En la conversación pública, uno de los temas que predomina en los
últimos días, es la protección de los derechos de las audiencias,
donde la mayoría de los sectores ven riesgo de censura.
La oposición cuestiona los nuevos lineamientos; Morena defiende
protección a las audiencias y pide esperar el proceso de consulta
En el Congreso de la Unión, la discusión sobre los nuevos
lineamientos para la protección de los derechos de las audiencias
provocó un enfrentamiento político, luego de que legisladores de
oposición advirtieron que las nuevas disposiciones podrían abrir la
puerta a restricciones a la libertad de expresión.
Durante la sesión de la Comisión Permanente, el pasado miércoles, en
el debate, legisladores de distintas fuerzas cuestionaron las facultades
que tendría la autoridad para intervenir ante determinados contenidos
difundidos por los medios de comunicación y alertaron sobre el riesgo
de que la protección de las audiencias termine convirtiéndose en un
mecanismo de censura.
La oposición sostuvo que cualquier regulación debe garantizar que la
autoridad no pueda intervenir de manera discrecional en las líneas
editoriales de los medios ni determinar qué contenidos pueden
difundirse.
El diputado de Movimiento Ciudadano, Gibrán Ramírez Reyes,
manifestó una postura crítica frente a disposiciones relacionadas con
telecomunicaciones y derechos de las audiencias.
En debates anteriores también ha advertido sobre los riesgos de
otorgar facultades excesivas a las autoridades en materia de vigilancia
y regulación de contenidos.
Desde la oposición también se han formulado cuestionamientos
similares.
La diputada Kenia López Rabadán, presidente de la Cámara de
Diputados, ha protagonizado diversos intercambios parlamentarios en
torno a reformas que involucran libertad de expresión y regulación de
medios.
En contraste, Morena ha defendido el fortalecimiento de los derechos
de las audiencias como una medida destinada a garantizar que los
ciudadanos puedan recibir información plural y exigir mecanismos de
rectificación cuando consideren que un contenido vulnera sus
derechos.
El argumento oficialista es que las nuevas disposiciones no pretenden
censurar a los medios, sino establecer mayores obligaciones para los
concesionarios y fortalecer mecanismos de defensa de las audiencias.
El debate ocurre en un contexto en el que el Congreso ha discutido
reformas de amplio alcance en materia de telecomunicaciones y
radiodifusión.
En esos trabajos legislativos, Morena ha sostenido que se busca
recuperar y ampliar derechos de las audiencias, mientras la oposición
ha advertido que algunas facultades regulatorias podrían utilizarse
para limitar la libertad de expresión.
El punto de mayor tensión se encuentra precisamente en establecer
hasta dónde puede llegar la autoridad para proteger a las audiencias
sin convertirse en árbitro de los contenidos periodísticos.
Mientras la oposición exige mayores garantías para evitar actos de
censura, Morena sostiene que no debe confundirse la regulación de
los medios con una restricción a la libertad de expresión.
La discusión, por tanto, no se limita a aspectos técnicos de los
lineamientos. En el fondo, enfrenta dos visiones sobre la relación entre
el Estado, los medios de comunicación y el derecho de los ciudadanos
a recibir información.
El coordinador morenista en el senado, Ignacio Mier, pidió esperar el
proceso de consulta, que termina el próximo 21 de agosto, antes de
adelantar conclusiones, mientras la oposición mantiene la advertencia:
la protección de los derechos de las audiencias no debe convertirse en
una herramienta para controlar la información que llega a los
ciudadanos.












