- Un 98.7% conoce los anticonceptivos, pero solo el 47% de las mujeres los usó en su primera relación sexual; entre adolescentes, 1 de cada 3 no usó protección al iniciar su vida sexual (ENADID 2023, INEGI).
- En el Día Mundial de la Salud Sexual, Fundación MSI destaca que contar con información es solo el primer paso y que ésta debe ser la base para tomar decisiones, además del acceso y acompañamiento en un entorno que respete los derechos sexuales y reproductivos.
Ciudad de México, 4 de septiembre, 2026.- Con motivo de la conmemoración del Día Mundial de la Salud Sexual, Fundación MSI planteó que el reto no es solo acumular conocimiento sobre salud sexual, sino lograr que quien recibe esa información pueda traducirla en decisiones concretas sobre este aspecto en su vida.
Esta conmemoración es impulsada mundialmente por la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS por sus siglas en inglés) y este año está dedicada a una idea global: la salud, los derechos y el placer sexual pertenecen a cada persona, sin excepción; y lo que determina si alguien puede ejercerlos no es su cuerpo, sino el entorno en el que vive, considerando el acceso, el estigma heredado y la información que recibió o le faltó.
En el caso de México, esta brecha también es evidente: aunque 98.7% de las mujeres en edad fértil conoce algún método anticonceptivo y 96.6% sabe cómo funciona, solo 47% utilizó protección en su primera relación sexual, de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) realizada por el INEGI (2023).
Entre adolescentes de 15 a 19 años, esa cifra sube apenas a 66.9%, lo que significa que una de cada tres jóvenes inicia su vida sexual sin protección, pese a que prácticamente toda la población ya conoce los métodos disponibles.
“Esa distancia entre saber que existen opciones y poder ejercerlas es justo lo que inspira la conmemoración global de este año: el conocimiento no es suficiente si el entorno de cada persona bloquea su derecho a convertirlo en decisión”, comentó Claudia Morales, coordinadora de vinculación de Fundación MSI.
La misma encuesta del INEGI muestra que la brecha se repite en el uso constante de anticoncepción: mientras 74.6% de las mujeres en edad fértil sexualmente activas usa algún método anticonceptivo, entre las adolescentes de 15 a 19 años la cifra cae a 60.2% y también hay una brecha territorial que confirma el planteamiento de “cada cuerpo, cada contexto”: en Ciudad de México la prevalencia es de 78.9%, frente a 67% en Chiapas.
La brecha entre conocimiento y uso tampoco es exclusiva de las mujeres. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, del Instituto Nacional de Salud Pública, 37.8% de los hombres, entre 20 y 49 años, no usó ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual, frente a 47.3% de las mujeres. En la última relación sexual, 38% de los hombres tampoco usó protección, una proporción prácticamente igual a la de las mujeres (38.1%). El condón fue el método más utilizado por los hombres, tanto en la primera relación sexual (59.8%) como en la última (47%), por encima de lo reportado por las mujeres (47.6% y 34.7%, respectivamente).
“El conocimiento sobre anticoncepción no se traduce automáticamente en protección real, sobre todo entre quienes apenas comienzan su vida sexual o viven en las entidades con menos acceso a servicios. Ahí es donde tiene que actuar la educación en derechos: no basta con saber que un método existe, hay que saber que tienes derecho a pedirlo, a usarlo, a que te lo expliquen sin juicios y a tomar decisiones con esa información, sin importar en qué cuerpo, en qué edad o en qué estado del país te encuentres”, añadió Claudia Morales.
Fundación MSI explica que entre los derechos sexuales y reproductivos que con más frecuencia se ejercen a medias están el derecho a recibir información completa y sin juicios sobre anticoncepción, prevención de ITS (infecciones de transmisión sexual) y salud menstrual sin importar la edad o el estado civil; el derecho a decidir cuántos hijos tener y cuándo, o no tenerlos; el derecho a la confidencialidad, incluido el de los adolescentes que buscan atención; el derecho a recibir atención sin discriminación por orientación sexual, identidad de género o condición socioeconómica; y el derecho a acceder a la interrupción legal del embarazo (ILE) en las entidades y bajo las causales donde la ley lo permite.
Fundación MSI subrayó que las diferencias regionales muestran que no todas las personas cuentan con las mismas condiciones para ejercer sus derechos sexuales y reproductivos. De acuerdo con datos del INEGI, existe una brecha de más de 11 puntos porcentuales entre Ciudad de México y Chiapas en el uso de métodos anticonceptivos. Para Fundación MSI reducir estas brechas implica acercar información, servicios y acompañamiento a quienes más barreras enfrentan.
Considerando este panorama, Fundación MSI invita a la población a informarse antes de decidir y pone al servicio de la población sus clínicas en Ciudad de México, San Cristóbal de las Casas, Oaxaca, Saltillo, Cancún, Veracruz, Tijuana, Pachuca y Toluca donde puede recibir orientación y atención en anticoncepción, detección de ITS, salud menstrual e interrupción legal del embarazo. Este último servicio, la ILE, también está disponible a través de atención virtual, en todo el país para que quien lo necesite pueda informarse en un entorno seguro y recibir el acompañamiento de un especialista.
Más información en: https://fundacionmsi.org.mx/
Centro de contacto telefónico: 55 5543 0000














