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JORGE HERRERA VALENZUELA – A L F A O M E G A: Luis Spota y sus novelas. La Catrina de J.G. Posadas y Miguel Torruco, actor y piloto

Sin duda alguna uno de los géneros literarios que tiene millones de
lectores es el de la novela y un alto porcentaje de esos habituados a
la lectura devoran las referidas a la política y a sus personajes, tanto
las de carácter histórico como las de ficción –donde el autor cambia
nombres y ubicación de los hechos–. En nuestro país son muchos
los novelistas y entre ellos, hoy, comento sobre la obra de Luis
Spota, cuyo nombre completo fue Luis Mario Cayetano Spota
Saavedra Castañares, quien a los 14 años de edad comenzó como
reportero y a los 18 ya era director del diario vespertino “La Extra”,
la segunda edición de Últimas Noticias de Excélsior.
Una sola vez me encontré con el señor Spota. Fuimos compañeros
de asiento en un accidentado vuelo a Houston, Texas, para cubrir
información turística. Personaje sencillo, amable y con quien la
conversación fue breve en torno al primero de sus libros y que yo
había leído, “Casi el Paraíso”. Nunca imaginé que conocía a un
mexicano que antes de ser escritor y novelista ofrecía en venta,
caminando por la antigua hermosa Avenida Juárez, de la Ciudad de
México, navajas para rasurar y también por ahí repartió volantes
publicitarios, pero un día…
El hombre que el pasado día 20 cumplió 35 años de muerto, decidió
cambiar su vida. Vicioso de la lectura y ansioso por escribir, el joven
Spota entrevistó al piloto aviador Francisco Sarabia y en el puerto
de Veracruz fotografió a los exiliados españoles que llegaban a
refugiarse en México. Don Regino Hernández Llergo, director de la

Revista Hoy, publicó ese material exclusivo en la revista y en “La
Hoja de la Tarde”. Luis ingresó al diario Excélsior en 1943 y apunta
mi estimado amigo Humberto Musacchio, en su Diccionario
Enciclopédico de México, “durante un mes y medio, como
reportero, ganó todos los días la primera plana con reportajes y
entrevistas exclusivas”. También dirigió la primera edición de
Últimas Noticias, diario de medio día de Excélsior.
Colaboró en diarios y revistas de la Capital del País, así como tuvo
espacios en la radio y en la televisión fue conductor de dos
programas: La Hora 25 y Fuera de Serie. Para entonces ya era
guionista, argumentista y director de películas, al mismo tiempo
nos entregaba sus novelas sobre el ambiente político nacional
(cuando se hacía política y, obvio, había políticos) como Palabras
Mayores, El Primer Día, Sobre la Marcha, Retrato Hablado, entre
otras.
Luis Spota quiso ser torero. Fue aficionado al box, por lo que llegó a
ser el fundador del Consejo Mundial de Boxeo; presidió la Comisión
de Box y Lucha del Distrito Federal. En el ámbito administrativo
fundó la Dirección de Educación Audiovisual de la SEP y en su
escritorio quedó inconclusa la novela “Los Que No Volvieron”,
apuntó Musacchio.
Así terminaba la vida, víctima de cáncer en el páncreas, de un
prolífico escritor, reportero y excelente mexicano, cuyo nombre fue
impuesto al Centro de Educación Artística. Estuvo casado con la
actriz de cine Elda Peralta. En la Segunda Colonia del Periodista, en
el antiguo D.F., una calle lleva el nombre de Spota que nació y
murió en la Ciudad de México. Llegó a este mundo el 13 de julio de
1925 y fue un auténtico autodidacta.

RECORDANDO AL PAPÁ DE “LA CATRINA”
El más renombrado grabador en madera y en metal, el
aguascalentese José Guadalupe Posada Aguilar el día 20 de este
mes cumplió 107 años de fallecido y ningún presidente ha
promovido que sus restos, o lo que de ellos quede, tengan un lugar
en la Rotonda de las Personas Ilustres. Posada es motivo de
referencias anualmente en México, semanas antes del 1 y 2 de
noviembre, los tradicionales Días de Muertos. En algunos lugares
del extranjero se conoce a este ilustrador y caricaturista del Siglo
XIX por su creación de La Catrina, grabado y dibujo de la muerte
con un atuendo de ropaje muy especial y sombrero.
El artista hidrocálido nació precisamente el Día de la Candelaria, el
2 de febrero de 1852 y junto con su hermano José Cirilo se inscribió
en la Academia Municipal de dibujo y su siguiente eslabón fue
reunirse con su amigo y paisano Trinidad Pedroza en un taller de
litografía. En esa etapa de su vida José Guadalupe da los primeros
pasos como caricaturista satírico, crítico, en el periódico opositor al
porfirismo, El Jicote. Comienza la brillante carrera de grabador,
trasladándose a León, Guanajuato, donde al poco tiempo decide
independizarse y pone su propio taller.
Durante varios años Posada se dedica a ilustrar las cajetillas de
cerrillos, documentos privados y sus dibujos complementan las
narraciones que aparecen en los libros. A los 23 años contrae
matrimonio con María de Jesús Vela, cuando ya lo distinguían por
su diversa obra y principalmente por los grabados que habrán de
hacerlo celebre a nivel mundial. Sus colaboraciones aparecen en
diversas publicaciones en León y contará con el apoyo de otro gran
artista, el guanajuatense Diego Rivera.

