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Pedro Jiménez

Partido pobre, pobre partido

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Pedro Jiménez Rodríguez

No me lo va a creer, pero los más contentos por la renuncia de Mariana Moguel, por cierto, hija de la titular de la Sedatu, Rosario Robles, fueron los empleados del PRI-DF, quienes esperan que ahora que llega Eruviel Avila, ya les empiecen a pagar. Es que desde hace tres meses hizo crisis la miseria en que tienen hundido al partido tricolor en la capital, ese que a billetazos llego a ganar todo lo que se elegía, bajo el mando de Enrique Jackson, y que impidió que Marcelo Ebrard se convirtiera en diputado local plurinominal y desde ahí liderar la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Claro, en esos tiempos el que manejaba las finanzas del DF era nada menos que Manuel Camacho Solís (QEPD), quien siempre se distinguió por su generosidad con los dineros públicos, de lo cual puede dar cuenta Andrés Manuel López Obrador, que desde Tabasco se traía a la escoria de esa entidad y conseguía que le pagaran millonadas para que no cumpliera su amenaza de quemar pozos petroleros

Bueno, pero esa es otra historia, lo que hoy nos ocupa es la pobreza del PRI en el DF y que orillo a Moguel Robles a tirar el arpa y abandonar sus aspiraciones de gobernar la Ciudad de México o de perdida ser la alcaldesa de Milpa Alta. La realidad es que el PRI en la capital fue abandonado desde hace 20 años, cuando perdió la elección de Jefe de Gobierno y la mayoría en la ALDF. Desde entonces dirigentes han venido y si se han ido con pena y sin ninguna gloria, debido principalmente al desinterés de los que manejan los dineros priístas y desde luego de Los Pinos, por lo menos en este sexenio

Marianita, como todo mundo la conoce, llegó con mucho ánimo, pero desde el primer mes qu8e ocupo la presidencia, se encontró con el abandono y la falta absoluta de dinero para promocionar al partido y hasta en las elecciones, el billete brillo por su ausencia. El desinterés se apodero de ella y se dedicó de lleno a hacer campaña, desde su posición de diputada local, buscando quedar bien posesionada para cuando llegara las nuevas elecciones, a ver que pescaba*** Dicen los que saben y han padecido la época de vacas flacas, que la gota que derramo el vaso y orillo a Mariana Moguel a renunciar a la presidencia, fue que le pidieron apoyo para que Alfredo del Mazo ganara sin problemas en los municipios conurbados con la capital. Ella se esmeró y entrego apoyos hasta sacando de su bolsa algunos pesos y cuando vino el triunfo y pidió la recompensa, por lo menos para pagarle a la gente que trabaja para el partido, le dijeron que no había dinero y que se encargara de mantener  tranquila a la gente, pues para las elecciones del año próximo si habría dinero y todas las deudas se pagarían. Marianita ya no creyó el cuento y renuncio, dejando colgados de la brocha a todos los empleados que desde que le quitaron la presidencia a Cuauhtémoc Gutiérrez, se las han visto negras, pues dejan de pagarle una quincena y la otra también

Todos, incluidos los empleados que siguen sin cobrar, esperan que con la llegada de Eruviel Avila a la dirigencia, las cosas mejoren aunque sea un poco, es decir para que por lo menos les paguen, pues está claro que el PRI-DF seguirá vencido en la capital y de ese hoyo no habrá quien lo saque, quien sabe hasta cuándo, pues dinero no hay y como dijera el profesor Carlos Hank González, político pobre, pobre políticos, o sea que sin dinero no baila el perro*** Y los que estban seguros que con la llegada del yucateco Jorge Carlos Ramírez Marín a la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, vendría una cascada de cambios en todos los niveles, se van a seguir esperando, pues el priísta no tiene en mente quitar a nadie, ni la administración, ni en seguridad y menos en comunicación social. El equipo seguirá intacto, por lo menos hasta el término de la LXIII Legislatura.

Alejim04@gmail.com

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