Es bien sabido que si por algo se ha caracterizado el partido Movimiento Ciudadano es por
ser el “patiño” y esquirol, ni más ni menos que de Morena, esto, con tal de ganar
privilegios y favores de parte de los guindas y no les importa exhibir doble cara, o las que
sean necesarias.
Primero, la cercanía del líder moral de ese instituto político, Dante Delgado con Andrés
Manuel López Obrador. Luego, la reticencia de los naranjas de haber conformado alianzas
con el PRI y el PAN en las elecciones del 2024; prefirieron quedarse solos para de esta
manera, ponerse a las órdenes y reiterar su posición de entreguistas a esta errada y
llamada cuarta transformación.
Esto es algo que explica muy bien el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, al
definir a MC como “esquiroles que se disfrazan de oposición mientras negocian con el
poder”.
Ni qué decir del “dirigente” que dejó a cargo del changarro Dante Delgado: Jorge Alvarez
Maynez, que igualmente está en actitud de venderse al mejor postor, siempre y cuando
sea de Morena, así que en el tema de la reforma electoral, que tanta contradicción ha
generado, los naranjas tienen planeado volverse rémoras del oficialismo para desplazar al
PVEM y al PT, que no han querido ceder en cuanto a este tirante asunto.
“Ya lo hicieron antes, -envió por sus redes, Moreno Cárdenas-, amagaron con frenar
reformas, simularon críticas y al final, votaron con Morena. En 2025 repitieron la jugada.
Puras mentiras, a la hora de la verdad, salvaron al oficialismo… Si ahora vuelven a darle los
votos a esa reforma electoral, que no se engañen ni engañen a nadie. No son oposición,
son comparsa”.
NUEVA ELECCIÓN DEL ACORDEÓN
En su versión decálogo, la reforma electoral misma que ha venido defendiendo Claudia
Sheinbaum, se supone que ahora sí llegará al Palacio Legislativo de San Lázaro para el
lunes.
Mientras, la jefa del Ejecutivo está obsesionada con que los candidatos plurinominales
gozan de privilegios actualmente.
Debería estar consciente de que los pluris, ojo, representan una circunscripción, no un
distrito electoral; algo así como entre 40 y 50 distritos, por lo que los candidatos que el
morenismo quiere en tierra, tendrían que hacer campaña en siete u ocho estados donde
la ciudadanía no tienen la más remota idea de quiénes son y aquí la pregunta central:
¿acaso eso no sale más que caro, carísimo?
Entonces ahí se avizora una nueva elección del acordeón y el condicionamiento del voto
se reforzará con un ingrediente más, además de la amenaza del retiro de programas
sociales, amén de que la transparencia brillará por su ausencia. Por eso también
Sheinbaum está obsesionada con desaparecer el Programa de Resultados Electorales
Preliminares, (PREP), que ha venido funcionando bien, lo que sembrará además
incertidumbre e inquietud con la consabida generación de la sospecha.
Sin embargo, la jefa del Ejecutivo sigue machacando con la idea de que su flamantíisima
reforma, no representa un retroceso en la democracia, al contrario, la fortalece. Eso dice
ella pero no es la generalidad y tan lo sabe, que por eso recurre al recurso de envolverse
en la bandera izquierdista y señalar con flamígero índice a quienes no están de acuerdo
con esta cuestionada reforma y decir contundente, que “la historia los juzgará”. No, pues
sí.
Total, que el decálogo que en Palacio Nacional, en la gustadísima “Mañanera del Pueblo”,
se presentó gráficas y toda la cosa, dejó, como se ha venido indicando, muchas más dudas
que certezas.
De entrada, es más bien superficial y el diagnóstico de la realidad que vive México en
materia electoral, está totalmente ausente.
Además, en Morena saben perfectamente bien que existe penetración del crimen
organizado en las elecciones, ante lo cual, el oficialismo evade, hace como que no ve ni
oye, -como diría el clásico-, supone que ya hizo todo con la captura, el fin de semana, de
Nemesio Oceguera. Eso es un bueno punto, pero el temor va al alza en Palacio Nacional
luego de que se dio a conocer que el Mencho, tenía una importante nómina en la que
están incluidos altos funcionarios y sería impensable que destacados integrantes de la
cúpula guinda no estuvieran incluídos.
¿Qué acaso el Cartel de la Barredora no es el brazo del Cártel Jalisco Nueva Generación,
(CJNG), en Tabasco? El oficialismo debería entonces “tomar el toro por los cuernos”.
Otro aspecto que no hay que dejar de tomar en cuenta es que con la controvertida
reforma electoral que tanto vitorea Sheinbaum bajo el argumento de que es “mandato del
pueblo bueno y sabio”, se disminuye seriamente la capacidad del INE así como la del
Congreso de la Unión, creando vacíos.
En resumidas cuentas, con dicha reforma se va a generar menos pluralismo, menos
competencia y como ya han advertido diversos analistas, la posibilidad de que la elección
de los plurinominales se vuelva otra fracasada elección del acordeón.
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