El Primer Cervantista de América
6 Mujeres y 48 Hombres Recipiendarios
Son Siete Mexicanos con Premio Cervantes
Para mi amigo y colega Francisco García Davish, un abrazo
solidario por el fallecimiento de su hermano Juan de Dios, así
como para su esposa María Peters Pino, también de la Familia
Periodística Quadratín.
Uno de los capítulos importantes en el desarrollo de un pueblo, es
la cultura y la mejor prueba de ello es lo que heredamos de los
griegos y de los romanos.
En los últimos 35 años, una mujer y siete hombres, de la
intelectualidad mexicana, han recibido el Premio de la Literatura en
Lengua Castellana “Miguel de Cervantes”.
Seis de los galardonados ya fallecieron: Octavio Paz, en 1998. En
este Siglo XXI, Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco, Sergio Pitol,
Fernando del Paso y Álvaro Mutis
La única mexicana que ha recibido el Premio Cervantes es doña
Elenita Poniatowska, y en este año, la distinción correspondió al
maestro Gonzalo Celorio.
EL PRIMER CERVANTISTA DE AMÉRICA
Es momento de recordar a uno de los ilustres veracruzanos que
llegó a ser considerado el Primer Cervantista de América y recibió
los honores como prestigiado catedrático en la Universidad
Nacional Autónoma de México y autor de una valiosa obra literaria.
Erasmo Castellanos Quinto, nació en 1880 en el rancho Cruztitlán,
Santiago Tuxtla, Veracruz. Primogénito de Erasmo Castellanos
González y Juana María Quinto Mendoza. Del venerable maestro
habré de hacer un comentario periodístico. Por esta ocasión es la
referencia al hombre que desde 1947 recibió el título mencionado.
De estudiante en el Colegio Preparatorio de Orizaba pasó a ser
profesor de latín y griego; sustituía al poeta Rafael Delgado. Erasmo
tenía 20 años de edad. Su carrera académica concluyó en 1955, en
la Escuela Nacional Preparatoria 1, en el Barrio de San Ildefonso.
En su vida literaria formó parte de un grupo de amigos que
encabezaba Amado Nervo, con quien tuvo una estrecha amistad.
También con Luis G. Urbina, Ricardo Castro, Rafael Ángel de la
Peña, Ezequiel A. Chávez, Antonio Caso y Justo Sierra.
La Sociedad Cervantista de México convocó en 1947, a un concurso
con motivo del IV Centenario del natalicio de Miguel de Cervantes.
Don Erasmo había escrito e impreso un libro titulado “El Triunfo de
los Encantadores” y su discípulo Francisco Pimentel lo envío al
certamen, cuyo jurado lo declaró merecedor del premio,
consistente en un diploma y 10 mil pesos.
En el Palacio de Bellas Artes se celebraba la ceremonia y entre los
asistentes estaba el maestro Castellanos Quinto, quien al oír su
nombre se sorprendió. Lo llamaron al presídium, ante el cual
declaró que él no había enviado el trabajo y que el premio debería
ser para un joven cervantista, “no para un viejo como yo”.
Se retiró del escenario sin llevarse el diploma ni el dinero. Su obra
fue suficiente para que, en ese mismo evento, lo nominaron Primer
Cervantista de América.
Este personaje, de baja estatura y delgado, que usaba un bombín
negro, en el año de su muerte fue el primer mexicano que recibió la
Medalla Belisario Domínguez, en 1954. Así también, aceptó ser
Padrino Honorario de la Generación 1954-1955 de los alumnos de
la Escuela Nacional Preparatoria 1, presidida por Carlos Hidalgo
Cortés.
La calle al Oriente del edificio de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, lleva su nombre, mismo que fue impuesto a la Escuela
Nacional Preparatoria 2 de la UNAM. En Culhuacán, al Sur de la
Capital, hay otra calle con su nombre.
ORIGEN DEL PREMIO CERVANTES
Un año después de fallecido el dictador Francisco Franco, el
Ministerio de Cultura de España decidió instituir el Premio de
Literatura en Lengua Castellana Miguel Cervantes, conocido
internacionalmente como Premio Cervantes para distinguir la obra
global de autores en lengua castellana y rendir homenaje a Miguel
de Cervantes Saavedra.
