Hoy en día, se están desarrollando herramientas predictivas revolucionarias para anticipar los resultados quirúrgicos en lesiones deportivas y ortopédicas, junto con innovadores sistemas de captura de movimiento en 3D.
En el Centro de Rendimiento Humano, un esfuerzo de investigación conjunta entre la Universidad Rice y el Hospital Houston Methodist, se están utilizando tecnologías avanzadas para optimizar la rehabilitación, el tratamiento y la prevención de lesiones, beneficiando tanto a atletas de élite como a adultos mayores y pacientes ortopédicos.
Según el Dr. Bradley Lambert, Profesor Asistente de Investigación en Cirugía Ortopédica en el Hospital Houston Methodist, una de las innovaciones más prometedoras es el uso de software predictivo:
«Estamos desarrollando herramientas que pueden anticipar los resultados de cirugías y rehabilitaciones al integrar modelos y algoritmos en los registros médicos electrónicos».
Pero la innovación no se detiene ahí. Los desafíos logísticos en estudios clínicos han llevado al equipo a reinventar las técnicas de captura de movimiento en 3D.
«Uno de nuestros ingenieros, el Dr. Jordan Ankersen, desarrolló un sistema novedoso para montar placas de fuerza en el piso de nuestro espacio de captura de movimiento de manera modular, mejorando significativamente la integración de nuestras mediciones», agrega el Dr. Lambert.
El enfoque multidisciplinario del centro se fortalece con la colaboración de los departamentos de Kinesiología e Ingeniería de la Universidad Rice, junto con diversas áreas terapéuticas dentro del hospital, creando un ecosistema de investigación que va más allá de la ortopedia.
Restricción del flujo sanguíneo: Más allá de la rehabilitación
Una de las técnicas más revolucionarias en el Centro de Rendimiento Humano es la terapia de restricción del flujo sanguíneo (BFR, por sus siglas en inglés), una adaptación del método de entrenamiento japonés Katsu. Esta técnica utiliza dispositivos que restringen parcialmente la circulación en una extremidad, creando condiciones fisiológicas similares a las experimentadas durante ejercicios de alta intensidad, pero con un esfuerzo significativamente menor.
«Después de una cirugía, los ejercicios de resistencia de alta intensidad no son recomendables. Sin embargo, con la BFR, podemos replicar esos efectos mientras el paciente realiza movimientos de baja intensidad, ayudando a prevenir la pérdida muscular y ósea durante la recuperación», explica el Dr. Lambert.
Pero su aplicación va más allá de la ortopedia. Esta técnica también se está estudiando en adultos mayores, pacientes con reemplazos articulares e incluso en personas que reciben tratamientos contra el cáncer, quienes pueden sufrir una pérdida severa de masa muscular debido a la caquexia.
Captura de movimiento en 3D: Precisión en la recuperación
El uso de captura de movimiento en 3D, similar a la tecnología utilizada en películas de Hollywood, es otra innovación clave que se está desarrollando en este centro de rendimiento único en su tipo.
«Contamos con un sistema de captura de movimiento Vicon A20, que nos permite analizar métricas de desempeño ortopédico y deportivo con una precisión sin precedentes», afirma el Dr. Lambert.
Este sistema se combina con placas de fuerza, sensores electrónicos en el piso que miden la distribución del peso y la carga al caminar. Esta integración permite realizar evaluaciones de la marcha en pacientes sometidos a cirugías de rodilla, tobillo o cadera, proporcionando datos cuantificables para ajustar la rehabilitación con mayor exactitud.
«En lugar de depender únicamente de la observación visual, ahora podemos medir con precisión cómo se mueve un paciente antes y después de una lesión o cirugía, permitiéndonos personalizar su recuperación de manera más efectiva», explica el especialista del Hospital Houston Methodist.
Optimización de cirugías y recuperación postoperatoria
La investigación en el Centro de Rendimiento Humano no sólo se centra en la rehabilitación, sino también en mejorar los procedimientos quirúrgicos desde el inicio.
«Hemos identificado factores de riesgo prequirúrgicos, como la edad, el índice de masa corporal y ciertas comorbilidades, que pueden influir en los resultados de una cirugía. Con esta información, los médicos pueden tomar decisiones más informadas sobre la programación del procedimiento y el cuidado postoperatorio», señala el Dr. Lambert.
Otro aspecto clave en esta área es la reducción del dolor postoperatorio. El equipo ha estudiado cómo ciertas modificaciones en los procedimientos quirúrgicos—como ajustar la presión del torniquete durante la cirugía o cambiar la administración de medicamentos para el dolor—pueden minimizar el uso de opioides y acelerar la recuperación.
«Reducir la dependencia de los opioides no sólo previene la adicción, sino que también mejora significativamente la calidad de vida de los pacientes durante la recuperación», enfatiza el especialista.
La colaboración entre el Hospital Houston Methodist y la Universidad Rice está impulsando una nueva era en la medicina deportiva y ortopédica, en la que la tecnología, la ciencia y la innovación convergen para transformar la manera en que los pacientes se recuperan y optimizan su rendimiento.