- Arraigo social, territorio y capacidad política su fortaleza.
En la política municipal existen dos tipos de liderazgos: aquellos que aparecen únicamente en tiempos electorales y aquellos que se construyen con presencia, confianza y respaldo ciudadano a través del trabajo permanente con la comunidad. En Huixquilucan, la doctora Macarena Montoya pertenece claramente al segundo grupo.
Mientras diversos actores comienzan a perfilar la contienda rumbo a la elección municipal de 2027, el nombre de Macarena Montoya emerge con creciente fuerza como uno de los perfiles más competitivos de Morena para disputar el gobierno local.
En la encuesta más reciente realizada con corte al 15 de junio del 2026, donde participaron 9,870 personas destaca la preferencia de Macarena Montoya con un 32.1% seguida de Pablo Peralta con 25% marcando una diferencia de 7 puntos entre el primer y segundo lugar seguido de Jenifer González con 13%, Jorge Álvarez Bringas con 12.9%, Fátima Olivares con 10.2% y José Antonio García con 6.8% .
El resultado refleja la cercanía con la ciudadanía y una presencia constante en las comunidades que conforman la compleja r tvealidad social del municipio.
Huixquilucan es un territorio diverso. Conviven en él zonas residenciales de alto desarrollo económico con pueblos tradicionales, colonias populares y comunidades históricas que demandan atención, infraestructura, servicios y oportunidades. Entender esa diversidad requiere algo más que conocimiento técnico; exige sensibilidad social, capacidad de diálogo y una relación permanente con la población.
La cercanía y empatía con la población le ha permitido a Montoya construir una red sólida de confianza que trasciende coyunturas políticas.
A diferencia de otros perfiles que dependen exclusivamente de estructuras partidistas.
Hoy, la doctora Macarena Montoya cuenta con una base social que le permite conectar con ciudadanos de distintos sectores, desde mujeres y jóvenes hasta comerciantes, trabajadores, profesionistas y representantes comunitarios.
En un municipio donde convergen distintas visiones, intereses y realidades económicas, construir consensos representa uno de los mayores desafíos para cualquier liderazgo político. Macarena ha demostrado que es posible tender puentes entre comunidades, escuchar diferentes voces y construir agendas orientadas al bienestar colectivo, el reto de los liderazgos huixquiliquenses será el sumarse a un solo grupo donde puedan asegurar una estructura grande para la contienda.
La ciudadanía demanda autoridades que conozcan el territorio, que recorran las comunidades y que entiendan que los problemas cotidianos no se resuelven desde el escritorio, sino mediante la participación y el trabajo conjunto con la sociedad.
La política municipal se gana en las calles, en las comunidades y en la confianza de la gente. Y en ese terreno, donde se construyen los liderazgos auténticos, la doctora Macarena Montoya ha logrado consolidar una presencia que hoy la coloca como una contendiente seria, competitiva y con posibilidades reales de encabezar un proyecto de trasformación para Huixquilucan.
Más allá de los partidos, su fortaleza radica en algo que ningún proceso electoral puede fabricar de la noche a la mañana: el respaldo construido a través de la cercanía con la ciudadanía y el compromiso con las comunidades que dan vida al municipio.














