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Columnistas

Miguel Ángel Rivera – CLASE POLÍTICA: Un secretario de Hacienda con ideas diferentes

 Ya no resulta una sorpresa, el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa Macías, renunció al cargo por desacuerdo con algunas de las cosas que suceden dentro de la llamada Cuarta Transformación. Lo más notable, es que el presidente Andrés Manuel López Obrador, nombró en su reemplazo a un funcionario al que ya por lo menos en dos ocasiones ha tenido que corregir en público, el hasta ayer subsecretario del ramo Arturo Herrera Gutiérrez, quien ha evidenciado tener ideas diferentes.

         Urzúa dio a conocer su renuncia, como se acostumbra en la actualidad, por medio de las redes sociales. La atribuyó a discrepancias en materia económica y “la imposición de funcionarios” sin conocimiento en la materia.

         En una carta publicada en su cuenta de Twitter el ex funcionario que había sido uno de los mejor calificados al inicio del actual gobierno, expuso que “hubo muchas discrepancias en materia económica, algunas de ellas porque en esta administración se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento.

         «Estoy convencido de que toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que esta pueda tener y libre de todo extremismo, sea este de derecha o izquierda”.

         Al aceptar la renuncia y dar a conocer el nombre del sucesor, el presidente López Obrador, recurrió a una de sus expresiones favoritas: “yo tengo otros datos”.

         “Él (Urzúa) no está conforme con las decisiones que estamos tomando y nosotros tenemos el compromiso de cambiar la política económica que se ha venido imponiendo desde hace 36 años. Como es un cambio, una transformación, a veces no se entiende que no podemos seguir con las mismas estrategias; no se puede poner vino nuevo en botellas viejas”.

         Además, el  primer mandatario reiteró que es necesario acabar con la corrupción e impunidad, así como hacer valer la austeridad republicana, “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”.

         López Obrador manifestó estar seguro de que se sacará adelante al país con el combate a la corrupción y no permitiendo los lujos en el gobierno, “esta es la fórmula que se está aplicando y nos están dando buenos resultados”.

         Entre los supuestos resultados positivos, el titular del Ejecutivo Federal mencionó el aumento de la recaudación de impuestos, la carencia de déficit y el no crecimiento de la deuda pública, mientras que el peso se posiciona como la moneda que más se ha fortalecido a nivel internacional.

            “Como se están llevando a cabo los cambios, pues se cimbra, rechina y hay a veces la incomprensión o dudas, titubeos, incluso al interior de nuevo gobierno, del mismo equipo, pero nosotros tenemos que actuar con decisión y con aplomo”, explicó.

         Al anunciar que había decidido ascender al hasta entonces subsecretario Arturo Herrera, explicó que “es un especialista, un experto, ya fue secretario de Finanzas cuando fui jefe de Gobierno en la Ciudad de México y ha trabajado últimamente en el Banco Mundial, es una gente con experiencia, pero además es una gente sencilla.

         «Su familia viene de un movimiento social, es un funcionario público, vamos a decir, con dimensión social y por eso tomé la decisión de nombrarlo”, agregó el mandatario.

         Herrera estudió Economía en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la maestría la obtuvo en El Colegio de México (COLMEX) y está por terminar un doctorado en la Universidad de Nueva York. Fue secretario de Finanzas del Gobierno de la ahora Ciudad de México cuando lo encabezó López Obrador y antes de incorporarse al gobierno federal donde fungía como gerente de  residía en los Estados Unidos, en donde colaboraba en el Banco Mundial, donde estuvo ocho años.

         Los desencuentros

         A lo que no hizo referencia el presidente López Obrador fue a los desencuentros que ha tenido con el nuevo secretario de Hacienda, mismos que tuvieron amplia repercusión en los medios de comunicación.

         El primero ocurrió cuando Herrera hizo una visita a Inglaterra, donde fue entrevistado por el influyente diario Financial Times al que, contrario a lo que ha sostenido siempre el presidente López Obrador, reveló que había retraso en el arranque de la construcción de la refinería de Dos Bocas y que el proyecto estaba prácticamente cancelado.