Este galardón se entrega, desde 1976 en el Paraninfo de la
Universidad Alcalá de Henares, cada 23 de abril, aniversario de la
muerte del autor de Don Quijote de la Mancha. La ceremonia es
presidida por los Reyes de España.
El Premio Cervantes no es divisible y no se otorga post mortem. La
única ocasión en que se dio el premio ex aquo (del latín y significa
“por igual”) fue en 1979, al argentino José Luis Borges y al español
Gerardo Diego. El Rey Juan Carlos y la Reina Sofía tres años antes lo
entregaron a Jorge Guillén Álvarez, poeta, crítico literario y escritor
de la Generación 27, en el Siglo XX. Primer recipiendario.
El escenario donde se hace tradicionalmente, cada año, la entrega
del Premio Cervantes, es porque Alcalá de Henares es considerada
la cuna de las aventuras cervantinas.
SEIS MUJERES PREMIADAS
Hasta este 2026, el Premio Cervantes lo han recibido 6 mujeres y 48
hombres y entre ellas hay tres supervivientes. Una de ellas es
nuestra parisina de nacimiento y más mexicana que el maíz y los
nopales: Elena Poniatowska, que está por llegar a los 94 años y que
hace 13 años fue galardonada.
Dato curioso: Elenita está registrada con los nombres de: Héléne
Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor. Vivió los
primeros años en su natal París.
Poco sabemos de Ida Vitale, poeta uruguaya que a los 95 años de
edad recibió el máximo premio para escritores de lengua española.
Es la veterana del grupo, pues está por cumplir 106 noviembres. Ha
recibido los premios Octavio Paz, Alfonso Reyes y Reina Sofía.
Y la más joven galardonada también es de Montevideo, Uruguay,
Cristina Peri Rossi, llamada, en 2021, al Paraninfo de la Universidad
de Alcalá de Henares. Nació en 1941 y publicó en 1963 su primera
obra, “Viviendo”, una colección de cuentos. Siguió con ahínco como
activista política y escritora, además de traductora.
Ida, hoy de 84 años, también tiene nacionalidad española y radica
en Barcelona. Esto porque 12 años, a partir de 1973, vivió en el
exilio y la dictadura uruguaya inclusive decretó que el nombre de
Ida no fuese publicado en ningún medio. Está ligada al “boom
latinoamericano” al lado de Gabriel García Márquez, Mario Vargas
Llosa y Carlos Fuentes.
La primera mujer premiada fue la española María Zambrano
Alarcón, reconocida como filosofa, intelectual de primer nivel y
ensayista. Los reyes españoles le entregaron su trofeo en 1988.
Cuatro años después la cubana Dulce María Loynaz Muñoz, a sus
90 años de edad, recibió el importante reconocimiento por su
trabajo en la literatura española.
La novelista catalana Ana María Matute Ausejo, miembro de la
Real Academia Española, tuvo en sus manos el diploma y su premio
en 2010. Ella, como las dos anteriores, fallecieron en el Siglo XX;
María y Dulce al principiar este siglo. Ana María, en 1925.
SIETE MEXICANOS GALARDONADOS
Desconozco el motivo por el cual, en la lista de escritores
mexicanos, acreedores al Premio Cervantes, no figura Álvaro Mutis
Jaramillo, colombiano nacionalizado mexicano, como Carlos
Fuentes Macías, originario de Panamá murió con la nacionalidad
azteca. Álvaro llegó a México en 1956 y murió en la Ciudad de
México en septiembre de 2013.
En orden cronológico los mexicanos que pusieron en alto el nombre
de México, en el mundo literario a: Octavio Irineo Paz Lozano, en
1981. Seis años más tarde le correspondió a Carlos Fuentes, quien
falleció en mayo de 2012 y homenajeado en el Palacio de Bellas
Artes.
El célebre autor de La Muerte de Artemio Cruz, es un personaje
dentro y fuera del País, donde amigos, admiradores y literatos
organizan, en sus aniversarios, actos de reconocimiento. Las cenizas
de sus restos fueron llevadas al Cementerio de Montparnasse, en
Francia, donde también reposan los de sus hijos Carlos y Nastha.
