Dos ejemplos de cómo los propios militantes de Morena, son capaces de cubrir de lodo a
su partido y ante episodios como ese, resulta fundamental que la ciudadanía no pierda la
capacidad de asombro y más aún, de respuesta.
Desde que inició esta errada y llamada cuarta transformación, se colocó a la mujer en un
sitio muy especial; como ejemplo está que en los tiempos de Andrés Manuel López
Obrador en Palacio Nacional, su gabinete estuvo compuesto en su mayoría por mujeres
como un símbolo de la honestidad guinda. El tiempo ha transcurrido y nos percatamos
que con premura, ese concepto se vino por tierra. Posteriormente en los tiempos de
Claudia Sheinbaum, su famosa frase de, “llegamos todas”, también, a grado tal, que es
bien conocida la corrupción guinda a todos los niveles del instituto político morenista.
El caso que se llevó la semana, sin duda, fue el de la presidenta municipal de Tenancingo,
Nancy Nápoles Pacheco, que además se desempeñaba como dirigente de Morena a nivel
local, quien presuntamente junto con su esposo y su cuñado, José Roberto “N” y Oscar
“N”, que se encuentran prófugos, fingió su secuestro para quedarse con la nada
despreciable cantidad de 40 millones de pesos.
La alcaldesa tuvo otros cómplices que ya fueron capturados Karla Valeria ‘N’, Víctor
Manuel ‘N’ y Christian ‘N’ y al momento, la acusada tiene programada una audiencia de
formulación de imputación, misma que se realizará el próximo 9 de julio, mientras,
continúa en su puesto.
Sin embargo, al enterarse Nancy Nápoles que de acuerdo con el artículo 14 de la Ley
General para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro, podría
alcanzar una pena de hasta 16 años en la cárcel por el delito de simulación de secuestro,
pues de inmediato sacó su “as bajo la manga” y por las redes sociales, acusó una campaña
en su contra con fines políticos y hasta nombre y apellido le puso.
Se trata ni más ni menos que del secretario general del gobierno del Estado de México,
Horacio Duarte, quien, dicen en los corrillos políticos, es el verdadero gobernador en la
gestión de Delfina Gómez. ¿Será?
No deja de llamar poderosamente la atención que al verse arrinconada, la edil de
Tenancingo se aferra a la salvación acusando un complot en su contra. Quizás el secretario
de Gobierno del Edomex, le tire más arriba y no baje la mirada a una simple presidenta
municipal.
Más bien en el fondo, se trata de un enfrentamiento entre dos grupos de morenistas
mexiquenses. Y si alguna duda hubiera, como “botón” de muestra está que el senador
Higinio Martínez, el aspirante eterno a la gubernatura de dicho estado y líder de lo que
fue el Grupo Texcoco, no dudó en salir en apoyo a la señalada edil de Tenancingo y vía las
redes sociales, cerró filas con Nancy Nápoles y hasta dijo que metería “las manos al fuego”
por ella, “comparto su verdad”, posteó el senador mexiquense.
EL CASO DE AVELINA
El segundo y contundente ejemplo es el de la presidenta municipal de Acapulco, Avelina
López que en más de una ocasión ha estado en el ojo del huracán.
Resulta que la señora que atribuye a “la calor” la violencia de los guerrerenses, no dudó ni
un instante para pedir licencia a su cargo y lanzarse a la búsqueda de la candidatura
morenista, donde podría toparse con el senador que también ya se fue, Félix Salgado
Macedonio, el tiempo lo dirá.
Oportuno es recordar que la controvertida alcaldesa, se va sin aclarar los 898 millones de
pesos que así, como por arte de magia, desaparecieron del fideicomiso que se conformó
para reparar los graves daños que a su paso dejó el huracán “Otis” por un Acapulco que na
no volvió a ser el mismo, hecho que se hizo público por parte de la auditoría superior del
estado.
La señora López evadió el tema así como también la inseguridad que desafortunadamente
priva en el puerto; hace oídos sordos, así como también con un costoso collar de la marca
Van Cleef & Arpels con un valor comercial estimado de 227 mil pesos mexicanos.
Primero salió con que como sus gobernados la quieren tanto, se lo regalaron, sin saber
que está impedida para recibir ese tipo de obsequios y luego, dijo que era una copia
“pirata”, así como dijo antes que los 898 millones de pesos “extraviados”, los tenía en su
clóset y no se acordaba.
El asunto escaló, la alcaldesa de Acapulco fue investigada, pero al llegar a la Suprema
Corte de Justicia del Acordeón, (¡perdón!), de la Nación que tan dignamente preside Hugo
Aguilar, a donde le hicieron el gran favor de blindarla y no siguiera siendo investigada.
Así se las gastan en el partido Morena con eso de la “honestidad”, una muy a modo para
favorecerlos.
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