         AMLO no dejó que la versión tomara fuerza y en la inmediata conferencia mañanera aseguró que, sin retrasos, continuaría la obra de la refinería, uno de los proyectos estelares de su administración, lo cual se confirmó en diversos eventos, incluida una ceremonia de arranque de las obras el pasado el pasado 2 de junio.

         El segundo aparente desacuerdo se suscitó cuando el subsecretario Herrera reveló que se analizaba la posibilidad de que regresara el cobro de la tenencia de automóviles y federalizar el predial, a partir de 2020.

         También en este caso el desmentido vino de inmediato de parte del presidente López Obrador. Reiteró lo que había sido una de sus promesas de campaña: no hay aumentos de impuestos ni nuevos.

         En cuanto a las diferencias a las que hizo referencia Urzúa en su renuncia, tal vez convenga tener en cuenta un reciente reporte de la Secretaría de Hacienda que genera dudas respecto al optimismo permanente del primer mandatario, quien no deja de asegurar que “vamos bien” en materia económica.

         Según ese informe, durante los primeros cinco meses del año (enero-mayo) la propia Secretaría de Hacienda (SHCP) privilegió la entrega de recursos públicos etiquetados a programas sociales como Jóvenes Construyendo el Futuro, Pensión para el Bienestar de Adultos Mayores y Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente, sin embargo, dejó de entregar recursos a áreas de salud y educación como el programa de vacunación de la Secretaría de Salud que solamente recibió 142.1 millones de pesos de los 370.5 que le fueron asignados para este periodo.

         También expone que los programas sociales han recibido de la SHCP todos los recursos presupuestados mientras que otros sectores han padecido subejercicios por recursos no entregados, entre ellos el programa presupuestal para la producción y distribución de libros y materiales educativos al que solamente se le entregaron 95.3 millones de los 231.8 etiquetados.

         Entre los programas prioritarios de la administración federal que más recursos tiene pendientes de recibir destaca el programa Sembrando Vida, a cargo de la Secretaría de Bienestar, mediante el cual contempla dar empleo en zonas rurales del país con la plantación de árboles frutícolas y maderables, este apoyo social únicamente ha recibido 2 mil 795.7 millones de los 11 mil 322.7 millones que se le aprobaron, por tanto, queda pendiente de entregar 75.3 por ciento de los recursos.

         También es de tenerse en cuenta que, luego de conocerse el cambio en la SHCP, el peso mexicano sufrió su segunda peor caída frente al dólar en lo que va del año, según reporte del Banco de México.

         En una de las primeras reacciones, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), Gustavo de Hoyos Walther, lamentó la renuncia de Urzúa, pues deja ver la incapacidad del gobierno federal para tomar decisiones en materia macroeconómica.

         El representante patronal consideró preocupantes los motivos de la renuncia, en particular las revelacioones acerca de discrepancias al interior del gobierno federal para la toma de decisiones en materia macroeconómica. Además, pidió que se investiguen los casos de conflicto de interés y de imposición de funcionarios, conocidos por la renuncia del secretario de Hacienda.

         Otro litigio de grandes dimensiones en puerta.

         El Congreso de Baja California, dominado por MORENA, aprobó ampliar a cinco años el periodo de gobierno el cual fue electo su compañero de partido, Jaime Bonilla.

         Poco antes de las elecciones del pasado 2 de junio, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó que el próximo gobernador duraría en Baja California sólo dos años, con lo cual revocó también una sentencia del Tribunal Electoral del estado, que había definido que fueran seis años de gestión.

         Por lo pronto, ya protestó la dirigencia nacional del PRI, que condenó el “albazo legislativo”.

         Cabe recordar que en materia electoral, las decisiones del TEPJF son inapelables. Pero al intevenir el Congreso de Baja California, seguramente el caso llegará a la Suprema Corte de Justicia.

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