Precisamente cuando el muralista retoma a La Catrina, se sabe que
también fue llamada por su autor La Calavera Garbancera que
constituye una crítica, una burla y una sátira a los indígenas que se
enriquecieron y olvidaron su origen y costumbres. Ese dibujo
aparece en el mural de Rivera que se hizo famoso porque en esa
obra escribió la frase “Dios no existe”. Posada retrató y dibujó a los
personajes que intervinieron en el movimiento armado de 1910, la
Revolución Mexicana. Fue duro crítico de Madero y de Zapata. Nos
heredó múltiples litografías que lo clasifican como un costumbrista,
sus escenas reflejan el folclorismo de los pueblos, así como su
rechazo al porfirismo.
EL GALÁN TORRUCO, ACTOR Y AVIADOR
Originario de Palenque, Chiapas, Miguel Torruco Castellanos, es
uno de los hombres de corta vida pero que dejó una huella
imborrable en la aviación comercial, en el cine y como aficionado a
diferentes deportes. Leí que solo vivió 39 años y que su muerte fue
accidental, ocurrió tras caer de un caballo, en Orizaba, Veracruz.
Fue esposo de otra gran estrella cinematográfica, la guapa María
Elena Marqués.
En su juventud se aficionó por la aviación y en Tuxtla Gutiérrez al
lado del capitán Francisco Sarabia (de quien comentaré en otra
ocasión) se inició como aprendiz de mecánico, hizo los estudios
correspondientes y a los 26 años de edad ingresa como piloto
aviador a la hoy desaparecida Compañía Mexicana de Aviación.
Cumple con sus primeras 10,000 horas de vuelo y se retira de la
CMA en 1951, para dedicarse como actor en el cine mexicano,
donde participa en un rol de 23 películas en solo seis años.
Era un auténtico galán, experto en buceo, aficionado a la caza y
pesca, Miguel tendrá como compañeras en sus filmes a las

siguientes estrellas: Marga López, Silvia Pinal, Columba
Domínguez, Libertad Lamarque, Elsa Aguirre, Rebeca Iturbide y
con su esposa, María Elena Marqués, protagoniza la célebre
“Historia de un Abrigo de Mink”. Su primera película fue Negro es
mi color, en 1950, con Marga López y Roberto Cañedo; la última
fue en 1956, Horas de Agonía. En esta cinta la protagonista fue la
curvilínea Lilia Prado, acompañados de doña Prudencia Grifel, don
Julio Villarreal, don Arturo Soto Rangel y otro inolvidable, Yerye
Beirut. La película se estrenó el 8 de enero de 1958.
Para unos, Miguel Torruco Castellanos nació el 17 de enero de
1917 y otros afirman que fue el 20 de enero de 1920. De una u otra
forma, estaba ligado al primer mes del año y termino comentando
que nuestro personaje es el padre de un hombre reconocido
mundialmente en la industria turística y es el actual Secretario de
Turismo, el licenciado Miguel Torruco Marqués.
P.D. Habré de comentarles que al revisar las efemérides de enero,
que me proporciona mi amigo Francisco Fonseca Notario, que
cuatro personajes del medio artístico figuran en la agenda. Se trata
del gran director de orquesta Juan García Esquivel que nació, en
Tampico, el 20 de enero de 1918; falleció en enero de 2002.
También en esa fecha, pero de 1946, llega al mundo en Bari, Italia,
Alexandra Acimovic Popovic, a quien conocemos como Sasha
Montenegro, actriz de cine y viuda del presidente José López
Portillo…Otros dos datos relacionados con el 20 de enero. En 1984
y estando en el paradisiaco puerto de Acapulco, muere el famoso
nadador olímpico Johnny Weismueller, superconocido por su
personaje cinematográfico Tarzán, el Hombre Mono…En 1993 deja
este terrenal mundo esa grandiosa artista llamada Audrey
Hepburn, cuyo nombre real era Edda Kathleen Van Hemmstra
Hepburn Ruston…Este sábado 25 es el Año Nuevo Chino.

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