Ni Ariadna Montiel ni Citlalli Hernández le encuentran la cuadratura al ovalo triangulado del poder lopezobradorista en el reparto de candidaturas de Morena a las 17 gubernaturas para el 2027.
El proceso simplemente da calambres por donde se le toca.
Lo que se planeo el 7 de marzo como un mero proceso de reparto de candidaturas a dedo sin mayores complicaciones dentro del Consejo Nacional todavía presidido por Luisa María Alcalde y Andy López Beltrán, como secretario de Organización de Morena -cuyos acuerdos fueron asumidos como una línea enviada desde Palenque-, se han convertido en una de las peores pesadillas político-electorales y de conservación del poder dentro del grupo dominante.
Todo se les complicó desde entonces. Vinieron las denuncias de EU contra el gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza y otros 8 por vínculos con el cartel de Sinaloa Y arreció el retiro de visas a altos funcionarios de Morena.
Surgieron luego notas en The New York Times y Los Angeles Times y en otros medios de EU anunciando más denuncias contra los gobernadores Marina del Pilar Ávila de BC; Americo Villarreal de Tamaulipas y Alfredo Ramírez Bedoya de Michoacán, y otros más junto a sus respectivos grupos de gobierno.
A todo esto, se sumó una andanada de declaraciones que continúa hasta hoy de altos funcionarios de EU, comenzando por el propio presidente Donald Trump para advertirle al mundo entero que ellos saben que en México gobierna el narco y que la presidenta Claudia Sheinbaum está empavorecida e impedida para hacer nada contra estos grupos.
Esta narrativa ha pegado de lleno en el proceso de selección de candidatos de Morena a gobernador, a alcaldes, a diputados federales y a diputados locales del proceso de 2027.
ASPIRANTES PALOMEADOS O TACHADOS POR EL GABINETE DE SEGURIDAD
En medio de la euforia del Mundial de Fut, la dirigente nacional de Morena Ariadna Montiel el Gabinete de Seguridad revisaría los perfiles de los aspirantes a una candidatura rumbo a 2027. Cada nombre pasaría por el tamiz del grupo de Inteligencia de la Secretaría de Seguridad bajo el mando de Omar García Harfuch; del general Ricardo Trevilla en la Defensa, y del almirante Raymundo Pedro Morales titular de Marina así como de la UIF, el SAT para evitar el lanzamiento de “personajes indeseables”.
La declaración que no levantó más comentarios, es contundente: lo que dijo Montiel es simplemente que el Gabinete de Seguridad y el de Inteligencia van a palomear o a anular candidaturas de acuerdo a datos que tengan sobre vínculos de cada aspirante de Morena a gobernador, a alcaldes, a diputados federales con carteles del narco y de la delincuencia organizada.
La clara intención de Montiel y Citalli Hernandez es evitar que la DEA, el FBI o los Departamentos de Justicia o del Tesoro de EU les vallan a echar abajo a alguno de sus nominados al señalarlos con vínculos con carteles.
En eso están.
PESAN LOS ARREGLOS DE PODER
Pero Montiel y Citlalli Hrnández no sólo tienen que lidiar con las denuncias de EU, sino que sus pesadillas incluyen el tener que enfrentar los vínculos de los aspirantes ya sea con Andrés Manuel López Obrador, y con su cercanía con la presidenta Claudia Sheinbaum o con los sobresalientes de la 4T como pertenecer a la tribu de Adán Augusto López o de Ricardo Monreal.
Esos son claramente Rafael Marín Mollinedo quien va por Quintana Roo o Geraldine Ponce en Nayarit, ambos muy, muy, pero muy cercanos a AMLO… o la senadora Andrea Chávez y el apoyo que recibe del senador Adán Augusto López, solo por citar dos ejemplos.
Así en cada uno de los 17 estados en juego las dirigentes de Morena se enfrentan a nudos de intereses al parecer sin solución, y a retos mayúsculos ya sean locales o nacionales.
Eso intentaron comenzar a solucionar en sus encuentros de fin de semana con 41 aspirantes a gobernadores por Morena en Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Tlaxcala.
Los convocados ya dejan en claro una depuración inicial.
Los encuentros realizados en privado del 30 de julio al 2 de agosto con aspirantes a 8 gubernaturas dejaron fuera a algunos cuadros sobresalientes.
Por ejemplo en el caso de Tlaxcala dejaron fuera a la expresidenta del Senado Ana Lilia Rivera.
En un primer análisis se habló ver quien no sólo puede ganar una elección sino quién puede convertirse en un problema político, jurídico o diplomático y altamente mediático para Morena y para la Presidencia de la República.
¡Vaya lio!
Y van por una lista final que privilegie no estar entre los señalados y desvisados de EU; que sean de la izquierda histórica a exmilitantes del PRI, del PAN o del Partido Verde y PT pero que sobre todo pasen el filtro del grupo de Inteligencia de Seguridad integrado por personal de García Hafuch, de la Defensa, de Marina, la UIF-EU y la Fiscalía General de la República, y de Relaciones Exteriores sección América del norte por no decir de EU…
Con el pequeño pero poderoso detalle de que tengan visas vigentes y sin riesgo de ser retiradas.
La mayoría de los apuntados no pasan esos retos ni requisitos.
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