En uno de los escenarios previos, se esperaba que la discusión en el pleno de la fracasada
reforma electoral planteada por la presidenta Claudia Sheinbaum, fuera prolongada y
tensa, para que prácticamente los legisladores se desahogaran, porque ya estaban más
que anunciadas las posiciones y se agotaron los exhortos que hiciera una muy molesta jefa
del Ejecutivo y el fin de semana, Alfonso Durazo, presidente del Consejo del partido
Morena.
No obstante, al final, no hubo discusión, solo pudieron hacer uso de la palabra los
coordinadores de todas y cada una de las fracciones parlamentarias, y con el voto en
contra de la oposición y de las rémoras, léase: PRI, PAN, MC, PVEM y PT, se selló el
fracaso, sí, ese que dice la presidenta que no le hace mella cuando en la realidad es todo
lo contrario.
Así, frustrada vio Sheinbaum Pardo su tan jaloneada reforma que, según ella, le mandató
el “pueblo sabio y bueno” y que en el fondo busca consolidar un sistema político de
partido hegemónico, por más que la inquilina de Palacio Nacional diga y rediga que no es
cierto y hasta asegure que se siente tranquila. ¿Será?
De tal suerte, la iniciativa fue desechada por 234 votos a favor y 259 en contra y una
abstención, de Raúl Bolaños, del PVEM, por la propuesta que tenía otros objetivos como
la eliminación de la Lista Nacional de Plurinominales e instaurar una nueva votación del
acordeón para los plurinominales, como lo fue la también elección del Poder Judicial que
salió cara y mala y ahí está como prueba la deplorable actuación de los ministros de la
Suprema Corte de Justicia del Acordeón, (¡perdón!), de la Nación. Dos de sus más dignas
representantes, la siempre docta ministra de la vulgaridad y la ignorancia, Lenia Batres y
otra que la sigue ya muy de cerca, María Estela Ríos.
Pertinente es añadir que el titular de la Comisión presidencial para armar el adefesio que
resultó ser la tan llevada y traída reforma electoral, Pablo Gómez, -conocido también
como el rey de las plurinominales-, tuvo mucho que ver en este fracaso y muy
probablemente ya fue llamado a cuentas a Palacio Nacional. Definitivamente, con
soberbia y contradicción, no se puede hacer mucho.
A MONREAL SE LE “QUEMABAN LAS HABAS”
Y ya viendo de manera anticipada la derrota, el presidente de la Junta de Coordinación
Política, (JUCOPO), Ricardo Monreal, estaba “que se le quemaban las habas” para llevar a
cabo el “laureado” y famoso Plan “B”, el cambio a las Leyes Secundarias, con el que la
inquilina de Palacio Nacional quiere rescatar algo de la congelada reforma electoral y
desafortunadamente, sí puede hacer al respecto, como por ejemplo, la desaparición del
PREP, que es un factor de certeza en elecciones, y se supone que eso lo va a operar el
también coordinador de los diputados morenistas.
Sin embargo, trascendió que de inmediato, ayer mismo, la jefa del Ejecutivo citó en
Palacio Nacional a una reunión urgente “a piedra y lodo” con la cúpula de Morena y los
coordinadores parlamentarios, Ignacio Mier y el propio Ricardo Monreal. Se esperaba
tensión y manotazos en la mesa.
No podía faltar el mensaje que el legislador zacatecano para el PVEM y el PT: “A nuestros
aliados, que hoy pueden caminar por veredas distintas, también les expresamos nuestros
respetos. Las coyunturas legislativas pasan, pero los procesos políticos permanecen”. O
sea, Monreal ratificó que para los tiempos electorales, Morena no perderá, por obvias
razones, a sus rémoras.
Ahora la pregunta es si el diputado Monreal se seguirá jugando su puesto porque incluso,
más allá de nuestras fronteras, se consignó en diversos medios que la presidenta
Sheinbaum había sufrido severo revés.
MUNICIONES
*** Bien vale la pena destacar la posición que desde la tribuna hiciera respecto a la
jaloneada reforma electoral, el coordinador de la bancada del PRI en la Cámara de
Diputados, Rubén Moreira. En su exposición, señaló: “Quieren que unos votos valgan más
que otros. Distorsionar la representación popular y vulnerar el derecho a la
autodeterminación de la vida interna de los partidos políticos, a los que desde el régimen
se sataniza y se condena, sin darles derecho de defensa. Porque han confundido la
jefatura del Estado mexicano con la jefatura de un partido o de un gobierno; por
pretender instaurar un sistema electoral para asegurar la permanencia en el poder del
partido oficial”.
*** El senador Saúl Monreal, no quita “el dedo del renglón” en querer ser candidato de
Morena al gobierno de Zacatecas. Ayer explicó que de acuerdo al artículo 35 de la
Constitución, cualquier ciudadano mexicano tiene derecho a votar y ser votado. Desde
luego esto es verdad y resulta interesante que el menor de los Monreal diga que él tiene
que ejercer este derecho. “Entonces no tengo derecho a aspirar? Si el pueblo de Zacatecas
decide que no quieren a Saúl, voy a salir en último lugar en las encuestas”. Y es que hay
que recordar que en Morena, de plano lo sacaron de las encuestas.
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