La presidenta Claudia Sheinbaum minimizó este martes las movilizaciones convocadas en el marco del Mundial de futbol e insistió en que la violencia en estas es una provocación para que su gobierno cometa represión.
En su conferencia matutina, la mandataria negó que existan problemas en el país e hizo un llamado a que estas marchas se lleven a cabo de manera pacífica.
Sin embargo, después admitió que «sí hay muchos problemas», como el caso de los desaparecidos, pero dijo su gobierno se encarga de atenderlos.
«En México no hay problemas, bueno, sí hay muchos problemas, pero los atendemos, pero no hay un asunto que tenga que ver con un descontento social, no existe eso. Hay ciertos grupos que no están de acuerdo con medidas y se les atiende», dijo.
La presidenta sugirió que estas marchas están impulsadas por sectores de la derecha y aseguró de nueva cuenta que no caerá en provocaciones.
«Quieren dar una idea de que hay caos, de que hay problemas, justo en un evento internacional que hemos venido preparando desde hace mucho tiempo (…) quiere hacerse parecer que en México tenemos una ebullición social muy grande y eso no es verdad», aseguró.
Ante las afectaciones a los turistas que buscan entrar al Zócalo, la mandataria dijo que esta situación «no tiene por qué esconderse» y les aseguró que con sus vallas se tiene la finalidad de brindar seguridad y evitar enfrentamientos.















