La imagen del empleado de Gerardo Fernández Noroña vendado como momia lo dice todo. Una imagen totalmente alejada de sólo un empujón y una caída muy fingida que sufrió. Las decenas de videos del altercado en la histórica tribuna de la vieja sede del Senado en Xicoténcatl, circuladas en redes sociales, muestran la escenografía del burdo montaje.
Empujones, mentadas, gritos, amagos, manotazos al aire, no más que eso.
Los mañosos maestros del engaño mediático en Morena se salieron con la suya y los experimentados políticos del PRI, con Alejandro Alito Moreno a la cabeza, cayeron como novatos de kínder en la trampa.
Los panistas -que igual andaban muy calientes- se salvaron. No le entraron al juego del montaje.
Después del zipizape los priístas seguían enredados en el montaje de los morenos, enchilados, y Alito, como peleonero de barrio, continuó engallado y sin más soltó de nuevo: “que venga aquí para ponerle dos chingadazos a este cabrón…”
Obvio, hablaba de Noroña.
Al parejo, en la tribuna de Xico Noroña decía haber sido objeto de una emboscada de parte de Alito y su tropa legislativa.
Según él 6 tricolores subieron junto a Alito a la tribuna para taparte todas las salidas y tundirlo hasta el coma. Pero habilidoso y valiente él los eludió y logró escapar ileso de sus garras. La verdad es que hay videos donde se le ve durante la fuga con una tremenda cara de pánico.
Ya de regreso, a salvo e todo, con Leonel Godoy -vicecoordinador de diputados federales de Morena- a su derecha y Adán Augusto López -coordinador de los senadores- a su izquierda, y su trabajador vendado y con collarín atrás, o sea, toda una imagen preparada para la victimización, sin duda para impactar y construir una narrativa distorsionada para las primeras planas de los diarios, la TV y redes sociales, Noroña -el que durante décadas fue el alborotador y boicoteador de eventos- anunciaba denuncias penales y el desafuero fast track del presidente del PRI.
En fin, creo, un claro repaso del fondo de un montaje para crear la imagen, la narrativa de un caos en el Senado y la Cámara de Diputados, del Congreso en su conjunto, que presagia desacuerdos y confrontaciones que afectarán los trámites de reformas esenciales para el país.
La electoral de entrada, el presupuesto de Ingresos y el de Egresos para 2026 y algunos asuntos legislativos más que enlistan ya la agenda legislativa.
¿PERO… ¿A QUIENES BENEFICIA ESTE EVIDENTE MONTAJE?
El obvio engaño tiene como destinatarios a los mexicanos, distraerlos de lo importante y crear una narrativa mediática muy distinta de la realidad nacional.
Todo apunta que esta fabricación de hechos viene directo de Adán Augusto López, coordinador de los senadores de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política en el Senado, y su entorno.
Y así desviar la atención de medios y ciudadanos de semanas en que se ha visto envuelto en el escándalo por sus posibles vinculos con el narco y la delincuencia organizada derivadas del hecho de que su exsecretario de seguridad Hernán Bermúdez es señalado en reportes de inteligencia del Ejército como cabeza del cartel de La Barredora en Tabasco y estados vecinos.
Este caso toma hoy giros insospechados y muy riesgosos para el senador López luego de la aprehensión estos días de Ulises Pinto Madera, «El Mamado«, quien operó como segundo de Bermúdez en el cartel y quien decidió convertirse ya en testigo protegido de la Fiscalía General de la República que dirige Alejandro Gertz Manero.
Este hecho coloca el futuro de Adán Augusto López en las inciertas y muy resbalosas, comprometidas manos del ambicioso y nada confiable Gertz, un fiscal que ha demostrado ser tortuoso y usar todos los casos bajo su tutela a su favor.
Uno de ellos -uno que lo pinta bien en sus entrañas- fue el de la red de abogados denunciados como operadores de Julio Scherer Ibarra, entonces Jefe del jurídico del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien al parecer operaba fallos favorables en la Corte y otros tribunales a cambio de muchos-muchos millones de pesos.
Todo eso hace que el asunto judicial de La Barredora y la persecución de Hernán Bermúdez sumada a su liderazgo en el Senado, ajeno al diálogo con la oposición y con cero acercamiento a medios informativos, hacen de Adán Augusto López un personaje muy endeble.
Es así que entre más pueda distraer a sus adversarios críticos y medios es mejor para él y este escándalo del encontronazo Alito-Noroña le vino de lo mejor.
NOROÑA EN LA PICOTA
Obviamente otro que resulta beneficiado por estos escándalos, como el que ocurrió la tarde del miércoles, es el propio presidente saliente del Senado, el sucio y muy pequeño sujeto llamado Gerardo Fernández Noroña quien hoy enfrenta la inexplicable compra de una casona en el pueblo mágico de Tepoztlán, Morelos por la módica suma -dice él- de 12 millones de pesos.
Un simple repaso de sus ingresos lícitos y a duras penas comprobables advierte que no es posible que él haya ni obtenido un crédito para adquirirla ni para cubrir sus pagos mensuales.
La percepción mediática y pública entonces es que Noroña ha obtenido recursos inconfesables para poder cumplir con sus ambiciones de poseer ese inmueble.
Otro hecho el de sus costosos viajes y una conducta excéntrica y nada austera.
A todo eso se suma una conducción abusiva y muy parcial, cuestionable de su presidencia en el Senado.
Otros beneficiados de todo este contexto de conflicto legislativo entre oposición, el PRI en primer lugar, con el oficialismo, son todos aquellos que han estado en el último mes en el ojo público por sus costosos viajes al extranjero.
Y sin duda Morena.
Y la presidencia de Claudia Sheinbaum.
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