Cuando el secretario de Economía, Marcelo Ebrard compareció el pasado viernes en la
Cámara de Diputados, se encontró con un viejo amigo y compañero en estas andanzas de
la política y se trata ni más ni menos que del presidente de la Junta de Coordinación
Política, (JUCOPO), de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal y desde luego, se
tomaron la foto juntos.
Cómo olvidar que en la pasada carrera de las “corcholatas” presidenciales, ambos políticos
participaron y mientras el zacatecano aseguraba que era “el arma secreta” de Andrés
Manuel López Obrador, pero tenía el desprecio de la ahora presidenta, Claudia
Sheinbaum; el excanciller terminó peleándose en la contienda interna precisamente con
la misma persona, la jefa del Ejecutivo y “peluseado” también por los afines a Sheinbaum.
A como estaban las cosas en ese entonces, mucho se especuló que tanto Ebrard como
Monreal podrían abandonar las filas morenistas para irse al PVEM o a algún partido de
oposición para contender contra el partido guinda. Es más, era impensable, inimaginable
que con tal enojo, el actual secretario de Economía pudiera trabajar como subordinado de
Sheinbaum pero, las vueltas que da la vida sobre todo en el partido Morena, ha
configurado un escenario en el que Marcelo Ebrard, tragándose o no los “sapos” que esta
situación genera, trabaja para la primera presidenta mujer.
El equipo del hoy titular de Economía, tuvo importantes confrontaciones con el de
Sheinbaum Pardo. La actual senadora morenista, Martha Lucía Micher, denunció en su
momento agresión física en su contra por parte de los recalcitrantes “claudistas” y
actualmente, se peleó ni más ni menos que con la secretaria de elecciones del partido
guinda, Citlalli Hernández, a grado tal, que Malú Micher amenazó en voz alta con salirse
de Morena, pero no consiguió nada porque los duros de este instituto político, es
precisamente lo que quieren, por eso la senadora Micher de plano no volvió a abrir la
boca, no vaya a ser que se la cumplan.
Aún con lo anterior la pregunta que flota en el ambiente es si los ebrardistas se empiezan
a rebelar; quiénes se pasarán al lado de los duros, en una acción de abierta traición hacia
el excanciller, o si permanecen con él.
EBRARD QUIERE QUE LO BORREN
“Por favor, si quieres, quítame de la lista”, con esta frase y a pregunta expresa, durante su
comparecencia en San Lázaro, el secretario de Economía pidió que lo borraran de la lista
de “corcholatas” para el 2030. Aseveró que está de tiempo completo en sus
responsabilidades al frente de la SE y desde luego, lo del TMEC, no es cosa menor.
Varios aspectos se presentan en este caso. Una de ellas, a lo mejor Ebrard Casaubón
piensa seguir la estrategia de López Obrador, quien cuando era jefe de Gobierno de la
Ciudad de México, aseguraba que para la contienda presidencial, lo dieran por muerto y a
la hora de la verdad, la tercera fue la vencida para el tabasqueño. Igual podría sucederle a
el titular de la SE, ¿o no?, aunque en esta ocasión esté en la escena el “Pedro Infante de la
política”, pero se dice que Ebrard va en segundo lugar.
Otra, es que quiera tener un perfil bajo para cuando sea la hora más oportuna, se registre
en la carrera de las “corcholatas”, ya que el secretario Ebrard considera que los
morenistas se la deben cuando le cedió su lugar, porque supuestamente iba encabezando
en las encuestas, a López Obrador. Sin embargo, el tiempo ha pasado y habrá que ver en
qué lugar del corazón del de Macuspana está Ebrard.
En definitiva, nada está cantado, ya que el propio secretario de Economía dijo, -ojo-, que
lo descartaran para el 2030, por el momento.
MUNICIONES
*** Con 31 por ciento de aprobación general en Estados Unidos, es como está el
presidente Donald Trump a dos semanas de las elecciones de medio término, donde
encuestas como la de la agencia Reuters, reportan que el inquilino de la Casa Blanca
transita por su peor época. Y es que en dichas elecciones, además se juegan las dos
cámaras, donde lo más seguro es que los republicanos pierdan, y 36 de las 50
gubernaturas de EU, entre ellas, las de Texas y Virginia, estados ambos importantísimos
que tradicionalmente habían estado en manos de los republicanos pero al parecer, podría
pasarse al lado del Partido Demócrata. Este flaco índice de popularidad es el más bajo que
ha tenido el controvertido Donald Trump, por eso se la pasa recorriendo el país, pero
mucho no podrá incrementar sus cifras y menos aún ganarse a la ciudadanía
estadunidense. Hoy Trump estará en Carolina del Norte en una visita que dará mucho qué
desear.
[email protected]