De Octavio se escribe y se escribirá siempre, al igual que de Carlos
Fuentes Macías, a quien guardamos familiarmente un recuerdo
porque hubo oportunidad de platicar con él, de recibir su autógrafo
y por su obra Aura, mi segunda nieta orgullosamente lleva ese
nombre.
El PANista Carlos Abascal Carranza fue titular de Gobernación, de
2005 a 2006, en el gabinete de Vicente Fox. Sorprendió a su hija Luz
del Carmen leyendo “Aura”, le pidió el libro y por “contener ciertos
pasajes no adecuados” censuró la obra y ordenó que la profesora
Georgina Rábago, de tercer año de secundaria, fuera despedida del
Colegio de Monjas Félix de Jesús Rogier.
La “vicepresidenta” Martha Sahagún de Fox apoyó la acción,
mientras que Elenita Poniatowska y Carlos Monsiváis se declararon
contra del funcionario que murió en 2008.
Mucho se sigue comentando en torno a la obra literaria de tres
grandes y que también ya no encuentran en este vertiginoso y
convulsionado México: el poblano Sergio Pitol Doméneghi, del
defeño José Emilio Pacheco Berny y el también capitalino
Fernando del Paso Morante.
Pitol notable novelista dominaba inglés, ruso, húngaro, italiano y
polaco. José Emilio, ilustre miembro de la Generación del Medio
Siglo (XX) coincidió con Pitol, Salvador Elizondo y Monsiváis.
Fernando nos dejó Las Noticias del Imperio.
Álvaro Mutis Jaramillo tiene una etapa muy singular. En 1959
autoridades colombianas lo acusaron de malversación de fondos y
la justicia mexicana lo tuvo 15 meses en las celdas del Palacio Negro
de Lecumberri. No hubo extradición.
Ese lapso dio margen para que el colombiano de 36 años, en 1959,
escribiera 7 novelas y creando a un personaje que llamó Maqroli el
Gaviero. Nunca hubo pruebas de su culpabilidad y siguió viviendo
en el Distrito Federal.
Cuando llegó a la Capital Mexicana, en 1956, se presentó con cartas
de recomendación ante dos destacados personajes: Luis Buñuel y
Luis de Llano. Después mantuvo relaciones amistosas con Octavio
Paz, Carlos Fuentes y Emilio García Riera.
Ya nacionalizado mexicano, Álvaro Mutis recibió en 1997 el Premio
Príncipe Asturias de Letras y el 2001 el Rey Juan Carlos de Borbón le
entregó el Premio Cervantes.
EL MAESTRO GONZALO CELORIO
La noticia sacudió a los mundos académico y al literario, al
difundirse que nuevamente un mexicano uno de nuestros
profesores universitarios y novelistas recibiría el Premio Cervantes
2025, de manos del Rey Felipe VI en el tradicional Paraninfo de la
Universidad Alcalá de Henares.
Sergio Edmundo Celorio y Blasco, defeño del 25 de marzo de 1948,
sumaba un premio internacional a su carrera profesional y a su
acreditación como ilustre miembro de la Real Academia Española,
de la Mexicana de la Lengua y la similar en Cuba.
El 23 del pasado abril, la solemne ceremonia que presidió el
matrimonio monárquico, Felipe y Letizia, el autor de novelas y
ensayos, el más joven en edad de los seis recipiendarios mexicanos,
“apenas de 78 años”, estaba feliz y sonriente.
Una de sus frases, al pronunciar el discurso de agradecimiento,
plasma la personalidad del premiado: “De reojo, Miguel de
Cervantes vigila mi escritura desde la cabecera del escritorio” y
también manifestó: “la nacionalidad mexicana no puede disociarse
de la historia y de la cultura españolas”.
El undécimo de 12 hijos, escuchó a su papá, en el lecho de su
muerte, que le decía “llegarás” y Gonzalo Celorio con la voz
entrecortada y emocionado expresó “Hoy llegué, papá, justamente
hoy, 64 años después”.
De su obra literaria destaca la saga Familia Ejemplar que consta de
las novelas Tres lindas cubanas, El metal y la escoria y Los
Apóstatas. Muy meritoria su labor como director general del Fondo
de Cultura Económica, así como sus 50 años de catedrático
universitario.
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