En un momento histórico donde México da pasos firmes para fortalecer su competitividad en investigación clínica, MSD reafirma su compromiso con el avance científico del país. La Compañía contribuye activamente a la evolución del ecosistema nacional, impulsando la excelencia y la representatividad de poblaciones diversas.
La investigación clínica es la base de la medicina moderna y sin ella, no existirían tratamientos innovadores que, para muchos pacientes, representan la única alternativa terapéutica disponible.
Hoy, México avanza decididamente para maximizar su capacidad en esta materia, un claro ejemplo de este impulso es la reciente actualización del convenio de colaboración entre la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y la Comisión Nacional de Bioética (CONBIOÉTICA) anunciada a finales del año pasado. Esta medida, que incorpora estándares internacionales como la Herramienta de Evaluación Comparativa Global (GBT) de la OMS y la Guía de Buenas Prácticas Clínicas del ICH, busca fortalecer la supervisión ética, científica y regulatoria, garantizando procesos más homogéneos, transparentes y confiables.
De acuerdo con Michelle Argüelles, directora de Investigación Clínica en MSD México, “estas acciones conjuntas entre autoridades son un paso fundamental para incrementar la confianza del sector científico y consolidar al país como un destino altamente competitivo, en línea con los objetivos del Plan México. Este entorno de modernización y protección a los participantes nos permitirá detonar aún más el enorme potencial que tenemos».
En sintonía con este avance institucional, MSD en México refuerza su compromiso con la diversidad y la inclusión en la investigación clínica, impulsando que el diseño y la ejecución de sus estudios promuevan la participación de una amplia gama de poblaciones. La Compañía incorpora en sus protocolos y procesos metodologías que buscan activamente superar barreras culturales, lingüísticas y geográficas, respetando las lenguas y tradiciones de todas las comunidades, incluidas las indígenas y afrodescendientes, para fomentar una participación equitativa y bien informada.
Los esfuerzos de la Compañía se enfocan en facilitar que el proceso de investigación sea accesible y respetuoso para todas las poblaciones. Actualmente, la robusta huella de investigación de MSD en México refleja su liderazgo al contar con 78 estudios activos.
“La colaboración de todos los participantes en el ecosistema—centros de investigación, gobierno, industria y pacientes—es fundamental para impulsar el liderazgo institucional y corporativo que representa una apuesta por el futuro de México. Al trabajar bajo procesos cada vez más ágiles y transparentes, y asegurar el compromiso con la diversidad en nuestros estudios, hacemos del país un ecosistema sumamente atractivo y confiable para la ciencia global”, concluyó Argüelles.













