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Miguel Ángel Rivera – CLASE POLÍTICA: Una cosa son los sueños, otra la realidad

 – Cada día, el presidente Andrés Manuel López Obrador deja constancia de estar convencido de que basta con sólo desearlo para que las obras y los cambios que se propone se conviertan en realidad.

         Una de esas manifestaciones se dio ayer, cuando el primer mandatario reiteró su postura en contra de los exámenes de admisión a las universidades públicas, incluida la UNAM, para que todos los aspirantes puedan cursar estudios superiores.

         Eso sí, el presidente aclaró que respetará las opiniones y decisiones de los aspitantes a rector de la máxima casa de estudios. «Respeto la opinión de los aspirantes a la Rectoría. Nosotros vamos a garantizar la autonomía de las universidades», añadió ante invitados especiales de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que realiza una reunión en México

         López Obrador expuso su plan para crear 100 universidades públicas gratuitas en todo el país, para con ellas revertir el rezago existente en la educación superior. «Lo ideal es que todos los que quieran ingresar a la universidad puedan hacerlo y que se supriman los exámenes de admisión. La educación no es un privilegio, es un derecho», dijo en su conferencia de prensa matutina al argumentar que en el llamado periodo neoliberal se cerraron oportunidades para los jóvenes.

         Hasta allí lo buenos deseos. La realidad es otra.

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         De acuerdo con estimaciones de rectores de instituciones de educación superior afiliados a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), para cumplir con la reciente reforma constitucional por la cual avanzó la “Reforma Educativa” impulsada por el gobierno de la llamada “Cuarta Transformación” se requiere dinero, mucho dinero, y éste no aparece en el proyecto de presupuesto federal presentado por el equipo de López Obrador.

         Por ejemplo, directivos de 16 instituciones de educación superior revelaron afrontar déficit presupuestal de más de 34 mil millones pesos, acumulado entre 2015 y 2019. Además, pidieron a la Cámara de Diputados una ampliación presupuestal de 17 mil 230 millones de pesos para 2020, de los cuales 7 mil 678 millones se destinarían al fondo para dar cumplimiento a la educación pública superior obligatoria, universal y gratuita establecida por la reforma al artículo terceroante los diputados  constitucional.

         En respuesta, el presidente de la comisión legislativa, Alfonso Ramírez Cuéllar, de MORENA, reconoció la obligación constitucional de constituir un fondo para garantizar la obligatoriedad de la educación superior y ampliar la matrícula, pues el proyecto de Presupuesto 2020 presentado por el Ejecutivo no considera recursos para ello, pero no dijo cuándo.

         En reciente comparecencia ante los diputados, el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, admitió que  “las necesidades que tienen las universidades no vamos a poderlas saldar hasta que tengamos recursos mayores, pero lo que sí podemos garantizar en el ínterin, y en eso mis cifras difieren un poco de las de ustedes, es sí garantizarles cuando menos la inflación”.

         Traducido al lenguaje común, lo expresado por el titular de Hacienda significa que no habrá aumento real para las instituciones de educación superior, pues de acuerdo con la terminología de las autoridades financieras, no habrá aumento a los impuestos, sólo habrá “ajustes” proporcionales al índice anual de inflación, que según estimaciones del Banco de México es de poco menos del cuatro por ciento anual.

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         Como referencia se puede tener en cuenta que el proyecto de Presupuesto Federal para 2020 propone un aumento de mil 538 millones de pesos más que en 2019 para la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como 655 mil más para el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Las dos cantidades suenan importantes, pero una simple operación aritmética permite confirmar que los prometidos aumentos – todavía no se aprueba el PEF – apenas compensarán la pérdida de poder adquisitivo derivado de la inflación. En el caso del Politécnico, el incremento no llega al 4 por ciento de los 17 mil 634 millones 960 mil 65 pesos que, tentativamente, tendrá como presupuesto el año venidero. En el caso de la UNAM, el planeado porcentaje de aumento es el mismo, en relación a anunciado presupuesto de 41 mil 317 millones.

         Pero no se trata del único asunto en donde el presidente López Obrador está convencido de que su voluntad se impodrá a la realidad.

         Ayer, a pesar de contar con amplia mayoría, la bancada de MORENA no pudo cumplir el deseo de su fundador y guía de aprobar la candidatura Ángel Carrizales López para un desempeñar un cargo en el sector energético.

         Esta es la cuarta ocasión en que Carrizales es postulado para una posición en el referido sector eléctrico, ahora como aspirante a consejero independiente del Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos por un periodo de tres años. En las tres anteriores no logró la mayoría calificada necesaria por los votos de la oposición en contra de su nombramiento.

         En oportunidades anteriores, los senadores del PRI, PAN, PRD y MC votaron en contra, bajo el argumento de que no reúne el perfil y su cercanía con el primer mandatario, con quien colaboró en la Ayudantía de la Presidencia de la República. En febrero, López Obrador envió por primera vez la propuesta de Carrizales López como integrante de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), pero al comparecer en comisiones, no supo responder a preguntas de los legisladores, incluso reconoció desconocer las funciones del Centro Nacional de Control de Energía.

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         En el oficio que remitió al Legislativo, López Obrador destacó que Carrizales López cumple los requisitos legales. Es ingeniero químico, graduado en el Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, Tamaulipas. En el ámbito profesional ha desempeñado diversos cargos en la refinería de Pemex localizada en ese municipio, pero aún así, los semadores, se negaron a validar el nombraniento.

         Esta no es la única ocasión en que los senadores reprueban en cuatro ocasiones a un candidato presidencial para el sector energético. Antes se dio el caso de Edmundo Sánchez Aguilar, quien fue rechazado como candidato a la CRE y como consejero independiente de PEMEX.
            Como en casos anteriores, queda al presidente la facultad de designar directamente al candidato que fue rechazado por los legisladores.

         Además del caso mencionado, el Senado recibió las propuestas para cubrir el cargo de presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), que envió el Ejecutivo federal. Los nombres son: Alfonso López Alvarado, Leopoldo Vicente Melchi García y María del Rosío Vargas Suárez.

         Alfonso López Alvarado es ingeniero químico por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, cuenta con estudios de maestría en Ingeniería Química por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como de maestría en administración por el Instituto Tecnológico Autónomo de México.

         Leopoldo Vicente Melchi García es ingeniero químico por la Universidad Veracruzana y cursó diversos diplomados en administración directiva D-2 por el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas, en instrumentos de política ambiental y protección ambiental por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), y en uso eficiente del agua y control de calidad por la UNAM.

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         María del Rosío Vargas Suárez es licenciada en Economía por la UAM, doctora en ingeniería en energía por la UNAM y maestra en economía y política internacional por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Actualmente realiza un posdoctorado en el Programa Universitario de Estudios de la UNAM.

         La presidencia de este organismo está acéfala desde junio pasado, cuando Guillermo García Alcocer renunció a este cargo.

         El presidente López Obrador también envió al Senado la propuestas para encabezar la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas: Mara Gómez Pérez, María de los Ángeles Haces Velasco y Melva Adriana Olvera Rodríguez.

         En el Senado se extrañó al secretario de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard Casaubon, quien debido la mala salud de su padre canceló la comparecencia que se realizaría este martes en el pleno de ese órgano legislativo. La cancelación fue confirmada por el coordinador de MORENA y presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), Ricardo Monreal.

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