelo de pareja que se ha convertido en la norma de la soltería contemporánea. Ni un noviazgo formal, ni un simple acostón de una noche; un limbo emocional donde se consume todo lo bueno del amor, pero sin los «riesgos» del compromiso. Al respecto, la última encuesta de Gleeden -la plataforma líder de encuentros no monógamos en América Latina pensada por y para mujeres- revela que 6 de cada 10 mexicanos admitieron haber pasado por algo así.
Asimismo, el principal hallazgo fue que el 50% de los adultos jóvenes entre 18 y 34 años admite haber estado en una situationship. En este mismo rango de edad, un contundente 63% afirma que recomendaría activamente el uso de apps de citas como Gleeden, que están diseñadas específicamente para encontrar este tipo de vínculos sin compromisos, demostrando que para muchos ya no es un accidente, sino un objetivo. Y es que hasta un 12% de l@s usuari@s mexicanos de Gleeden son gente soltera que solo busca este tipo de vínculos sin más espectativas que disfrutar del momento.
Asimismo, el 56% de los encuestados mencionó que valora la autenticidad, la honestidad y la amabilidad por encima de las «etiquetas tradicionales». Lo que antes se leía como «miedo al compromiso», hoy se vende bajo la narrativa de mantener vínculos flexibles y sin presiones iniciales.
Al momento de cuestionarles por qué les cuesta tanto trabajo poner etiquetas en las relaciones, Un 35% señaló que ahora las apps de citas les han mostrado un espectro infinito de posibilidades. Es decir, las aplicaciones de citas han instalado en el inconsciente colectivo la idea de que siempre puede haber algo mejor a un swipe de distancia.
Comprometerse con una sola persona e instalar una etiqueta significa cerrar el catálogo. Ante el temor de perderse una opción potencialmente superior (el famoso FOMO), las personas prefieren mantener sus opciones abiertas en un estado de eterna evaluación.
Otro 35% respondió que es un escudo de la «falsa seguridad», es decir, poner una etiqueta implica arriesgarse. Al decir «eres mi novio/a», se establece un marco de expectativas mutuas donde la ruptura se vuelve una posibilidad dolorosa.
En cambio, en una situationship, existe la ilusión de protección: «Si no éramos nada, no me puede doler si te vas». Estudios alternos revelan que la principal preocupación de los jóvenes al buscar pareja es «terminar conformándose con la persona equivocada», lo que retrasa cualquier declaración oficial.
Finalmente, un 30% confesó que tiene prioridad del desarrollo individual. Y es que su éxito profesional, los proyectos personales, los viajes y la salud mental suelen estar por encima de la meta de formar una pareja a temprana edad.
Al respecto, Silvia Rubies, directora de comunicación de Gleeden Latam añade que: “Las situationships no son intrínsecamente malas. Para personas que están pasando por un proceso de duelo, con altas cargas laborales o que genuinamente priorizan su independencia en un momento específico de su vida, pueden ser espacios de acompañamiento muy válidos, lo importante es tener responsabilidad emocional hacia la otra persona y estar las dos partes de acuerdo con esa situación”
*Encuesta online realizada entre el 15 al 25 de mayo de 2026 a 10,200 usuarias de Gleeden en México.












