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Columnistas

Por Luis Repper Jaramillo*: *Claudia, no sabes, ni puedes cuidar a 21 millones de capitalinos / *¿Sabrás que las PM 2.5 son cancerígenas y tu pasividad condena a los ciudadanos?

lrepperjaramillo@yahoo.com
La Ciudad de México, capital de la República, está sumida en estiércol ambiental,
respirando sus 21 millones 518 mil habitantes y 1 millón 725 mil flotantes (visitantes
nacionales y extranjeros diarios) basura, porquería, humores fétidos, ozono y ahora
Partículas PM 2.5 (2.5 micrómetros de diámetro. Aproximadamente 1 diezmilésimo de
pulgada, menor del grosor de un cabello humano) pequeños organismos que fácilmente se
introducen y desplazan por los pulmones mientras respiramos, producidos por la polución
de los motores automotrices, erupción o actividad volcánica, incendios o la atmósfera
misma.
Tres o cuatro semanas atrás, debido a la temporada primaveral de intensos calores, se
produjeron en la CDMX y su área conurbada cientos de incendios forestales y otros tantos
urbanos. Se sumó la incesante actividad volcánica del Popocatépetl, los millones de
automóviles, autobuses, camiones, motocicletas, en la capital, municipios vecinos y
Estados aledaños (Edomex, Puebla, Hidalgo, Morelos), que circulan diariamente por lo que
se dispararon los contaminantes que provocaron en la otrora “Región más transparente del
aire” (CDMX) la masa cochambrosa visible desde tierra y desde las alturas, que aspiramos
y exhalamos más 22 millones de personas de este círculo contaminante.
Pese a la emergencia y los padecimientos en salud de las personas, las autoridades del
Gobierno de la CDMX… que por cierto es de Morena, en manos (no en el cerebro) de
Claudia Sheinbaum, reaccionaron (así es el estilo de gobernar de los morenos) pese a que
la situación está fuera de control y en condiciones de emergencia ecológica. Los primeros
días de la contingencia la Sheinbaum se escondía, no daba la cara, a hurtadillas se movía al
interior del Antiguo Ayuntamiento de la Ciudad, para que nadie la viera y preguntara ¿qué
pasa?, ¿qué hace la autoridad para paliar la urgencia?… y nada.
Fue hasta que los medios de comunicación, radio, televisión, diarios, redes sociales
difundieron escenas de la tragedia medioambiental, cuando la señora reaccionó (nunca
hubo información previa de su gobierno. Tampoco llamadas de atención a la población,
alguna declaración de su “inteligente” titular de Ecología capitalino) jamás la
administración morenista de la Ciudad implementó medidas para alertar del riesgo
ecológico y de salud, hasta que la presión de la prensa, obligó a la inepta salir a medios a
“dictar” medidas pinchurrientas, sin dimensionar u orientar las consecuencias de la mierda
que se respira.
Pese a sus logros académicos (así lo dice su CV) Claudia no sabe, no puede o no quiere
contrarrestar este problema del PM 2.5, que por fortuna no ha causado muertes, pues esta
partícula contiene sustancias orgánicas, polvo, hollín, metales y químicos, que aspirada por
personas con problemas endémicos de asma, pulmonares, etc. han tenido la suerte de no
presentar cuadros agudos de asfixia o atrofia pulmonar. Cosa que es una bendición, hasta
ahora.
Cuando por fin, después de 4 días de contingencia ambiental, se acordó que “administra”
(no gobierna) esta Ciudad, salió a “descubrir el hilo negro” y recomendó (lo que todos
sabemos ante la suciedad que respiramos), no salir de casa, no hacer ejercicio o deporte al
aire libre; la más brillante: ¡acudir al médico en caso de presentar molestias respiratorias!
Wooow, qué descubrimiento. Evitar el uso de lentes de contacto.

