Connect with us

Hi, what are you looking for?

Columnistas

Análisis a Fondo/ El empleo en la informalidad

Por Francisco Gómez Maza

·       Baja el desempleo formal según el INEGI

 ·       Pero la mayoría trabaja en los subterráneos

 Cuánto presumen los gobernantes del “crecimiento” del empleo, como que una economía, para que sea sana y esté en crecimiento, debe crear empleo y casi siempre el presidente y sus compinches tratan de presentar a la economía mexicana como buena generadora de puestos de trabajo, lo cual es sólo una pequeña mentira para unos  y una gran payasada para otros.

Economía que no crea empleos es una economía fallida, pinchurrienta, que lo que crea es pobreza, hambre, sangre, dolor y lágrimas. Y díganme quién, que padre o madre no ha llorado porque no tiene trabajo y no hay dinero para comprar la comida para los niños, ni con qué llevarlos al médico cuando enferman, y peor aún no hay dinero para enterrar el cadáver del abuelo.

Advertisement. Scroll to continue reading.

Y la economía mexicana, digan lo que digan los demás, diga lo que diga el presidente, no está creando empleos y los que está creando son de muy mala calidad; son temporaleros; como decíamos el otro día; son de dos o, cuando mucho, tres salarios mínimos. Así que mejor pongámonos de acuerdo. Se crean puestos de trabajo, pero de muy mala calidad, mal pagados, de dos o tres salarios mínimos, si no es que de un salario mínimo. Hay millones de trabajadores con un miserable sueldo de un salario mínimo. O que ganan tres mil y no más de cuatro mil pesos al mes. Y tú, qué haces con tres mil o cuatro mil o cinco mil pesos al mes, si tienes que comer, dormir, tomar agua, comer, (ni de chiste pensar en un salario decoroso en las trincheras de la manufactura o los servicios, o las dependencias de las tiendas de autoservicio. Todos los empleadores quieren que el trabajador responsa como esclavo de plantación, pero no le dan una buena, comparable, remuneración que le sirva por lo menos para lo básico, aunque debería de ser un buen porcentaje de lo que se consume o se vende para estar contento.

Pero esto se presta a muchos juegos de palabras, a muchas mentiras. No importa, pues, mucho que el desempleo llegue a sus niveles más bajos. En enero, la tasa de desempleo llegó a su nivel más bajo en 10 años, según el INEGI, pero aun cuando el nivel de desocupación continuó su tendencia a la baja, la tasa de informalidad laboral se mantuvo elevada, al ubicarse en 57.2% en enero de 2017. O sea que sólo el 52 punto y cacho por ciento de la fuerza laboral está, o debería de estar laborando en la economía. La mayoría se prende y se va a los subterráneos porque por lo menos ahí no paga impuestos y le sobra un poco para ahorrar, aunque no se crea que ahí los salarios son muy atractivos.

Durante el primer mes del año, el desempleo en México se ubicó en su nivel más bajo en diez años, según los medidores del INEGI; sin embargo, el empleo informal se mantiene elevado. La tasa de desocupación en enero pasado fue de 3.6% (digamos cuatro) de la Población Económicamente Activa a nivel nacional, con datos ajustados por estabilidad, la cifra más baja desde diciembre de 2007, de acuerdo con las cifras más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo levantada por el Inegi. La tasa de desocupación se refiere al porcentaje de la Población Económicamente Activa (PEA) que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición para hacerlo e hizo alguna actividad por obtener empleo.

Decíamos más arriba del texto que, aun cuando el nivel de desocupación continuó su tendencia a la baja, la tasa de informalidad laboral se mantiene elevada, al ubicarse en 57.2% en enero de 2017, porcentaje superior al del mes anterior que fue de 56.7%, pero menor en 0.6 puntos respecto al mismo mes de 2016. Dicha tasa es la proporción de la población ocupada que es laboralmente vulnerable por la naturaleza de la unidad económica para la que trabaja, con aquellos cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo.

Por su parte, la tasa de subocupación (referida al porcentaje de la población ocupada que tiene la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual le demanda) se ubicó en 7.2% en el primer mes del año, tasa inferior al 8.2% reportada en el mismo periodo del año anterior. En enero de 2017, el 59.6% (60) de la población de 15 años y más en el país se ubicó como económicamente activa (Tasa de Participación). Esta cifra es superior a la observada en el mes inmediato anterior que fue de 59.4%, también con cifras desestacionalizadas.

Pero digamos que es el cien por ciento el que está ocupado. Si el salario no les sirve más que para medio vivir, pues estamos jodidos y siguen pensando cada mañana cómo jodernos más.

Advertisement. Scroll to continue reading.

analisisafondo@gmail.om

analisisafondo@gmx.com

www.analisisafondo.com

@AFDiario

@analisisafondo

Advertisement. Scroll to continue reading.
Advertisement

© 2020 Endirecto