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Columnistas

Por Carlos Ramírez – Seguridad y Defensa: Kate del Castillo, El Chapo, comercio y migración como seguridad nacional

Se equivocan los funcionarios que creen que la contención de los migrantes centroamericanos con un muro de nopal tiene que ver sólo con centroamericanos que quieren ir a los EE. UU. a buscar el sueño americano.
El tema es más complejo. Por ejemplo, algunos puntos interrelacionados que ocurrieron en el tiempo político de la crisis EE. UU.-México por aranceles y migración:
–Los datos que hablan de la penetración de estructuras de poder de los cárteles en ciudades estadunidenses.
–El impacto de los cárteles mexicanos en la cultura sensacionalista de las serias de televisión: las policiacas ya asumen a Los Zetas y a El Chapo, entre otras, como parte de escenario cultural.
–La declaración de la actriz Kate del Castillo, que se reunió con Joaquín El Chapo Guzmán y dejó pistas para su captura, en el sentido de que muchos mexicanos deberían tenerle miedo a El Chapo porque “sabe mucho de los políticos mexicanos”.
–Las series sobre cárteles que termina exaltando el mundo de la riqueza, la droga y el crimen.
–La negativa del crimen organizado/desorganizado, con hechos, a la oferta gubernamental: no quiere ninguna plática de paz con el gobierno, que no está interesado en la amnistía, obviamente que no se van a rendir ni a entregar sus armas y que están aprovechando el vacío institucional de fin de la Policía Federal y la Gendarmería y la organización de efectivos de la Guardia Nacional con un aumento en la incidencia delictiva.
–El apoyo de los cárteles a las pequeñas bandas de la delincuencia al menudeo que rebasa a las autoridades.
–Las leyes secundarias de la Guardia Nacional que en la realidad le han atado las manos a la nueva estructura de seguridad, sobre todo el temor de nuevos policías y de miembros de las fuerzas armadas de ser acusados de violar la ley de regulación del uso de la fuerza.
–La distracción de 6 mil efectivos de la Guardia para muro de contención en la frontera sur mexicana y la posibilidad de que tenga que aumentar ante las olas de migrantes que no temen a las restricciones mexicanas.
–Y la dinámica de violencia en cuando menos la mitad de los estados de la república donde las bandas del crimen organizado/desorganizado han encontrado con un repliegue –no se sabe si táctico o permanente– de las fuerzas de seguridad.
CARTELES, ASUNTO DE SEGURIDAD NACIONAL
El acuerdo migratorio de México con los EE. UU. para detener con violencia institucional el flujo de centroamericanos va a tener un efecto tangencial importante: los migrantes están controlados por polleros articulados a las bandas del narco como mulas al cruzar la frontera o como activos ya dentro de los EE. UU. para vender droga al menudeo.
De algún modo el presidente Trump medio entendió el asunto cuando primero sacó el tema de los migrantes y al día siguiente los asoció a la agenda del tráfico de drogas. La negociación entre cancilleres, sin embargo, se centró en el flujo de migrantes. Pero conociendo los modos atrabancados de Trump para negociar, no falta mucho para que saque el tema del narcotráfico mexicano como problema de seguridad interior de los EE. UU.
De nueva cuenta México debiera prepararse para el tema de los cárteles, porque cada año se suman nuevas ciudades a las más de tres mil en donde la venta de narco al menudeo está en manos de cuando menos nueve cárteles mexicanos. Los migrantes que han cruzado y que fueron liberados para esperar su solicitud de asilo han comenzado a ser captados por los cárteles en los EE. UU. para ponerlos a vender droga.
Como en el caso de los migrantes, los funcionarios mexicanos están esperando las bravatas, amenazas y manotazos de Trump para ponerse a trabajar en el tema del crimen organizado que ya es transnacional por la presencia de mexicanos en las estructuras dentro de los EE. UU. y que por esa razón se ha convertido en un asunto de seguridad nacional con el vecino del norte.
Ahí es donde se pueden acomodar las palabras de advertencia de la actriz Kate del Castillo, quien pasó un día al lado de El Chapo en charlas en las que el cine fue el menor de los temas. Como se trataba de recopilar información sobre El Chapo, la pregunta más recurrente fue su capacidad de sobrevivencia en las redes políticas del poder criminal.
Con el saldo positivo para la Casa Blanca al presionar a México con aranceles para que pusiera orden en la política migratoria de México pero a favor de los intereses de los EE. UU. es de esperarse que pronto venga el tema del narcotráfico, el poder de los cárteles en la frontera y paulatinamente su penetración en las estructuras sociales de los EE. UU.
Al final de cuentas, el principal enfoque de los EE. UU. como imperio reconstruido es el de la seguridad nacional subordinando a naciones y bloques de naciones. Lo de migración fue una probadita para México.
Zona Zero
·      A lo largo de muchas semanas se dijo que la política de brazos abiertos a migrantes sin control legal iba a ser un problema de México con los EE. UU. Pero nadie hizo caso. Ahora se pasó de una política migratoria humanista a una estrategia migratoria policiaca y represiva.
·      El plan de desarrollo para Centroamérica como forma de disminución de la migración es ideal, pero imposible de cumplir. El problema de Centroamérica no es el crecimiento económico –tiene 3.5% promedio, más alto que México–, sino de distribución de la riqueza y sobre todo de corrupción gubernamental.
·      Y lo que no quiere reconocer en México y sí es preocupación en los EE. UU. es el hecho de que el narco como ejemplo o expansión cultural ya llegó a las secundarias y hay profesores que temen que pronto en las primarias existen formas de reproducción de la violencia de los cárteles. Y, en efecto, las escuelas pueden estar educando a sicarios y no a ciudadanos.
El autor es director del Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.
@carlosramirezh
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