Según su palmarés académico, es experta en temas de medio ambiente y hasta ganadora (en
colectivo) de un Premio Nobel de la Paz, ¡Ooorale! Pero la entidad que administra sigue
sumida en boñiga, sin que encuentre una solución verdadera y urgente.
Por si no lo sabe esta señora, un estudio del American College of Mediacal Toxilog,
describe que estas sustancias (PM 2.5) afectan gravemente la salud si no se evita el contacto
con ellas. Son imperceptibles a la vista.
En tanto la Organización Mundial de la Salud, de la ONU, preocupada y ocupada (más que
la Sheinbaum) precisa que dichas partículas son cancerígenas, que en el largo plazo
produce este mal, sobre todo en personas sensibles con padecimientos respiratorios,
cardiacos y alergias, así como en adultos mayores y niños.
Revisando su Hoja de Vida, en una de sus líneas señala que en 2007 se integró al Grupo
Interdisciplinario de Expertos sobre Cambio Climático de la ONU, en el tema de energía e
industria, debido a su trayectoria profesional. Ese mismo año el Grupo fue galardonado con
el Premio Nobel de la Paz “por sus esfuerzos en crear y difundir un mayor conocimiento
sobre el cambio climático ocasionado por el hombre y por sentar las bases para medidas
necesarias para contrarrestar ese cambio”.
Bueno, a pesar de este logro internacional, ahora sí que aplica la conseja popular “candil de
la calle, oscuridad de su casa”, porque entre los incendios forestales, la contaminación
ambiental por ozono y partículas suspendidas, el descontrol político para evitar marchas,
bloqueos, plantones, cierres de avenidas, etc. Sobre existencia de vehículos automotores y
en circulación en la ciudad y un reglamento de tránsito local que obliga a circular a baja
velocidad provocando embotellamientos, la Sheinbaum no puede con la responsabilidad de
garantizar calidad de vida a quienes dice administrar, pese a sus triunfos nacionales e
internacionales en la materia que según su CV domina y es ¡experta!
Otro pecado en su “experiencia” medioambientalista, fue cuando siendo Secretaria de
Medio Ambiente del Gobierno del DF, en la gestión de Andrés Manuel López Obrador,
encargó el despacho a otro funcionario para dedicarse de pleno y de lleno a supervisar –sin
ser arquitecto o ingeniero- la obra maestra de El Peje, los segundos pisos del periférico,
obra que planeó, diseñó y construyó, su miguis, miguis, cuate, compadre, amigo, gurú, José
Antonio Riobóo, que suma más embotellamientos viales a la de por sí rebasada vialidad
primaria de Periférico Sur.
Claudia puso todo su empeño en favor del amigo y jefe de las hordas y tribus, en ese
entonces perredistas, que luego abandonó y enfrentó (entre ellos), para crear su negocio
familiar, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), ahora en el poder, que por el
efecto Peje logró triunfar el 2 de julio de 2018, y colocó a su cuata, cuota y coto, Claudia, al
frente del GCDMX, con los resultados hoy padecidos: inseguridad, asesinatos, robos,
corrupción, secuestros, robo a mano armada, contaminación, delincuencia organizada,
guerra y control de plazas del crimen como Unión Tepito, Anti Unión Tepito, Cártel Jalisco
Nueva Generación, Familia Michocacana, Cartel de Sinaloa, Cartel del Pacífico Sur, Los
Zetas, Cártel de La Barbie, Cártel de Juárez, Cártel del Golfo y Cártel de Tláhuac.
Pese a lo evidente, el problema de las partículas PM 2.5 ahonda la problemática social de
un gobierno local que no sabe y no puede contener los pecados capitales de la ciudad más
importante y sede de los tres Poderes de la Unión del país, que un día sí y otro también
evidencian la improvisación, incapacidad, omisión, inutilidad y complicidad con gente
perversa y la ausencia de proyecto y programas para el tamaño e importancia de la capital
de la república, en manos inexpertas, que no sabe responder a las exigencias de 21 millones
581 mil habitantes a quienes cobran impuestos como país de primer mundo, con servicios y
seguridad de nación tercermundista.

No. Las partículas PM 2.5 no son cosa menor, situación que no entiende la Jefa de
Gobierno, pues como le refutó la OMS, son cancerígenas y pese a la advertencia, su
inacción y pasividad en el GCDMX sólo aplica aspirinas a un cáncer que pulula en la
atmósfera de la que alguna vez, Alexander von Humboldt, Alfonso Reyes y Carlos Fuentes
llamaron la “Región más Transparente del Aire”, en sus obras literarias. En 1803,
Humboldt, describió la magnificencia de nuestro país y antes de partir un año después,
escribió en su libro Ensayo Político sobre el reino de la Nueva España: ”el Reino de la
Nueva España produce por sí solo todo lo que el mundo necesita. Y el Valle de México
(hoy CDMX) es la Región más transparente”.
Lo mismo retomó en su tiempo Alfonso Reyes, en la obra “Visión de Anáhuac”, (1917).
Después, Carlos Fuentes en el libro “La Región más Transparente”, (1958).
Ni por ese pasado glorioso de la Ciudad, el proyecto de (des) gobierno de la Sheinbaum,
contempló cuidar, preservar, procurar y evitar la contaminación de la capital.
La naturaleza cobra facturas, pues la mano del hombre por maldad, interés, corrupción,
dejadez, omisión y complicidad la ha dañado a través de la desforestación, cambio de uso
de suelo, construcción incontrolada de edificios, sustitución de suelo de tierra o arena, por
asfalto o concreto hidráulico. Ha depredado la casa de todos, en complacencia y desinterés
de la autoridad, a cambio de dinero, dinero, dinero.
Hoy la quema de pastizales, arboledas, tala inmoderada y autorización de vivienda popular,
media y millonaria nos receta este alarmante problema de salud: la contaminación del aire,
de ríos, presas, mantos freáticos y desforestación que provoca cambio climático como
lluvias atípicas (fuera de temporada), lluvia ácida, temperaturas insoportables y granizadas
en plena primavera.
Esto pudo evitarse, pero los intereses mezquinos políticos, económicos, partidistas e
incapacidad por gobernar, son más altos que la vocación de servir, conservar y preservar el
ambiente, que son garantía de calidad de vida.
Pero mientras el poder siga ejerciéndose por políticos y no por servidores públicos, estas
masacres no sólo continuarán, sino nos llevarán al exterminio, por cambiar la vocación de
servicio por dinero y poder.
La Transformación de 4ª es un ejemplo y los habitantes de la Ciudad de México víctimas de
gobiernos improvisados, de cobro de facturas (Riobóo, Yazmín Esquivel, Ebrard, Gómez
Urrutia, Bejarano, Monrreal, Romo, Sheinbaum, etc.) que tarde o temprano, el hartazgo,
desilusión, frustración e impotencia de la sociedad refutará al Mesías de Macuspana, sus
mentiras y falsas promesas de campaña.
Claudia, ¿a estas alturas de la emergencia ya sabes las consecuencias de no saber controlar
y cómo dispersar las partículas PM 2.5? Si no, consulta a la OMS, al American College
Medical Toxilog, a expertos (no como tú) en medio ambiente, que en México existen por
miles y deja que los especialistas (no como tú) se encarguen de solucionar el problema.

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de
Comunicadores por la Unidad (CxU)

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