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Columnistas

Por Luis Repper Jaramillo: La CDMX en su peor crisis de inseguridad. Orta, vete ya /*Claudia, si hay dignidad en ti, pide licencia al cargo. Te quedó muuuy grande

lrepperjaramillo@yahoo.com
Si a los burócratas de primer nivel (Presidente de la República, gobernadores, jefe de
gobierno de la CDMX, diputados, senadores, diputados locales, síndicos, regidores
alcaldes, gabinete federal, estatal, secretarios de estado, etc.) para ingresar a trabajar se les
aplicara –como en la iniciativa privada- exámenes de Control de Confianza y de Perfil
Profesional, no equivoco que el 95 por ciento de ellos reprobarían, por falta de capacidad,
habilidades, honradez, experiencia, diligencia, profesionalismo y demás atributos
profesionales.
Es sabido que el mayor porcentaje de cargos públicos (en el primer círculo del gobernante)
en los tres órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal), se otorga por cuota, cuate y
coto, es decir, se pagan las facturas de los apoyos de campaña y electorales, sin que el
aspirante tenga nociones para ejercer el cargo… todos, eeeh. Desde arriba hasta el ínfimo
rincón de la administración oficial.
Esta maldición por “favores” y/o “compromisos” del ganador: diputados o senadores que
no saben leer, hablar, explayarse, sostener una conversación. Están ahí porque el
Presidente de la República los puso, son sus operadores, esbirros, levanta manos, para los
fines partidistas y personales del mandatario en turno.
Son tan incompetentes, que su única gracia para mantener el cargo es su servilismo (eso sí,
les sale muy bien) e idolatrar a su Jefe, para que se fije en ellos… aunque estén realizando
pésimo trabajo.
Esto sucedió, sucede y sucederá en la historia presidencialista que la partidocracia nos ha
indilgado. Ejemplos, todos. Los priistas en los sexenios de Gustavo Díaz Ordaz, Luis
Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto
Zedillo y el peor, el más corrupto, infame e incapaz, Enrique Peña Nieto, quienes colocaron
a sus “compromisos” en puestos clave, no para administrar bien, para nada, sino “para
cuidarle las espaldas”, una vez terminado el sexenio.
La traición a esto es la gestión de Peña Nieto, en donde dos de sus “colocados” lo tienen a
un tris de fincarle formalmente responsabilidades legales por su nefasto sexenio: Emilio
Lozoya Austin (caso reciente en Pemex) y Eduardo Medina Mora (impuesto por Peña en la
SCJN) quien se metió e involucró a su Jefe, al detectarse transferencias multimillonarias
desde México hacía Londres, Inglaterra (por 2 millones 382 mil 526 libras esterlinas, al
Banco HSBC a una cuenta de Medina Mora. Y otra por 2 millones 130 mil dólares, al
mismo Banco en Estados Unido), situación de la que estaba enterado el mexiquense, pues
fue durante su gestión. Las investigaciones en ambos casos continúan.
De los panistas, Fox y Calderón, la misma gata, nada más que revolcada. El primero se
metió en conflicto de interés, al sumar al gabinete a quien a la postre sería se esposa, la
señora Marta Sahagún, quien se convirtió (desde la campaña) en el poder tras el trono, del
“hombre bueno” Vicente Fox. Colocó a sus cuates en cargos públicos, al grado de convertir
a su staff en “Gabinete Montessori”… hacían lo que querían.
Bueno… los hijos de la señora Marta (no son de Fox), se sirvieron con la cuchara grande
dilapidando recursos del erario a través de su mamá. Ésta, la recaudadora número uno de
cooperaciones (quienes querían quedar bien con el guanajuatense), diezmos que exigía en
dólares o su equivalente en pesos. Un desastre el sexenio que sacó a patadas al PRI de Los
Pinos.

