Connect with us

Hi, what are you looking for?



Nacional

Las soluciones de imagenología de Carestream permiten diagnosticar COVID-19 y lesiones pulmonares

Por Janet Galindo

La pandemia de COVID-19 ha impulsado un cambio drástico en el cuidado y atención de la salud. El servicio de imagenología en diversos hospitales alrededor del mundo ha tomado gran relevancia, al realizar estudios de rayos X de Tórax (RXT) como segunda línea para confirmar o descartar falsos negativos en pacientes con sospecha de COVID, neumonía y empeoramiento clínico relevante, o bien, tras su recuperación en piso, como placa referente por si existe indicación de seguimiento evolutivo en relación con posibles secuelas pulmonares y para evaluar si existe progresión de las opacidades.

Tomar rayos X del tórax es uno de los primeros exámenes que se hace en los pacientes con serias dificultades respiratorias, brinda un diagnóstico certero, además, complementa las pruebas de laboratorio PCR, recomendadas por la Organización Mundial de la Salud.

“Los Rayos X de Tórax, es una técnica que ya existía, pero con el COVID-19 se identificaron afectaciones en el sistema respiratorio y lesiones pulmonares, por ello se adaptaron técnicas radiológicas enfocadas a detectar la enfermedad y se aplicaron también algunos protocolos de procesamiento digital de imagen posterior a la exposición, para facilitar el diagnostico. Es decir, un software elimina digitalmente el hueso de las costillas para que el médico tenga una vista más limpia y libre para observar el pulmón, que es el área de interés y entonces puede hacer un mejor diagnóstico y un seguimiento más claro de la evolución del padecimiento”, comentó Ricardo Martín del Campo, Regional Business Manager de Carestream.

En diversos hospitales, el reto también fue evitar trasladar a los pacientes con diagnóstico de Covid a las salas de rayos X, en donde también realizaban estudios a pacientes sanos y una solución importante para minimizar contagios fue utilizar la tecnología de radiografías móviles DRX Revolution, que permite la captura de imágenes del paciente en la cama, lo cual ahorra tiempo y minimiza el riesgo de exposición.

El DRX-Revolution, es una sala radiológica virtual sobre ruedas, que incluye compartimientos de almacenamiento para guantes, documentación, baterías y marcadores. Un cabezal de tubo de largo alcance que permite colocar fácilmente el tubo desde cualquier lugar. Realiza radiografías DR inalámbricas en cualquier lugar donde se requiera.

Advertisement. Scroll to continue reading.

Proporciona un excelente manejo en los lugares más difíciles: en pequeñas salas de pacientes, en el quirófano, Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) o en el Servicio de urgencias.

El DRX-Revolution también incluye una columna replegable automática innovadora de bajo perfil, por lo que los técnicos ya no tienen que llevar con dificultad equipos portátiles pesados y voluminosos por los pasillos.

“COVID-19 ha impulsado la toma de imágenes digitales de varias formas. El personal clínico necesita tener las imágenes disponibles rápidamente en el cuarto del paciente, por lo que las unidades portátiles de radiografía digital asumieron un papel principal debido a los flujos de trabajo sencillos y móviles. Las capacidades de las imágenes digitales ofrecen la posibilidad de seguimiento a los pacientes. Otro importante motivo por el cual se impulsó el uso de unidades móviles como nuestros sistemas DRX-Revolution y DRX Revolution Nano, es porque ayuda a reducir el riesgo de contaminación cruzada, no solo entre pacientes, sino también a través de las distintas áreas de los hospitales y las clínicas provisionales que se establecieron para la emergencia sanitaria”, finalizó.

Advertisement
Advertisement