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Por Luis Repper Jaramillo: *Se va 2019… quien debe irse es “ya saben quién” – *Un año de ocurrencias, sumisión, improvisaciones, engaños e incapacidad

lrepperjaramillo@yahoo.com
Se termina el tormentoso, fallido, desafortunado, inestable, miserable, peligroso, infumable
2019, provocado por la Transformación de 4ª y su insufrible líder Andrés Manuel López
Obrador, que proyecta a México, en la escena internacional, como un gobierno incapaz,
mentiroso, “engañabobos”, corrupto, insensato, desquiciado, que un día sí, y otro también
da bandazos, inconsistencia, errores y horrores culpando (aún) al pasado (Calderón y Peña
Nieto) de todos los males, sin asumir el locuaz tabasqueño la responsabilidad de sus actos
de los que 13 meses al frente, no sabe, no puede o no quiere corregir.
En lo interno, 2019 ha sido un periodo inhumano, desesperante, cobarde, complaciente,
miedoso, inmoral, que ha dejado en la orfandad, viudez, castas desintegradas a más de 35
mil familias al prolongar la “guerra fallida” contra el crimen organizado, que iniciara el
panista Felipe Calderón, alentara el priista Peña Nieto y enraizara el morenista López
Obrador. Masacres y humillaciones a las fuerzas armadas por su enfermizo capricho de
considerar que con “abrazos y no balazos”, los malandros renunciarían a su poder
corruptible, sicario, vengativo.
Decisiones vergonzantes que laceraron la ética, moral, lealtad, disciplina del Ejército
Mexicano, la Marina y fuerzas federales, al sucumbir ante el poder mafioso del Cártel de
Sinaloa, liberando, ya capturado, sin aplicar el protocolo judicial federal, a Ovidio Guzmán
López (hoy líder del CdS), heredado de su padre preso, El Chapo Guzmán, por “miedo” a
desatarse otra –según él- masacre contra la sociedad civil.
López Obrador y su Gabinete de Seguridad Nacional, son el hazmereir mundial por la
tibieza, corrupción y omisión de un gobierno que sólo “jode” a la sociedad civil, pero
tiembla ante los cárteles; como quedó demostrado cuando se apanicó ante el Cártel del
Huachicol que amplió sus acciones para afectar a la economía nacional y a la empresa
descentralizada Petróleos Mexicanos, coludida, sumergida y complaciente en la ordeña de
ductos.
Con una mentalidad desorientada, esquizofrénica, paranoica, oligofrénica, disárticra, para
enfrentar con sensatez, seguridad, inteligencia (de la que carece) al crimen organizado que
afecta la paz social, la economía, la tranquilidad pública y la seguridad nacional, López
Obrador sustituyó el protocolo judicial por la convocatoria “moralina” de acusar a sicarios,
asesinos, gatilleros, gavilleros, capos, con sus mamás o abuelitas para que les llamen la
atención y se “porten bien”.
Pretende lavar el cerebro de los asesinos “bullueándolos” con amor filial, diciéndoles que
sus “mamacitas sufren, se sienten mal” cuando matan a civiles, militares o “colaterales”,
por lo que esas señoras no duermen y lloran mucho sabiendo que sus hijos o maridos cogen
sus AK 47, metralletas, escuadras 9 milímetros, bombas de fragmentación, etc. masacrando
familias en fiestas, antros, salones de baile, funerarias, velorios particulares, por venganza o
no pagar derechos de piso.
La “moralina” (actitud mezquina, superficial y falsa) de Andrés Manuel, es una mentada
de madre al Estado de Derecho y a la Constitución, a los que ha mandado al Diablo en
diversas ocasiones. Postura que decepciona a sus chairos, botts y testaferros que votaron
por él, al padecer que sus promesas de campaña 2018, sólo fueron “cachavotos”, mentirosas
y deshonrosas a su palabra (como las de Enrique Peña Nieto, para conseguir lo mismo que
El Peje), pues en la realidad todo es un caos, un desequilibrio social, una burla a la promesa
de elevar la calidad de vida de los mexicanos, traducida hoy en lacerante perversión oficial
de la T4a.

