La semana cierra y será el próximo martes cuando inicie en el Congreso de la Unión un
período extraordinario para abordar cuatro temas: aplazar le elección judicial para el
2028; que las candidaturas sean íntegras y evitar de esta manera que el crimen organizado
pueda infiltrarse y una más que resulta interesante porque tiene que ver con la nulidad de
elecciones por intervención extranjera.
Este último punto llama la atención porque ahora que la presidenta Claudia Sheinbaum
anda con eso de la soberanía como bandera principal para tapar toda la corrupción
guinda, ha venido señalando y acusando a la oposición cuando no de “vende patrias”, de
“traidores a la Patria” y ahora quiere sacar adelante esta iniciativa para poder esgrimir que
precisamente la oposición quiere que extranjeros intervengan. O sea, solo quiere que
Morena y si acaso sus rémoras, metan las manos en los comicios, los más próximos, los
del 2027.
Por lo demás, la Permanente aprobó que la iniciativa impulsada por el coordinador de la
bancada de Morena en la Cámara Alta, Ignacio Mier Velazco y el diputado Ricardo
Monreal fuera considerada de urgente resolución, con 25 votos a favor y 10 en contra de
parte de la oposición. Se contempla que se discuta y en su caso apruebe la iniciativa
reforma constitucional de la presidenta Sheinbaum, la cual aplaza para el primer domingo
de junio del 2028 la elección judicial.
Este último punto ha dejado un muy mal sabor de boca ni más ni menos que en la
Suprema Corte de Justicia del Acordeón, (¡perdón¡), de la Nación que tan atinadamente
dirige Hugo Aguilar, porque al parecer, se estarían frustrando los sueños de la mal llamada
“ministra del pueblo”, Lenia Batres, de llegar a convertirse en la sucesora de Hugo Aguilar.
Estos afanes le han valido a Batres, pleitos bien cazados al interior de la Corte, por
ejemplo, con la ministra “pirata”, Yazmín Esquivel, y no es osado señalar que podría
terminar enfrentada hasta con la mismísima jefa del Ejecutivo. ¿Será?
UN MINUTO DE SILENCIO SIN RESULTADOS
En otro tema, el Pleno de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión guardó un
minuto de silencio en memoria de Ximena Guzmán y José Muñoz, cercanísimos
colaboradores de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, quien por
cierto, recientemente ofreció una conferencia de prensa acompañada por el secretario de
Seguridad y Protección Ciudadana de la CDMX, Pablo Vázquez, en la que prácticamente no
ofreció avance alguno sobre este lamentable hecho.
Por su parte, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República, Laura Itzel
Castillo Juárez dijo que este minuto de silencio se daba a un año de su lamentable
fallecimiento, víctimas de un ataque armado, sin embargo, llama la atención que al
parecer, lo que quiere la jefa del gobierno capitalino, es dejar este asunto atrás, pues
ocupa su mayor atención el Mundial de Futbol que está a la vuelta de la esquina y que se
celebrará, por lo menos en el caso de la CDMX, en obra negra pues los días pasan y no se
ve para cuando el Sistema de Transporte Colectivo, Metro, vaya a estar listo.
Ahora bien, el que la administración de Brugada Molina trate de soslayar los mensajes que
manda la delincuencia organizada puede ser sumamente riesgoso.









