Connect with us

Hi, what are you looking for?

En lo que fue la inédita celebración de las Fiestas Patrias, por primera vez en muchos años
sin gente, en medio de la soledad que rodea al presidente Andrés Manuel López Obrador
en Palacio Nacional, -y no precisamente como resultado de la contingencia sanitaria-, si
bien no le dedicó ningún “¡Viva!”, al personal médico que combate la pandemia de Covid-
19 la noche del 15 de septiembre, al otro día, en un inusual y pequeño Desfile Militar, el
tabasqueño condecoró y trató como héroes al personal sanitario que diariamente,
continúa en la trinchera, pese a que el Ejecutivo ahora salga con que la pandemia ha
tratado bien a México, sin embargo, eso no resulta suficiente, es decir, el presidente hizo
dicho reconocimiento de “dientes para afuera”, porque la realidad de México frente al
coronavirus, rebasa de forma negativa cualquier pronóstico del optimista tabasqueño.
En la realidad, el número de contagiados y fallecidos sigue aumentando sin que esta
llamada cuarta trasformación pueda hacer nada para revertir las cifras. Todo lo han
politizado y buscan ocultar como sea, la saturación de los hospitales y la manera en que
muchos pacientes, no tienen más remedio que irse a morir a su casa.
Cosa aparte es que como producto de esta pandemia, se haya tenido que dejar al garete
otras enfermedades que no son atendidas y el ejemplo más desafortunado y palpable, es
la terrible situación que viven los niños que padecen cáncer, ante lo cual, López Obrador
no muestra el menor ápice de sensibilidad. A él le interesa que las elecciones del 2021 le
sirvan para reposicionarse y de pasada, su fraudulenta rifa del avión-no avión, de la cual,
solo se vendieron y eso, bajo consigna, el 70 por ciento de los “cachitos”.
Está también más ocupado el tabasqueño en convertirse completamente en el “mesías
tropical”; ahí está que en la arenga de la noche del 15 de septiembre, incluyó una
consigna como si estuviera en el púlpito de la gustadísima conferencia de prensa
mañanera al gritar: “¡viva el amor al prójimo!”. ¿Será que su tristemente famosa cartilla
moral no le funcionó?
Pero si de maniobras hablamos, no se puede soslayar que en cuestión de horas, la
madrugada de ayer y trabajando a marchas forzadas, se entregaron dos millones 400 mil
firmas en el Senado de la República para solicitar la consulta “patito” para someter a juicio
a los expresidentes, misma que López Obrador ha dicho que votaría en contra.
Por las redes ha sido muy cuestionada la actitud del presidente que necesitaría tener más
iniciativa, (por no decir pantalones) y presentar las suficientes pruebas para enjuiciar a los
expresidentes, o, como lo dijo el propio Felipe Calderón, si las tiene, pues que las
presente.

Y si alguna duda hubiera sobre las intenciones políticas del tabasqueño, no hay que olvidar
que él mismo, envió una petición en la que propone que su enésima consulta “patito”, se
realice nada más y nada menos que el domingo 6 de junio del año entrante, o sea, el
mismo día de la trascendental elección en la que se renovarán la Cámara de Diputados,
donde Morena teme perder la mayoría; 15 gubernaturas, en las que el partido oficial
busca una alianza con quien sea,- incluso el PRI-, para ganar el mayor número de
gubernaturas, así como muchísimos cargos municipales.
La necedad es la principal característica del presidente y, de que quiere aparecer en las
boletas para las elecciones del 2021 al precio que sea, ni duda cabe.
Un detalle más que no puede escapar, es que la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
turnó para su estudio, este espinoso asunto de la consulta “patito” al ministro Luis María
Aguilar.
Hay que referir aquí que la relación entre el presidente López Obrador y el citado ministro
de la SCJN, no es muy buena que digamos y eso lo impuso el Ejecutivo. Cuestión de
recordar que cuando el tabasqueño asumió la presidencia de la República, desairó a los
ministros de la Corte.
Como se recordará, en diciembre del 2018 y debido a que el tabasqueño les demandó a
los ministros bajarse el salario por aquello de que “nadie puede ganar más que el
presidente”, contemplado en la Ley de Remuneraciones, de muy mala gana y humor que
hizo visible en todo momento, López Obrador asistió, -porque no le quedó de otra-, al acto
protocolario al que el ministro Aguilar, rindió lo que era su último informe como
presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y canceló la comida con los
ministros.
No obstante, en aquella ocasión, el ministro Luis María Aguilar, apeló a la independencia
que debe guardar el Poder Judicial del Ejecutivo, “sin independencia, un juez se convierte
en un mandatario”, al tiempo que agregó que, “el requisito de la independencia e
imparcialidad de los jueces no es una prerrogativa ni un privilegio que se les reconozca en
su propio beneficio, sino que se justifica por la necesidad de que puedan ejercer su
función de guardianes del Estado de Derecho y de los derechos humanos y las libertades
fundamentales de las personas”.
Así que lo más probable es que al presidente no le vaya a gustar nadita lo que resuelva
sobre el tema el ministro Aguilar.
MUNICIONES
*** La diputada por Movimiento Ciudadano, Martha Tagle, descubre el riesgo que
tenemos prácticamente todos los mexicanos porque el Sistema de Administración
Tributaria, que encabeza la cuestionada Raquel Buenrostro, se está otorgando facultades
excesivas con eso de que los visitadores del SAT, de plano puedan a entrar a la casa de
cualquier contribuyente a fotografiar lo que quieran. La diputada por MC explicó en una
entrevista que un contribuyente que vaya a ser auditado, puede recibir medidas de

apremio si se niega, pero con este nuevo planteamiento tal parece que ahora, los
visitadores estarían facultados para usar herramientas tecnológicas para grabar a
cualquier contribuyente. Hace varios meses, el líder de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar,
propuso que los encuestadores del Inegi utilizados en el Censo de Población hicieran esa
labor, es decir, se metieran a la intimidad de los hogares para cerciorarse de los bienes
que tenían cada uno de ellos, pero afortunadamente por descabellada, dicha propuesta se
desechó. Esto, sin duda es una cacería de brujas y se trata de medidas arbitrarias porque
se supone que esa información fiscal se podría compartir con los ministerios públicos. El
problema que ocupa la mente de la oposición en el Palacio Legislativo de San Lázaro es
que la aberrante propuesta podría aprobarse por mayoría simple, o sea, sin mayor
problema porque Morena tiene mayoría en el Congreso de la Unión, sin embargo, al
parecer, al seno de dicha fracción parlamentaria hay voces que se han manifestado en
contra.
morcora@gmail.com

Advertisement

© 2020 Endirecto