Lo que dijo ayer en su gustadísimo “stand-up” mañanero el presidente Andrés Manuel
López Obrador, lo hace ver como un personaje que entra en importantes contradicciones
y sin embargo, eso no parece importarle mucho.
Al referirse al atentado que sufrió su muy amigo, el expresidente Donald Trump, a quien
le pasó una bala rozando por milímetros y le hizo un agujero en la oreja, el de Tepetitán se
refirió al odio y la polarización, pero ¿con qué autoridad moral puede hablar de estos
temas”
En este sentido señaló el hombre que dice no ser de rencores: “Que no haya odio, tiene
que haber confrontación política, desde luego, porque así se tiene democracia, la
democracia es confrontación política, es disenso, es oposición". Qué raro que López
Obrador agregara que durante las campañas en nuestro país, quienes compitieron
podrían ser adversarios políticos, pero nunca con odios.
Es muy importante recordar que desde los inicios de esta errada y llamada cuarta
transformación, el tabasqueño entró en franca contradicción con su primer discurso
como presidente constitucional.
En dicha alocución, llamó a la reconciliación Nacional a la voz de que “la Patria es
primero”. Otro de los temas que llamó la atención, fue que se comprometió a no
construir una dictadura abierta o encubierta y que buscaría a instalar una “auténtica
democracia” y que los cambios durante su gestión se darían “con apego al orden legal
establecido”.
Hizo el compromiso López Obrador en aquel lejano discurso de no actuar de manera
arbitraria y señaló que no habría confiscación o expropiación de bienes.
Señaló también que en cuanto a corrupción e impunidad, “sobre advertencia no hay
engaño, sea quien sea será castigado”.
Asímismo prometió que respetaría tanto al Poder Legislativo y al Poder Judicial y
finalmente, que el Estado dejaría de ser un comité al servicio de una minoría, al tiempo
que subrayó que se comprometía a garantizar todas las libertades, tanto las individuales
como las sociales.
Lo anterior, entre otras muchas promesas que al final de esta errada y llamada cuarta
transformación, ha dejado en manos de quien será su sucesora, Claudia Sheinbaum.
¿Cómo es capaz el tabasqueño de indicar que si sus adversarios señalan que López
Obrador es el primero en polarizar y enfrentar? “Agarraron ese discurso nuestros
adversarios para decir están polarizando, no. Fue propaganda porque no hubo
polarización en las elecciones".
Recientemente, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, (TEPJF),
determinó que López Obrador vulneró los principios de imparcialidad, equidad y
neutralidad en las pasadas elecciones del 2 de junio, esto, sin dejar de lado que en sus
diversos “shows” mañaneros, se dedicó a insultar a diversos candidatos de la oposición,
siendo la más significativa la exabanderada presidencial de la coalición “Fuerza y Corazón
por México”, Xóchitl Gálvez, que se volvió su objetivo en sus ataques con una alta dosis de
violencia de género.
Y lo peor de esta situación, es que después de esto, no pase absolutamente nada, lo que
deja a López Obrador seguir campeando por la más absoluta impunidad.
Una muy larga lista de pendientes deja López Obrador desde la comodidad del
continuismo y de que él seguirá manejando a su sucesora.
MUNICIONES
*** Ya está cerca el conocido ya como “jueves de gabinete”, donde la virtual presidenta
electa, presentará los nombramientos a quienes la acompañarán en las secretarías de
Turismo, Cultura. En esta última cartera, el nombre de la No primera dama, Beatriz
Gutiérrez Müller, ha estado sonando fuerte para sustituir a Alejandra Fraustro y ante
tanto comentario en el que hasta por las redes sociales le pidieron que esté en el gabinete
de Sheinbaum, quien se tiene que conformar solo con recibir las visitas de López Obrador
cuando éste se retire, respondió simple y llanamente: “a ver si puedo”. Entonces, lo más
probable es que no, porque la señora Gutiérrez tiene muchas ocupaciones, entre otras,
componer y cantar canciones donde halaga a su marido y escribir poemas.
*** Se sigue hablando de la controvertida Reforma Judicial que presentó el presidente
López Obrador. La senadora panista Kenia López Rabadán señaló por sus redes sociales
que: “el querer adueñarse del Poder Judicial es autoritario y significa un retroceso para los
derechos de los mexicanos. “Ya basta de querer lastimar al Poder Judicial con un discurso
populista que claramente deja ver que (Morena y rémoras), quieren jueces a modo, jueces
subordinados, jueces sin experiencia, jueces que dañarán al pueblo pero que
empoderarán al gobierno. Agregó que Morena no puede destruir el derecho de acceso a
la justicia, justificándose como hoy lo dijo López Obrador: “Si la Constitución establece
que se pueden realizar reformas y se establece que se necesita mayoría calificada y si esto
se consigue es cumplir con la Constitución". En ese sentido, la legisladora albiceleste
aclaró: “Morena se equivoca, el 33 por ciento del listado nominal votó por ellos, pero eso
no les da la atribución de realizar reformas que dañen al pueblo de México.No tienen las
dos terceras partes en el Senado mexicano y lo dicho hoy por el Presidente parece una
advertencia de que amenazará a senadores de oposición para buscar doblarlos y lograr su
propósito de dañar al Poder Judicial”. López Rabadán añadió: “Morena no debe realizar
reformas que alteren el Estado de derecho bajo el argumento de contar con una mayoría
para hacerlo. Sería tan absurdo como pensar que con sus votos pueden establecer el
esclavismo, que haya un emperador o eliminar la libertad de expresión”. “Existe doctrina
nacional e internacional que manifiesta la imposibilidad de que haya reformas regresivas
que atenten contra las libertades fundamentales. En materia de derechos, ni un paso
atrás”, concluyó.
*** Muy oportuno que justo un día después del atentado en contra de Donald Trump, el
presidente López Obrador se reunió con una comitiva de congresistas de los Estados
Unidos y el embajador del vecino país en México, Ken Salazar, en Palacio Nacional y no
dejó de llamar la atención que dicho encuentro durara más de tres horas. La secretaria de
Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, dijo de manera muy escueta que se habló “de todos
los temas”. Añadió la canciller que López Obrador, “les dio toda una visión de lo que ha
hecho, de lo que se está haciendo, de la muy buena relación que tenemos con Estados
Unidos”. Sin embargo, la pregunta que se hacen desde ya no solo en México sino en el
vecino país del norte, es: en el caso de que Donald Trump, que luego del atentado es
considerado un “elegido de Dios” y cuya campaña subió como la espuma mientras que la
del presidente Joe Biden, tal parece, se fue al despeñadero, ¿cómo tratará el
controvertido Trump a Claudia Sheinbaum?, porque es bien conocida la misoginia y el
desprecio a los mexicanos por parte de Trump.
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