Connect with us

Luis Repper

El relevo en el CEN del PRI no levantará la campaña de Meade /El dinero no compra elecciones democráticas. El tricolor cree que sí

Published

on

 

 Luis Repper

lrepperjaramillo@yahoo.com

 

Dice el refrán popular la mona aunque se vista de seda, mona se queda, o esta chango viejo, no aprende maroma nueva”, por qué esta alusión?… bueno, para que nuestros lectores puedan comparar y creer o no, el “cambio de rumbo” de la campaña presidencial de José Antonio Meade Kuribreña, de la Alianza Todos por México, que conforman PRI, Verde y Nueva Alianza, que aunque modifiquen su estrategia, las cosas no van a cambiar. Mantendrá su honroso 3er lugar en la intención del voto, abajo del Frente y muy lejos de Juntos Haremos Historia, de Andrés Manuel López Obrador.

¿Y por qué, aunque replanteen su “logística”, nada sucederá?,  porque es el mismo partido corrupto, mañoso, tramposo e impune (elecciones del Estado de México y Coahuila 2017), PRI, el mismo candidato Pepe Toño y los mismos “genios” coordinadores de campaña grises, incapaces y descuidados desde el inicio del proceso: Aurelio Nuño, Javier Lozano Alarcón, Eruviel Ávila, Enrique Peña, Miguel Ángel Osorio Chong, etc. que arrastran su talega de  trampas, desvíos y componendas con las instituciones electorales del país.

Si bien, corrieron del proyecto un lastre irreconciliable con los priistas de la vieja guardia, Enrique Ochoa Reza, traen en sustitución otro mañoso, dinosáurico y trampeador, como René Juárez Cisneros (apéndice del hidalguense Osorio Chong), que llegará sólo a aceitar la maquinaria electoral, o sea, el corporativismo tricolor del acarreo, sindicatos blancos, recursos económicos del gobierno federal, estatal, municipales y los medios de comunicación afines al PRI/Gobierno.

En pocas palabras, el PRI/Verde/Panal, salió de Guatemala, para entrar en Guatepeor, con René Juárez Cisneros, cuya presencia nada ayudará a su candidato presidencial, pese a su optimismo y el descarado manipuleo de encuestitis, que hacen “especialistas” y periódicos afines como 24 Horas, La Razón, El Universal, Milenio, La Crónica de Hoy y otros, que ya lo equiparan con Ricardo Anaya, del Frente, cosa irrisoriamente mentirosa.

Si Ochoa Reza, siempre la regó, se dejó manipular desde Los Pinos, Gobernación, por Nuño Mayer, Lozano Alarcón, Luis Videgaray, por el Grupo Atlacomulco y los Golden Boys, que preside Peña Nieto y aun así jamás levantó o interesó al electorado la campaña de Meade; la presencia de Juárez Cisneros no sólo impedirá que crezca, sino se vaya a la ignominia, pues el pasado reciente del guerrerense deja mucho que desear.

Sólo unos pequeños datos para pintar de cuerpo entero al nuevo dirigente nacional del PRI: como gobernador del Estado de 1999 a 2005, el narco sentó sus reales en la entidad, particularmente el Cartel de Sinaloa, de Arturo Beltrán Leyva, quien fincó su poderío en Acapulco, junto con Ismael “El Mayo” Zambada quien controló el corredor de la Costa Grande de Guerrero.

Cuando Juárez Cisneros cedió el gobierno al perredista Zeferino Torreblanca, dijo en un desayuno de despedida con la prensa local me van a extrañar porque yo me baño en regadera y salpico  en alusión al dinero que repartía, discrecionalmente, a algunos periodistas y medios de comunicación, a través de su operador Daniel Pano Cruz.

 

Otra joyita del “negro” René son varios desfalcos en áreas de educación y salud que mantiene aún a la entidad en crisis financiera y  rezago social.

Ya en el gobierno actual del priista Héctor Astudillo Flores, el flamante presidente del CEN del PRI, acapara cargos de primer nivel y presupuestos multimillonarios federales, que controla a través de sus operadores, destinados  al Consejo Estatal de Seguridad Pública, en donde la Auditoria Superior de la Federación (Cámara de Diputados) detectó desvíos por más de 200 millones de pesos del ejercicio fiscal de 2016.

El “negro” siempre ha estado en donde está el dinero y el control político, por ello su llegada al CEN tricolor no será del todo honesta, sino con toda intención que de no ganar la presidencia de México, se llevará las arcas de las prerrogativas y apoyos externos a la campaña de Meade, como dice su CV,  Secretario de Planeación, Pre$upue$to y Desarrollo Urbano del gobierno de Rubén Figueroa Alcocer de 1993 a 1966, de donde se descubrieron infinidad de fraudes, desfalcos, rapiña, etc.

Rene Juárez ejerce control absoluto en el gobierno de Guerrero, pues su hijo René Juárez Albarrán, es el representante de ese Gobierno en la Ciudad de México.

