Morena llegó a los XV años de su fundación, aunque quien hizo ese movimiento estuvo
ausente, con eso de que a diferencia de otros expresidentes, Andrés Manuel López
Obrador asegura que solamente retornaría a la vida política si hubiera una guerra en
México o para defender a quien, desde su muy personal visión, es “la mejor presidenta del
mundo”, que actualmente se encuentra muy atribulada porque el círculo se le cierra a su
mentor y al resto de los López y por más intentos que hace, no puede seguir defendiendo
lo indefendible al decir, por ejemplo, que la Fiscalía General de la República, (FGR), a cargo
de Ernestina Godoy Ramos, no está haciendo ninguna investigación en torno ni más ni
menos que a Andy López Beltrán.
Pues claro que no, porque a quien también es conocida como la “fiscal carnal”, le tiran
línea directa desde Palenque.
Para diversos analistas, Morena es un partido que como surgió del PRD, al que terminó
por extinguir, es muy parecido a lo que fue el instituto político negro-amarillo,
conformado por “tribus” generalmente enfrentadas; entre duros y no tanto, así como los
conciliadores que cada vez son menos.
Y es aquí donde hay que subrayar que no está exento el partido oficial de tener
importantes fisuras que con el paso del tiempo
Morena es un movimiento que se destaca porque en década y media se adueñó del país;
gobierna la mayoría de los estados; construyó una mayoría artificial en el Congreso y más
recientemente, viene desarrollando una estructura en la que priva la corrupción.
Se trata entonces de un movimiento social personalísimo formado por AMLO y pasó a
constituirse en un partido hegemónico que tiene ventajas extraordinarias por encima de
sus competidores. Un ascenso sin duda vertiginoso el que experimentó Morena, pero
plagado de trampas e irregularidades y ya en la cima, se dedicó a dilapidar a la democracia
mexicana que se había logrado construir. López Obrador aprovechó los instrumentos del
Estado para destruir a México
Alfonso Durazo ofreció el mensaje inicial y señaló que el mensaje del expresidente, ha
marcado el camino. Se refirió al Partido del Trabajo y le lanzó más que un coqueteo para
que dejen de estar de revoltosos y sigan siendo disciplinada rémora de Morena.
Señaló que la ultraderecha quiere desestabilizar al partido guinda y de ahí que lo asedie
constantemente.
Y con razón el líder del PT, Alberto Anaya se enojó. Dijo que no lo invitaron a la fiesta de
XV años, al tiempo que destacó que la presión norteamericana está a todo lo que da y por
eso Estados Unidos está presionando para que Morena tenga candidatos que no estén tan
a la izquierda.
Si se echa un ojo a algunas de las designaciones morenistas de 10 mujeres y 7 hombres,
tache les puso el gobierno de EU como a Julieta Ramírez, de Baja California; Manuel Cota,
en BCS; Cruz Pérez Cuéllar, Beatriz Mojica en Guerrero, en Michoacán Carlos Torres Piña;
para Nayarit, Jazmín Bugarín y Verónica Díaz Robles para Zacatecas
Este tipo de perfiles denota la presión del vecino país del norte. Lo deseable es que haya
una coalición total de Morena con sus rémoras, pero lo que observa es una coalición
parcial
ANDY EL BIEN PORTADO
La sorpresa es que al Auditorio Nacional llegó ni más ni menos que Andy López y ocupó
una butaca de entre las primeras filas. Siguiendo la estrategia de su propio padre, que se
dejó ver por las redes sociales que ya no son para el tabasqueño, benditas, en un mensaje
que duró como una hora y 20 minutos, el junior Andy López asomó la cara pese al huracán
que amenaza con atraparlo en cualquier momento gracias a los buenos oficios de su muy
querido amigo Amílcar Olán, así como a la captura de Iván Casarín, mejor conocido como
“el Tanque”, vínculo con parte de los señalados de la cúpula morenista como el senador
Adán Augusto López Hernández y su exjefe de seguridad, Hernán Bermúdez Requena. O
sea, ¿el grupo Tabasco se tambalea?
Llegó un poquito más humildito que cuando aseguraba ser el hijo “del mejor presidente
del mundo”, pero aún así, se ubicó en los lugares destinados para la cúpula morenista.
Pese a lo anterior, no faltó que militantes de Morena le pidieran la “selfie”, pero nunca ha
tenido el junior Andy, el arrastre que llegó a tener su padre.
Al mismo tiempo, el hijo de López Obrador tenía motivos para estar contento porque ya
pronto va a tener el tan ansiado fuero, todo es cuestión de resistir y como franca señal de
apoyo, su tío, Pío López Obrador, se anotó ya también para ser diputado por un distrito
con sede en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Más bien, al señor conocido como el de los sobres amarillos tiene todavía cuentas
pendientes con ese asunto ya que solo ha ganado unas instancias, pero el caso no está
cerrado aún.
Bien se dice que “el miedo no anda en burro” y por eso, los López de Tabasco se acogen al
fuero.
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