La criminología debe ser multidisciplinaria, a fin de comprender de forma integral al ser humano y prevenir conductas antisociales con base en el análisis de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, tecnológicos y jurídicos, afirmó José Luis Ortiz, criminólogo, durante la ponencia “Intersecciones entre criminología y diseño de políticas públicas”.
Durante la exposición realizada en la Cámara de Diputados y promovida por la diputada Alma Rosa de la Vega Vargas (Morena), el especialista destacó que la criminología va más allá del estudio del delito, ya que busca explicar los fenómenos criminales a partir de una visión científica e interdisciplinaria, “como una ciencia sintética, causal, explicativa, natural y cultural de las conductas antisociales”.
Explicó que para comprender las conductas humanas es necesario analizar al individuo desde diferentes ejes. “Observar al ser humano es desde un aspecto antropobiológico, psicológico, social, económico, tecnológico y jurídico”.
Hizo hincapié en que la criminología debe diferenciar claramente entre conducta y comportamiento, así como entre agresión y violencia, conceptos que suelen confundirse en el análisis social y jurídico.
Sobre los factores que influyen en las conductas antisociales, detalló que el análisis criminológico debe tomar en cuenta la historia de vida de cada individuo y no limitarse a observar únicamente el acto delictivo. “Es comprender que el ser humano es más complejo de lo que parece”.
En ese sentido, sostuvo que las respuestas institucionales no deben concentrarse exclusivamente en el castigo, sino “como una forma de prevención de las conductas antisociales”.
Comentó que el sistema penitenciario y las políticas en la materia enfrentan importantes desafíos para lograr la reinserción de las personas que han infringido la ley. “Es buscar herramientas desde estas políticas criminológicas que puedan ayudar a restituir a esta persona en una dinámica social”.
Por ello, consideró, es indispensable impulsar una visión interdisciplinaria en la atención de los fenómenos criminales, con la participación de criminólogos, juristas, psicólogos, trabajadores sociales y especialistas de otras áreas del conocimiento; porque “faltan más personas de otras áreas involucradas en la criminología”.