Una gota más al aguacero de desprestigio del susodicho. Resulta que antes de llegar al edificio de Insurgentes Norte y Luis Donaldo Colosio, en Buenavista, era Subsecretario de Gobernación de Miguel Ángel Osorio Chong, quien colocó a su cuate, coto y cuota, al frente del CEN priista, para abonar a su favor, por lo que queda fehacientemente que en ese partido no existe democracia, sólo compromisos y cobro de facturas, de ahí el desastroso resultado de la campaña de Pepe Toño y su honroso 3er lugar.

Pero esto es lo más reciente de la mala campaña del tricolor que no levanta. Pues su presidenciable, no siendo militante del partido, “quitó” a un dirigente nacional ante el enfado y desolación de los dinosáuricos ejemplares como Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa Patrón, César Camacho Quiroz, etc. que siguen ausentes en la campaña y presencia del “candidato” en eventos masivos, concentraciones, a quienes con este relevo direccional asesta un duro golpe a la arrogancia, prepotencia, soberbia, de la vieja guardia, con un mensaje a destinatarios “son tiempos modernos, y los viejos ya no tienen cabida en el PRI  de hoy”

A menos de 55 días de la elección del 1 de julio, Meade y su faramalla de evento de Unidad y Relanzamiento de Campaña, no sólo no incrementó números positivos, sino bajó 3 unidades en las encuestas más razonables, medio creíbles y no pagadas, en contra de las exhibidas en medios parciales pintados de tres colores, como el Diario 24 Horas, que le da en esta semana 9 puntos debajo de Andrés Manuel López Obrador, cuando la realidad el abismo entre ambos es de 25 puntos porcentuales, que en 55 días el priista jamás, nunca, imposible se acercará al líder. Tal vez lo haga con Ricardo Anaya, pero abajo 7 u 8 puntos, en su dignísimo tercer lugar.

En la era de René Juárez, días después de su asunción, afloró de inmediato el populismo, el que acremente critican y vituperan los priistas a Andrés Manuel, cuando en un discurso ante mujeres prometió (lo que hizo Peña Nieto y nunca cumplió. Promesas) otorgar 1200 pesos mensuales de salario a madres jefa de familia para evitar que los hogares caigan en la pobreza, maaaaás. Dinero del que no menciona de dónde lo obtendrá, además de que no conoce la cifra de mujeres que son cabeza de familia, por viudez, soltería, separación, etc.

 

 

 

Y para rematar este populismo, que compra conciencias y votos de gente necesitada, sólo en  campaña, Meade Kuribreña, se saca de la manga el Programa “Avanzar Contigo”, que es la entrega a familias mexicanas –tampoco dice a cuántas- de una Tarjeta Plástica (como Soriana y Monex, de Peña Nieto, “La Efectiva” de Eruviel Ávila; “Salario Rosa, de Alfredo del Mazo Maza, los tres del Estado de México) a la que se le depositarían mensualmente mil 200 pesos – tampoco dice por cuanto tiempo- para que las familias mexicanas tengan para comer.

Pero este candidato de manera engañosa promete soltar dinero, desde luego a cambio del voto y una copia de la credencial del INE,  en abierto desafío a los presupuestos federales, sin que hasta el momento explique y demuestre de dónde provendrán los recursos, ni la forma de recuperar para la hacienda pública federal que en campaña es fácil ofrecer, pero que en realidad un Congreso no priistas/verde/aliancista pueda garantizarle; pues como van las cosas ambas cámaras serán mayoritariamente de izquierda, derecha y coaligadas, de las que Todos Por México, nunca tendrá mayoría parlamentaria.

Si ese es el asesoramiento, el Plan “B” o la desesperación de Juárez Cisneros, Peña, Meade, Nuño y compinches, para rescatar credibilidad, confianza, votos o al menos simpatías por el PRI, están equivocados, siguen las improvisaciones de campaña. Ese partido esta desahuciado, ni con todo el dinero del mundo podría comprar una elección de suyo perdida.

Más de 25 puntos de diferencia entre ellos y el líder no se acercarán, nunca igualar, menos rebasar, cuando el estigma del PRI y su priista número 1, son la corrupción, impunidad, incapacidad, indolencia, indiferencia de un sexenio fallido para más de 125 millones de mexicanos, que hace seis años muchos creyeron en él, bajo la bandera de “te lo firmo y te lo cumplo” ante Notario Público. Peeero, al inicio de la gestión el propio pedigüeño explotó con el asunto de La Casa Blanca, la piratería de más del 60 por ciento de su tesis de licenciatura. Los gasolinazos, la inseguridad, el desempleo, la pobreza extrema, la dilapidación del erario público por la familia presidencial en viajes al extranjero cargando con cuates, cuotas, colados y amigos.

No. Así ningún “mago” de la política puede levantar una campaña atroz, desastrosa, mentirosa y llena de promesas –que jamás se cumplen- a las que se suman corrupción, impunidad, negligencia e incapacidad para gobernar.

 

 

 

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Comunicadores por la Unidad (CxU)

 

Advertisement

Copyright © 2017 Endirecto