Dirigir un hospital requiere una atención estricta a los detalles. La capacidad de resolver problemas tan pronto como surjan y mantener los equipos críticos en funcionamiento en todo momento, permitirá que pacientes y sus familias tengan una mayor sensación de seguridad y una atención en las actividades críticas centradas en el paciente.
En cada rincón de la instalación, el personal de seguridad debe tener conciencia de la situación. Necesitan responder a los incidentes y hacer que las cosas vuelvan a la normalidad lo más rápido posible. Con la ayuda de dispositivos con tecnología Inteligencia Artificial (IA), administrar un hospital puede ser más seguro, más fácil y más eficiente.
Con el fin de mejorar el cuidado de los pacientes en hospitales y residencias médicas, Hikvision cuenta con la serie de dispositivos como cámaras, sensores de radar y detectores de presencia térmica con IA para determinadas estancias, capaces de detectar inmediatamente situaciones que podrían poner en riesgo la salud de los pacientes, de forma que el personal del centro puede acudir a resolver la situación en pocos segundos.
Gracias al software de inteligencia artificial, este tipo de equipos pueden ser utilizados para detectar situaciones de riesgo -caídas, deambulación por la habitación o excesivo tiempo de permanencia en el cuarto de baño, por ejemplo-, avisando de manera inmediata al centro de control, de forma que el personal médico puede acudir rápidamente a la habitación para ver qué ha sucedido y actuar en consecuencia.
“Estos dispositivos suponen un importante paso adelante en la atención a los pacientes, ya que permiten vigilar en tiempo real, algo que anteriormente no era posible, ya que cada centro médico estaba limitado por la disponibilidad de personal y la frecuencia con la que ese personal pudiera visitar cada habitación. Con esta tecnología, ponemos a los centros médicos a la vanguardia del uso de la visión artificial”, comenta Miguel Arrañaga, Director Regional de Ventas Bajío en Hikvision México “Por ejemplo, con las tecnologías térmicas y de radar pueden mantener informado al personal médico sobre muchos pacientes a la vez, proporcionando varios tipos de alarmas dedicadas a riesgos específicos y al mismo tiempo protegiendo la privacidad personal de cada paciente. De esta manera, las enfermeras en su estación de trabajo pueden identificar problemas en un panel intuitivo, priorizar tareas y realizar visitas específicas a las salas”.














