El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que su país podría abandonar la OTAN debido a la falta de respaldo de sus aliados para desbloquear el estrecho de Ormuz, ruta por donde transita el 20 % del petróleo mundial.
Trump expresó su frustración en entrevistas con The Telegraph y Reuters, señalando que estudia seriamente abandonar la Alianza Atlántica después del conflicto con Irán, iniciado junto a Israel el 28 de febrero. Aunque tendría dificultades para lograr que el Congreso aprobara la salida, el mandatario sí podría reducir compromisos de Estados Unidos con la OTAN.
«Nunca me emocionó la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel y el presidente ruso, Vladímir Putin, también lo sabe», dijo a The Telegraph, donde insistió en que EE.UU. siempre ha apoyado a sus aliados, pero que estos han dejado plantados a los estadounidenses cuando les han necesitado.
Pese a las críticas del republicano, la Alianza solo ha invocado el Artículo 5 de defensa colectiva una vez, tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, apoyando a Estados Unidos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, indicó el lunes que Estados Unidos “revisará” su relación con la OTAN tras la guerra, por la posición que España y otros países han adoptado en las últimas semanas.
España, bajo el gobierno de Pedro Sánchez, prohibió el uso de sus bases en Rota y Morón para la ofensiva estadounidense y cerró su espacio aéreo a esos vuelos.
Capitales europeas han declarado que no participarán en la ofensiva, limitándose a tareas defensivas, mientras Japón solo intervendrá en el estrecho cuando se haya decretado un alto al fuego.
En un nuevo giro, Trump afirmó el martes que su país ya no se involucrará en la seguridad del estrecho e instó a sus aliados a que sean ellos quienes tengan el «coraje» de desbloquearlo.
Señales de desescalada
El mandatario, que dará esta noche un discurso sobre el conflicto, afirmó el martes que Estados Unidos se “retirará” de Irán en “dos o tres semanas”, al considerar que casi ha logrado sus objetivos, como impedir que la República Islámica desarrolle un arma nuclear.
Trump también dejó abierta la posibilidad de que la guerra termine antes, si las negociaciones con miembros del régimen iraní, incluido el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, avanzan satisfactoriamente.
El presidente señaló que sus interlocutores le han solicitado un alto al fuego, y que estaría dispuesto a aceptarlo si Irán desbloquea el estrecho de Ormuz.
En los últimos días, Trump ha emitido mensajes contradictorios: aunque asegura mantener “buenas” conversaciones con Teherán, ha enviado miles de marines a Oriente Medio y no descarta un despliegue adicional de tropas sobre el terreno.














