En el marco de la Semana Mundial del Bienestar (World Wellbeing Week), que se conmemora del 24 al 30 de junio, especialistas, empresas y organizaciones de distintos países hacen un llamado a reflexionar sobre la importancia de construir entornos que favorezcan el bienestar integral de las personas.
La iniciativa promueve una visión amplia de la salud, que incluye no solo el bienestar físico, sino también la salud mental, la conexión social, el sentido de propósito, la estabilidad financiera y la adopción de estilos de vida sostenibles.
En un contexto marcado por el estrés, el agotamiento y las exigencias cotidianas, cada vez más personas reconocen que el bienestar no depende únicamente de la ausencia de enfermedad, sino de una serie de factores que influyen en la calidad de vida.
En México, el reto es particularmente relevante. De acuerdo con datos del INEGI, únicamente el 39.8% de las personas mayores de 18 años realiza actividad física en su tiempo libre, mientras que estudios recientes señalan que uno de cada dos trabajadores mexicanos experimenta estrés laboral, una condición que impacta tanto la salud física como emocional.
Para Dayana Aronovich, fundadora de U CAN, marca mexicana especializada en artículos deportivos, es fundamental que la conversación sobre bienestar deje de centrarse exclusivamente en la productividad y coloque a las personas en el centro.
“Durante muchos años se normalizó vivir cansados, estresados o posponiendo nuestro propio cuidado. Hoy sabemos que el bienestar es una construcción diaria que involucra hábitos, descanso, alimentación, movimiento y salud emocional. No se trata de alcanzar la perfección, sino de encontrar equilibrio”, señaló.
Diversos estudios han demostrado que la salud física y emocional están estrechamente relacionadas. La actividad física regular, una alimentación adecuada, el sueño reparador y el fortalecimiento de las relaciones sociales contribuyen de manera significativa a mejorar la calidad de vida y prevenir diversas enfermedades.
Aronovich destacó que uno de los principales retos actuales es aprender a escuchar las necesidades del cuerpo y reconocer que el autocuidado no debe verse como un acto egoísta.
“Muchas personas, especialmente las mujeres, suelen colocar las necesidades de todos los demás antes que las propias. Sin embargo, cuidar de uno mismo es una forma de generar bienestar para nuestro entorno. Cuando una persona se siente bien física y emocionalmente, también puede aportar más a su familia, a su comunidad y a su trabajo”, afirmó.
La Semana Mundial del Bienestar también invita a reflexionar sobre la importancia de crear espacios más saludables dentro de las organizaciones, promoviendo entornos laborales que favorezcan el equilibrio entre la vida personal y profesional, así como el desarrollo humano de las personas.
De acuerdo con especialistas en salud pública, el bienestar integral se ha convertido en uno de los grandes desafíos de las sociedades contemporáneas, particularmente después de que millones de personas replantearan sus prioridades personales, familiares y laborales en los últimos años.
“Hablar de bienestar es hablar de prevención, de calidad de vida y de la posibilidad de vivir de una manera más plena. No es una meta que se alcanza una sola vez, sino una práctica constante que requiere atención y compromiso con nosotros mismos. También es importante reconocer que hoy existen más alternativas para incorporar hábitos saludables a la vida diaria. Cada vez más personas optan por crear espacios funcionales para ejercitarse en casa y actualmente es posible encontrar equipos y accesorios de excelente calidad a precios competitivos, lo que facilita mantenerse activo sin necesidad de realizar grandes inversiones o desplazamientos”, agregó Dayana Aronovich.
Finalmente, la empresaria subrayó que el bienestar debe entenderse como un proceso accesible y sostenible.
“No se trata de grandes cambios de un día para otro. A veces el bienestar comienza con acciones sencillas: dormir mejor, caminar unos minutos, compartir tiempo con quienes queremos o hacer una pausa para escucharnos. Lo importante es entender que nuestro bienestar merece un lugar en la agenda cotidiana”, concluyó.