Se va 2019, bendita la hora, pues no podríamos estar peor comparado al final del sexenio
corrupto y letal del priista Peña Nieto.
El golpe económico, social, de inseguridad, pobreza, marginación, insalubridad en 13
meses del sexenio de López Obrador, equivale al retraso y mendicidad que dejaran los
sexenios de Vicente Fox, Calderón Hinojosa y Peña Nieto. Insisto, pues en sólo 390 días ha
dañado lo que en 6570 hicieron panistas y el priista. De ese tamaño es la desgracia
mexicana con la llegada de Morena a Palacio Nacional.
Y no sólo es él, también su recua de enanos del gabinete legal, ampliado, descentralizados,
diputados, senadores, gobernadores, alcaldes, síndicos, regidores, diputados locales de
Morena, gente sin ética, ni moral sólo reaccionan a “la voz del amo”, sin respetar su propia
personalidad, actuando de acuerdo al chasquido cuando López Obrador truena los dedos.
Esta miseria burocrática actúa tal cual su Mesías, de ahí la desgracia nacional en los tres
órdenes de gobierno, que tienen azoladas a las poblaciones, sobre todo en donde tienen
presencia los Cárteles, como en Guanajuato, Michoacán, Guerrero, Ciudad de México,
Tamaulipas, Sinaloa, Estado de México, Jalisco, Veracruz, Baja California, Baja California
Sur, Chihuahua, Hidalgo, Puebla, Nuevo León, etc. en donde sus autoridades aplican la
misma receta de López Obrador: “abrazos y no balazos”. “Perdón y Olvido” o de plano
“acúsenlos con sus mamás o abuelitas”.
Por ello el mal, es nacional, mientras se mantenga el negocio familiar del Peje, Morena, en
el poder, ya que esa es la filosofía desequilibrada del inquilino de Palacio Nacional.
Se va, gracias a Dios, 2019, que fue también un año de ocurrencias y no de planeación
estratégica. De sumisión y entreguismo al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
quien, bajo supinas amenazas doblegó la tibia personalidad del tabasqueño, que a la menor
provocación del neoyorkino, entregó la plaza, dimitió a la soberanía nacional y de “nalga
pronta” accedió a la orden del pelirrojo de sellar la frontera sur de México para evitar el
éxodo de migrantes centroamericanos hacia territorio norteamericano, cruzando México.
Fue tal la mediocridad lopezobradorista que creó en la zona limítrofe entre Chiapas y
Guatemala la Border Patrol mexicana, utilizando a la recién creada Guardia Nacional y
lograr el objetivo de “no pasar indocumentados al sueño americano”
Y como dice el refrán popular, “ya encarrerado el ratón…chig… el gato” Trump volvió a
las andadas, ahora a través de las negociaciones del T-MEC, que bajo presión de su staff
negociador (malamadre) llevó a donde quiso a su contraparte mexicana hasta hacerla firmar
el Tratado… una vez en manos de los tres mandatarios sacó de la manga unas letras
chiquitas que obliga a nuestro país autorizar “observadores” gringos en los rubros
automotriz y laboral, para ver cómo protege México al trabajador y cómo ensambla autos
que luego van a los mercados norteamericano e internacional.
Después de los festines, alharacas y vítores por el “logro”, en los despachos de nuestros
“negociadores” descubrieron “las letras chiquitas” en el documento y cuál fue su sorpresa
que nadie había leído esas diminutas líneas. Es decir, la delegación mexicana firmó el T-
MEC sin haber identificado esas condiciones norteamericanas.
Tras la estupidez, se desgarraron las vestiduras y crucificaron a su contraparte, cuando la
tontería (por no aplicar la palabra correcta) fue de ellos por firmar sin leer
Resumir 365 días de torpezas, ocurrencias, mentiras, engaños, nos llevaría dos entregas, por
eso abordo los temas que no sólo impactaron a México, sino tuvieron resonancia
internacional.
En México, aquello del “perdón y olvido” a los delincuentes, es un atentado al Estado de
Derecho, entonces, Estados Unidos pide vía diplomática que asesinos, corruptos, malandros
de mucha monta, como Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”, Genaro García Luna, Ovidio

Guzmán López “El Chapito”, Tomás Yarrington, Nassón Joaquín García y otros, sean
deportados o entregados a las autoridades judiciales de su país para seguirles proceso legal
ante la laxidad, colusión, omisión y corrupción en el gobierno de López Obrador.
Se va 2019, gracias a Dios. Ante la incapacidad, improvisación, imposición de
“compromisos” de la T4a, el resultado es la vergüenza internacional. El caso más reciente,
se dio en el ámbito diplomático. El ex embajador de México en Argentina, Ricardo Valero,
fue detectado y detenido en una librería de Buenos Aires, robando un libro, con valor de
200 pesos mexicanos, escondiéndolo entre las páginas de un periódico. Al salir del
establecimiento, personal de seguridad detuvo y reingresó al local, al “diplomático”
exhibiendo en todo el mundo, a través de las Redes Sociales al representante de la
Transformación de 4ª, pretendiendo robar un artículo muy barato.
Pasado el suceso, cuando Valero fue reconvenido por el Canciller (jajajajaja) Marcelo
Ebrard, parecía que todo quedaría en el exhorto. El bochorno internacional fue el
descrédito.
Semanas después, cuando el diplomático, suponemos, regresaba a México, en el aeropuerto
de Buenos Aires, entró a un Duty Free (tienda libre de impuestos) para comprar una
camisa, pero resulta que Ricardo Valero repitió la dosis, pretendió adueñarse, sin pagar, de
una playera, caso similar al libro.
Al ser detectado, fue exhibido. Tras este segundo incidente, el ratero con inmunidad
diplomática, “presentó su renuncia al cargo”.
Peeero…se descubrió a través de su psicoterapeuta, que Ricardo Valero, padece dos
enfermedades cerebrales, que lo convierten en cleptómano.
La falla en parte es de él y su doctora de cabecera, pero lo más lamentable que después de
cumplir un año representando a la Transformación de 4ª , a Andrés Manuel López Obrador
y al Gobierno de México, en el servicio exterior, nadie se haya dado cuenta del trastorno
mental de su colaborador; es decir, Ebrard Cassaubón, no tuvo la inteligencia para pedir su
expediente profesional, de salud, de Control de Confianza, de Perfil Profesional, etc. lo que
significa una omisión (que es delito federal)… y no pasó nada. Le dieron las gracias “por
los servicios prestados”, y desearon que pronto “recupere su salud”, cuando esto es
irreversible.
¿Irresponsabilidad, incapacidad, complicidad, “compromiso”, desinterés del Canciller,
jajajajaja, o valemadrismo? Es todo, el cargo por el cargo mismo, con miras al 2024
Así ha sido 2019 de un gobierno improvisado, ocurrente, impreparado, soberbio, totalitario
y dictatorial. En manos de gente como esta nos encontramos más de 126 millones de
mexicanos. Y la T4a, cree que están haciendo las cosas bien. Torpes, incapaces,
improvisados, ocurrentes.
Se va 2019. Gracias a Dios… Pero lo lamentable que para 2020 las cosas seguirán peor,
porque el tonto no sabe cómo corregir sus errores.

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de
Latitud Megalópolis (LM)

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