Hoy, finalmente, cada país en este mundo sabrá que parte le tocará de los aranceles de Trump.
Los habrá de todos tamaños y alcances.
Donde no hay sorpresas es en los aranceles y gran impacto, de los más fuertes, que corresponde a nosotros, a México.
Hoy si aplica el histórico lamento del periodista José Nemesio García Naranjo -y popularmente atribuido a Porfirio Díaz-, de: “¡Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos!”
La circunstancia por demás favorable que nos benefició durante al menos 20 años como vecinos y socios económicos principales por el TLC-T-MEC hoy se nos revierte dramáticamente.
Nuestras cadenas de producción y comercialización dependen en casi 90% de esa relación. Altísima dependencia porque o aprovechamos los tiempos buenos para diversificar nuestros mercados.
Nos engolosinamos con lo que nos representaba de ingresos el mayor mercado en el mundo, una relación anual por sobre los 600 mil millones de dólares, y ahora habrá que pagar el costo.
Duros detractores, casi enemigos del TLC ideado, impulsado y concretado en 1994 por Carlos Salinas de Gortari, muchos de quienes forman parte de las cupulas de corrientes y tribus de la 4T, especialmente del jefe pluma blanca de Macuspana Andrés Manuel López Obrador, quien durante años y hasta con un libro cuestionó ese tratado, hoy lloran y gimen ante la posibilidad de que el T-MEC se hunda y desaparezca ante el embate de Donald Trump.
Hoy todo indica que, con sus aranceles, y con el estallido de una guerra comercial mundial, la primera de sus víctimas será justamente el T-MEC.
No hay forma de que este tratado pueda sobrevivir a esos aranceles.
Todos, expertos o no, de uno y otro lados, de todas las corrientes y partidos, coinciden en que si T-MEC vamos directo un desastre económico: desempleo, fuga de capitales, cierre y traslado de industrias a EU, ahogamiento de poblaciones enteras que hoy viven alrededor de la actividad industrial o de producción que es la fuente de comercialización dentro del T-MEC.
Trastocado este contexto, el Gobierno de Claudia Sheinbaum enfrentará -dicen quienes saben de esto- baja recaudación e insuficiencia financiera para enfrentar la enorme deuda interna y externa; el sostenimiento de los programas de bienestar de reparto de dinero y todo lo que representa la administración pública -seguridad, educación, salud, etc- y la realización de sus obras.
O sea: sin T-MEC no hay 4T. Así de sencillo y crudo.
A contrapelo de este escenario, Claudia Sheinbaum y su equipo afirman que nada de eso pasará, que para ello tiene Plan B, C, D, etc…
Y que será a partir de que Trump de a conocer cómo aplicará sus aranceles, que ella de a conocer el rumbo que escogerá para México.
No nos queda más que esperar.
PREOCUPACIÓN FUNDADA
Uno de los actores del Poder de la 4T que no esconde su preocupación es Ricardo Monreal, coordinador de la bancada mayoritaria de Morena en San Lázaro y presidente de la Junta de Coordinación Política.
Interrogado sobre los Pre-Criterios de Política Económica para el 2026 que debieron llegar ya a la Cámara de Diputados, el zacatecano indicó que prácticamente todo eso está en suspenso en el Congreso en espera de que el presidente Trump dé a conocer sus aranceles.
“Vamos a esperar… no queremos adelantar vísperas. En efecto, hay plazos que la Constitución y la ley establecen para recibir todo ese tipo de documentos, criterios económicos, criterios sociales.
“Ahora estamos en la revisión del Plan Nacional de Desarrollo, las opiniones de las comisiones, de cada una de ellas, y estamos revisando todo el Plan Nacional de Desarrollo, de aquí a los primeros días de este mes.
“Pero todos los criterios económicos que nos lleguen, vamos a esperar que nos lleguen y los vamos a revisar. Evidentemente, la política arancelaria, unilateral del presidente Trump, que puede darse a conocer mañana, 2 de abril (hoy), nos afecta y repercute en el empleo, en la economía, en el desarrollo.
“Nadie puede negar, ni debe minimizar, los efectos que pueden provocar si se aplica el 25 por ciento a la industria automotriz y automotores, autopartes. Sería muy lamentable, porque esto provocaría una agudización mayor en este sector que genera tanto empleo en el país.
“Son de acero y son aluminio. Esas dos materias primas son claves para cualquier industria y el hecho de que se apliquen aranceles nos afecta y disminuye el potencial que tenemos también para la industria de la construcción.
“No lo sabemos. Vamos a esperar, porque, primero hay que esperar el anuncio del presidente Trump y luego esperar que nos envíen los Pre-Criterios de Política Económica.
INTENTOS DE ULTIMA HORA
En este contexto el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, buscó y conversó por teléfono con el secretario de Estado de EU Marco Rubio con quien abogó por el mantenimiento del T-MEC.
«En cuanto a los temas económicos y en relación al T-MEC, el canciller De la Fuente reiteró que toda vez que el Tratado ha traído beneficios a los tres países, este debería de mantenerse vigente e iniciar en breve su revisión», refirió en un comunicado la Cancillería.
«El secretario Rubio mencionó que había que redoblar esfuerzos para controlar el tráfico ilícito de armas desde Estados Unidos hacia México y otros países de la región, con respeto a las soberanías», indico el comunicado.
La conversación se dio al tiempo de una sorpresiva visita del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, a Washington, para encuentros con funcionarios del Departamento de Estado y de Seguridad.
Lo que se sostuvo fue el aviso de que el presidente Donald Trump dará a conocer hoy 2 de abril de 2025 sus aranceles generalizados a partir de las 2 de la tarde hora de México, para ser aplicados de inmediato.
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