La inflación general de México aceleró en febrero por encima de lo esperado y superando el objetivo oficial, lo cual aunado a una reciente escalada de los precios del petróleo, alimentaba la perspectiva de que el banco central dejaría nuevamente sin cambios la tasa clave este mes.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor se ubicó en un 4.02% a tasa interanual, de acuerdo con cifras divulgadas el lunes por el instituto nacional de estadística, Inegi. Especialistas anticipaban una tasa del 3.94%, según un sondeo de Reuters.
En cambio, la inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, disminuyó en línea con las expectativas a un 4.5%, desde el dato previo de un 4.52%.
«El nuevo aumento de la inflación, junto con el aumento de los precios del crudo, prácticamente descarta la posibilidad de un recorte de 25 puntos básicos en la próxima reunión de Banco de México, prevista para el 26 de marzo», dijo Kimberley Sperrfechter, economista de Capital Economics.
Banco de México, que tiene una meta de inflación del 3%, interrumpió el mes pasado un largo ciclo de suavización monetaria, al dejar la tasa referencial en un 7%,. No obstante, la minuta del encuentro mostró que la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno estaría abierta a seguir reduciendo el costo de los créditos.
Sin embargo, en las últimas semanas los precios internacionales del petróleo han escalado con fuerza debido al conflicto bélico en Medio Oriente, generando preocupaciones sobre su impacto en la inflación global.
«Es probable que Banco de México mantenga su postura en la reunión del 26 de marzo mientras evalúa la persistencia del shock», opinó Andrés Abadía, economista de la firma Pantheon.
«La brecha negativa del producto aún justifica tasas más bajas, pero la mayor volatilidad externa y el creciente riesgo inflacionario hacen improbable una reanudación inmediata del ciclo de flexibilización», dijo.