Y de Felipe Calderón, la extensión seis años más del desastre panista (docena trágica).
Estafas, robos, dilapidación, transas y lo peor más de 140 mil asesinados en una guerra
fallida contra el crimen organizado. La tragedia más infame que registra la historia moderna
de México, la muerte, por calcinación de 49 bebés, que dormían en la Guardería ABC, de
Hermosillo, Sonora y 106 más con lesiones de por vida, en su piel, cara y cuerpo.
La irresponsabilidad no tuvo consecuencias contra responsables y dueños de la estancia
infantil, por ser primas de Margarita Zavala, esposa de Calderón, quienes dieron
“carpetazo” a la investigación y sólo arrestaron a chivos expiatorios. La parentela sigue
impune.
De esta calaña es la clase gobernante de este país.
Son fracasos porque los altos funcionarios son impuestos (no concursan por una
responsabilidad) son cuates a quienes asignan “por los favores recibidos” durante la
campaña. Así declaro… así de sencillo.
Vamos ahora a la Transformación de 4ª. Más y peor de lo mismo. Un mandatario,
gabinetes, legisladores sin perfil profesional, sin capacidades ni habilidades para ejercer la
función regalada. Si su dueño –López Obrador- es incapaz, podemos imaginar de ahí
pa’bajo la cosa está peor.
Me centraré en el horror y error de imponer en la Jefatura de Gobierno de la CDMX,
capital de la República, a una tal Claudia Sheinbaum, que ni idea tiene de lo que es
administrar la Ciudad más importante del país, en donde se concentra TODO: los tres
poderes de la unión, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, las embajadas de los países con
quienes México tiene relaciones bilaterales. Los corporativos de las poderosas empresas
transnacionales y nacionales. Las oficinas de los organismos multinacionales de los que
somos miembro: ONU, UNESCO, OEA, OCDE, FMI, OIT, etc.
Es la ciudad con el mayor número de habitantes de la República (21 millones 581 mil, cifra
a 2019) y diariamente la visitan, transitan, cruzan o descansan 5 millones de personas, a
quienes el gobierno local tiene la obligación y deber de cuidar, proteger, dar calidad de
vida, aspiraciones que la Jefa de Gobierno desconoce, no sabe, no quiere o no puede
garantizar.
¿Por qué? se pregunta el colectivo. Por la sencilla razón de que es improvisada, impuesta,
colocada, es miguis, miguis, cuota y compromiso de López Obrador.
Esta tipa no presentó examen de Control de Confianza, ni tiene Perfil Profesional para el
cargo. Según su CV es experta en medio ambiente, ecología, situación en la que también
está reprobada pues la mayoría de los meses del año, la otrora Región más Transparente, se
envuelve en contaminación atmosférica.
La inseguridad ha convertido a la CDMX en la número uno del país en secuestros, asalto a
mano armada, robo de automóviles y autopartes, asalto con violencia en el transporte
público, violaciones. Robo en casa habitación, a cuentahabientes y clientes de cajeros
automáticos.
Es territorio gobernado por MORENA, que alberga y/o protege al mayor número de
Cárteles de drogas, de traficantes de armas y delincuencia organizada, que “ignora”
Sheinbaum Pardo o de plano tiene miedo de enfrentar.
Al menos son 15 organizaciones criminales, que los ciudadanos padecen, ubican, han
denunciado… pero las autoridades policiacas, judiciales y la jefatura de gobierno toleran.

Por si no quieres saber cuáles son, Claudia, aquí te lo digo. Todos son Cárteles: Jalisco
Nueva Generación, Unión Tepito, Anti Unión Tepito, de Tláhuac, Los Rodolfo, Los
Molina, La Rosa Nueva, Familia Michoacana, Pacífico Sur, de Sinaloa, Los Zetas, de La
Barbie, de Juárez, del Golfo, Mara Salvatrucha, quienes en complacencia o colusión de la
administración Sheinbaum han hecho su territorio y plaza ante la impotencia de los
afectados por defenderse, mientras la Transformación de 4ª, de la CDMX duerme el sueño
de los justos.
Decía y sostengo, que lo que el Jefe hace, la cola también ¿verdad Claudita? Improvisa
puestos, lo peor, deja en manos ineptas, incapaces, inexpertas y miedosas la seguridad
pública. Eso es omisión (delito federal), mentada de madre a la tranquilidad de habitantes y
visitantes.
Sheinbaum impuso en la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a un tal Jesús Orta, que de
policía sabe tanto como AMLO de gobernar. Es tan falso como jefe de los uniformados,
que en reunión reciente con los miembros de la Comisión de Seguridad Pública del
Congreso de la Ciudad de México, tras exhibir su incapacidad y desconocimiento del cargo,
de manera cobarde señaló “si no hay resultados en un año me voy, y si es antes
también”.
“Si no hay la paciencia yo no tengo absolutamente ningún problema, estoy trabajando en
construir capacidades (sic) para resolver el problema de inseguridad de manera permanente.
Esto no se resuelve en meses”.
Y mientras tanto, Jesús, ¿en lo que tú “construyes capacidades”, que sigan los asaltos,
violaciones, secuestros, robos, extorsiones de tus policías, uso excesivo de la fuerza de los
azules, despojo de bienes a usuarios del transporte público, terror, pánico a los asaltantes
armados en cruceros y esquinas con semáforo; además operando los 15 Cárteles que tienen
tomada la Plaza Ciudad de México?
No Jesús, Claudia, más de 26 millones 581 mil personas que cohabitan diariamente en el
territorio capitalino no pueden esperar un año para ver resultados. Si en ambos cabe la
dignidad (¿la conocen?), la moral, la ética, su renuncia al cargo (en tu caso Sheinbaum,
licencia) es YA. Un año es una eternidad.
Sus resultados los condenan. No dan para más. El cargo les quedó demasiado grande. En
seis meses sólo han traído desgracias, calamidades, inseguridad, asesinatos, secuestros, y no
se ve para cuando palien –al menos- este infierno.
Pregunten, Claudia, Jesús, a familiares de asesinados, secuestrados, asaltados, despojados,
intimidados, amenazados, violados, robados si tienen confianza en ustedes. No, Jesús, un
año no es razonable…tu renuncia es ahora. Claudia, hazte un favor y hazlo a los
capitalinos, por dignidad pide licencia; seguro López impondrá a otro morenista, ojalá
tenga más capacidad que tú ¡de plano!
La Transformación de 4ª federal y su sucursal en la CDMX son una vergüenza, una
fanfarronada, una ocurrencia del señor López, que no más no… no da resultados.
¡¡Adiós, Claudia!!… nada de gracias por participar

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de
Comunicadores por la Unidad (CxU)

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