Después de la natural tolvanera mediática y la fuerte sacudida política generada por la apertura de un juicio penal contra el gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya y 9 de sus cómplices en el tribunal de Nueva York – el mismo que tramita el caso de Nicolás Maduro-, la presidenta Claudia Sheinbaum decidió desechar por ‘falta de pruebas’ las peticiones de EU de aprehender y entregar al funcionario y su grupo al departamento de Justicia del presidente Donald Trump.
Todo se resume hoy en una escueta declaración del mismo Rocha Moya luego de conversar telefónicamente con la presidenta Sheinbaum:
“… no va a pasar nada… no hay nada que temer”.
El sigue al frente del gobierno en Sinaloa, y el resto de los acusados se mantienen en sus respectivas posiciones públicas, como si la apertura del juicio en contra de ellos en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York no existiera.
Ante las múltiples voces de la oposición y desde la sociedad que exigen la remoción del gobernador e iniciar aquí el proceso de aprehensión de todos ellos para su extradición como lo exige la justicia de EU, la presidenta Sheinbaum y su cadena de dirigentes en el Senado, con Ignacio Mier, y en la Cámara de Diputados, con Ricardo Monreal, y en Morena y aliados PT y Verde, le demandan “pruebas contundentes” a EU para poder iniciar aquí cualquier acción contra Rocha Moya y socios.
Alineados todos ellos a la narrativa presidencial de que, “… si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones es político”.
Y como tal, entonces, todo el caso sería un proceso fabricado que no tiene que ser respondido por el gobierno de México.
En un posicionamiento leído al inicio de su mañanera de ayer, la mandataria indica:
“Debe quedar sumamente claro: Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México. Verdad, justicia y defensa de la soberanía”.
Dentro de esta narrativa, la denuncia presentada contra el gobernador de Sinaloa y 9 más por el Fiscal Federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el Administrador de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, la DEA, Terrance C. Cole, y asignado a la jueza federal Katherine Polk Failla sería considerado por la presidenta Sheinbaum como un caso fabricado por cuestiones políticas para intervenir desde EU en asuntos internos de México.
En refuerzo de esta narrativa, Sheinbaum insistió ayer en que “nosotros no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito.
“Sin embargo, si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del Departamento de Justicia es político.
“Debe quedar sumamente claro: bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México. Verdad, justicia y defensa de la soberanía, esta es nuestra posición”.
Así que mientras el gobierno de Donald Trump no logre convencerla de que existen esas “pruebas contundentes” de culpabilidad contra Rubén Rocha Moya y los otros implicados, todo continuará igual: el gobernador en su cargo y los otros 9 con su vida normal.
Así que mientras el gobierno de Donald Trump no logre convencerla de que existen esas “pruebas contundentes” de culpabilidad contra Rubén Rocha Moya y los otros implicados, todo continuará igual: el gobernador en su cargo y los otros 9 con su vida normal.
Y que Trump le haga como quiera. Ya veremos pronto que le responde el presidente de los EU.
Y MIENTRAS TANTO…
Al filo del fin del período legislativo e inicio de las tareas de la Comisión Permanente, pero sobre todo dentro del contexto del enojo de la presidenta Claudia Sheinbaum por la intervención de agentes de la CIA en un operativo antinarco en la sierra Tarahumara, el Senado autorizó el nuevo ingreso de personal militar de Estados Unidos para ejercicios de adiestramiento.
militar internacional de México
Así, y con 90 votos a favor, 1 en contra y sin abstenciones, los senadores de todas las fracciones, aprobaron la autorización para el ingreso al territorio nacional de personal militar de Estados Unidos.
Este nuevo grupo de militares de EU lo integran 12 militares pertenecientes al 7/o. Grupo de Operaciones Especiales del Comando de Operaciones Especiales Norte de los Estados Unidos de América, que participarán en el Evento SOF3 “Mejorar las Capacidades de las Unidades de Fuerzas Especiales”.
Este evento se realizará en instalaciones del Centro de Adiestramiento de Fuerzas Especiales, en Temamatla, en el Centro de Adiestramiento Regional de la I Región Militar, de San Miguel de los Jagüeyes; y en la 1/a. Zona Aérea Militar de Santa Lucía, Estado de México, del 15 de julio al 15 de diciembre de 2026.
Los militares estadounidenses, se dijo, fortalecerán las capacidades técnicas y tácticas de las Unidades de Fuerzas Especiales de la Secretaría de la Defensa Nacional, mediante adiestramiento especializado por unidad y la ejecución de un ejercicio conjunto que permita desarrollar la compatibilidad operativa, establecer procedimientos comunes para operaciones de alta precisión y mejorar la respuesta coordinada ante desafíos de seguridad.
Es decir, que las fuerzas nacionales de la Defensa, tienen necesidad de la capacitación y ayuda del ejército de los EU para mejorar sus tareas en México.
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