La adquisición de nuevos y flamantes vehículos para los integrantes de la Suprema Corte
del Acordeón, (¡¡peerdón!!), de la Nación que encabeza Hugo Aguilar Ortíz, no responde,
definitivamente, a criterios de seguridad institucional; se trata más bien de un premio que
otorga esta errada y llamada cuarta transformación a un grupo de ministros que si por
algo se han caracterizado, es por ser serviles, doblados totalmente al oficialismo, 90 por
ciento leales y casi cero por ciento en conocimientos.
De acuerdo con la definición que hace el Diccionario de la Real Academia de la Lengua del
término servil, aduce que se trata de alguien que “de modo rastrero se somete totalmente
a la autoridad de alguien”.
No, no es que los ministros del acordeón tengan que estar más que bien cuidados para
desarrollar sus labores; esta es la forma en que Aguilar Ortiz y compañía, en cada sesión
de lo que debería de ser el máximo tribunal de la Nación, -porque ya no lo es-, exhiben su
deplorable nivel, entre el desconocimiento y la incapacidad.
En lo que ya se parece más a una desfachatez, la Corte dio a conocer en un comunicado
que la renovación vehicular se realizó con estricto apego a la normatividad interna
vigente emitida en 2019.
Muy poco tiempo ha transcurrido y ya se ha evidenciado en la SCJN los pleitazos internos
que se traen; quién ve por encima del hombro a quién y cómo se mueven los ministros
para tumbar a quien se deje.
Por lo demás, el récord que dejarán los ministros del acordeón, es igualmente deplorable
pues se la han pasado tapando y mal justificando un fenómeno ya muy común en esta
errada y llamada cuarta transformación: la corrupción guinda.
ABELINA Y LENIA, DOS EJEMPLOS DE SUMISIÓN DE SCJN
Y como ejemplos hay dos, por citar solo algunos. Uno, blindar a la flamante presidenta
municipal de Acapulco, Abelina López, quien muy cómodamente, ya no tiene por qué
explicar qué hizo con la nada despreciable cantidad de 898 millones de pesos. De esta
manera y desde luego que por consigna, la Corte impidió un juicio de revocación de
mandato y la realización de una auditoría por el presunto manejo irregular que no ha
sabido explicar la flamante alcaldesa.
Como se recordará, el Pleno de la Corte declaró infundados cuatro recursos de
reclamación presentados por el Congreso de Guerrero y la Auditoría Superior del Estado
(ASE), con los que se buscaba revertir las suspensiones concedidas a la alcaldesa.
Así que si algún impedimento o preocupación tenía la señora López Rodrìguez para no ser
la candidata de Morena al gobierno de Guerrero, pues la Corte del Acordeón ya le hizo el
favor de quitársela. Pero no debería olvidar la alcaldesa que ahí está ni más ni menos que
Félix Salgado Macedonio, que por lo visto hará todo para que a la funcionaria que
atribuye a los calores el enojo de la gente no llegue a su tan deseada meta.
Y en este punto de la carrera de los morenistas para la gubernatura guerrerense, la que va
punteando es Beatriz Mojica.
Otra muestra es la que se tuvo que vivir en el pleno de la Corte, ya que la llamada
“ministra del pueblo” insiste en eso de reabrir los juicios cerrados que partieron
originalmente de un hecho fraudulento.
Luego de un berrinche con pataleo y toda la cosa, Batres de plano se reveló en contra de
sus compañeros ministros y rechazó ajustar su texto que contiene el ya famoso párrafo
52.
Los especialistas en la materia consideran que este rechazo bien puede derivar en que
futuros jueces se nieguen a seguir la voluntad mayoritaria en sus decisiones.
En una conclusión por demás confusa, se determinó qué párrafo se mantendrá en el
proyecto aprobado, contra el criterio de la mayoría, pero en el documento que firmarán
los jueces quedará reflejado la disconformidad con la polémica cláusula. ¿O sea?
Hacia afuera, la Corte ha demostrado ser más que complaciente no solo con Palacio
Nacional, también con el solitario habitante en una finca de Palenque, pero hacia adentro,
sus muchos conflictos no tardarán en estalla,r así como toda la impotencia de Hugo
Aguilar por mediar o detenerlos.
Con razón hacia adentro de la SCJN, ya no soportan a la mal llamada “ministra del
pueblo”. Nada más hay que ver cómo la mira y la desprecia Yazmín Esquivel, y eso que es
la “ministra pirata”.
De seguro, la señora Batres no se atrevió a rechazar el “regalito” de una lujosa camioneta,
en nombre de la austeridad y del pueblo “bueno y sabio”
Y ejemplos como los anteriormente narrados de la ineficiencia de la Corte, hay muchos, y
los que vienen.
[email protected]









