La “línea” que tiró la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desde que se desató el
escándalo de Andy López Beltrán y su amigo de la niñez, Amílcar Olán en una intentona
de defensa especialmente del hijo de López Obrador, prevaleció hasta la celebración de
las Fiestas Patrias que pareció ser el momento perfecto para que la jefa del Ejecutivo
hiciera de eso, causa nacional.
Y aunque la ceremonia de el Grito la noche del pasado 15 de septiembre estuvo, a los ojos
de muchos, más bien desangelada, con una presidenta que no logró contagiar la más
mínima emoción o sentimiento nacional, sí se dio tiempo para en sus arengas desde el
balcón presidencial gritar: “¡viva la democracia!” y “¡viva la soberanía nacional!”, o sea,
puras consignas de lo que adolece México con esta errada y llamada cuarta
transformación, ahora en su segundo piso.
Lo anterior había que reiterarlo por eso, al día siguiente, durante el 216 Aniversario de la
Independencia en el Desfile Militar, la presidenta Sheinbaum en su discurso, se refirió al
legado que dejaron los héroes de la Patria. Aún así, no dejó de llamar la atención que el
discurso presidencial se centrara en la defensa de la soberanía, o como lo dijo la propia
Sheinbaum: “gritar a los cuatro vientos que México no será nunca colonia ni protectorado
de nadie… México no se arrodilla, México nunca se vende”.
UN SOLDADO EN CADA HIJO TE DIO
“Un soldado en cada hijo te dio”, se escuchó desde el sonido instalado en el Zócalo
capitalino cuando integrantes del Servicio Militar desfilaron y esto recordó exactamente lo
que dijo Sheinbaum Pardo en el momento en que empezaron esa especie de ataques del
presidente Donald Trump, cuando demandó que su gobierno participara con el de México
en el combate contra los cárteles y luego, en reiteradas ocasiones, el inquilino de la Casa
Blanca señaló que la presidenta de México es hasta simpática, “una buena mujer”, pero
que le tenía terror a los carteles del narcotráfico.
Ahora, en plena celebración de las Fiestas Patrias con una mandataria más bien en
posición estática e impávida, Trump volvió al ataque con su acostumbrada estratégica dar
un cariñito y luego un golpe en tono de exigencia a la presidenta:
“Reconocemos la labor de la administración de la presidenta mexicana Sheinbaum por
incautar mayores cantidades de drogas, desmantelar laboratorios clandestinos y
desplegar recursos adicionales de las fuerzas del orden y militares en nuestra frontera
común”, peeero agregó: “México debe adoptar medidas adicionales contra las
organizaciones narcoterroristas que dominan vastas zonas de su territorio y siguen
amenazando al pueblo estadounidense”.
Y en una nueva lista, el gobierno de Estados Unidos incluyó a nuestro país, junto con
Colombia y China, como zonas de paso del narcotráfico de fentanilo que causan en
Estados Unidos algo así como 200 muertes diarias, por lo que en el caso de México, Trump
recomendó fomentar una mayor participación del sector privado, incrementar
significativamente las inspecciones en sus puntos de entrada así como realizar inversiones
más sólidas en sus fuerzas de seguridad.
Pero cuando a Sheinbaum Pardo, Trump “le tocó el vals” de que la lucha de nuestro país
en contra del narcotráfico, debe pasar necesaria e irreductiblemente también “por
exponer, detener y procesar a los numerosos funcionarios públicos corruptos que han
ayudado y encubierto a los cárteles, traicionando así la seguridad y la soberanía de su
propio país”, la mandataria de México se puso de muy mal humor. No obstante,
Sheinbaum se planteó ¿cómo poder seguir defendiendo a gentes como Adán Augusto
López, que no da declaraciones; Andy López, que con la mano en la cintura exige
renuncias de funcionarios norteamericanos; Américo Villarreal; un Alfonso Durazo que
suele bañarse y beber agua bendita, o, Marina del Pilar Avila Olmeda, por citar solo a
algunos?, de plano no se ve que haya forma.
Bien podría señalarse que el inquilino de la Casa Blanca no quita el dedo del renglón sobre
intervenir en México en combate al narcotráfico. Ahora la pregunta es comprobar si el
poder de convocatoria de Sheinbaum es suficiente como para que involucre a la población
a defender causas consideradas perdidas.
MUNICIONES
*** Más que felicitación, pareció reclamo. El caso es que el secretario de Estado del
gobierno de EU, Marco Rubio, felicitó a México por su independencia, pero reforzó el
argumento esgrimido antes por Trump al señalar que; “El flagelo del narcoterrorismo ha
obligado a los mexicanos a vivir con miedo en sus hogares, y el veneno que se introduce
de contrabando a través de nuestra frontera es responsable de la muerte de cientos de
miles de estadounidenses”.
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